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17 de diciembre de 2012

Feliz Navidad





Leo y Comento os desea feliz Navidad 



Volvemos después de Reyes


Las admistradoras del blog : Nerim y Chelo 

11 de diciembre de 2012

Gramática de la Vida/La ética como creatividad


   
Acabo de leer este ensayo sobre la Identidad y el yo más íntimo y personal que ha realizado Teresa Aizpún, doctora en Filosofía  y profesora de ética en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. 

La obra que os traigo es el resultado de los estudios llevados a cabo por la autora en la persona y obra de Joseph Beuys. No porque el ensayo nos hable de uno de los artistas más polémicos del siglo XX,  ni siquiera de su obra, sino porque fueron varios los años que Aizpún dedico a este estudio que le llevó a centrarse en la vertiente práctica del arte, como la interpretación del hombre.

Es a ésa interpretación sobre el hombre, lo que me ha atraído de la obra que os muestro. Y más concretamente la búsqueda del "YO", la creación de nuestra propia y auténtica identidad. La autopoíesis humana.

Para construir nuestra propia identidad, debemos ir comprendiendo la de los demás, no podemos llegar a comprender quiénes somos y qué somos capaces de hacer sin ser conscientes que toda experiencia exige el reconocimiento de nosotros mismos y el de los demás como agentes responsables de nuestra identidad.

Aprendemos a construirnos desde los niveles más básicos adoptando puntos de vistas distintos. Empatizar con el resto de los seres vivos que nos rodean es necesario  para dar sentido a nuestra propia vida, pues conociendo puntos de vista distintos al nuestro,  elegiremos  con  libertad  a  través  del  conocimiento  que hemos construido al relacionarnos con nuestro entorno.
Imagen localizada en Internet
Los humanos poseemos un conocimiento racional precisamente por ésa capacidad para empatizar con nuestro entorno a través de la comprensión del otro, de ése punto de vista distinto al nuestro que nos muestra otras perspectivas que a la vez, nos descubren una realidad que ayuda a crecer a la nuestra hacia un camino más auténtico con el que elegimos identificarnos.

El yo es nuestra identidad, es lo que nos hace distintos a los demás. Es nuestro punto de referencia, la interpretación propia que hacemos de la vida a través de la cual vivimos, sentimos, nos emocionamos, pensamos y nos mostramos hacia los demás, quienes también han construido su propia identidad su propio yo.

Este orden que adoptamos en nuestras vidas, la manera en que priorizamos nuestras relaciones con el entorno, la escala de valores que nos construímos, la imagen de nosotros que mostramos a los demás, incluso la que nos mostramos a nosotros mismos, lo que queremos en nuestra vida y lo que no, lo que deseamos para nuestra sociedad y lo que despreciamos, nuestra libertad para ser nosotros mismos, todo esto y quizá mucho más, es nuestro yo.


La utopoíesis es la capacidad humana para nutrirnos de la diversidad de nuestro entorno y construirnos a nosotros mismos mediante la manera que elegimos para relacionarnos con él.

A través de la lectura de este ensayo, he comprendido que necesitamos de los demás más de lo que nosotros somos capaces de creer. Nosotros, por sí mismos, no tendríamos la capacidad de ser. Puesto que somos lo que construimos a través de la interactuación con el resto de los seres vivos, de aquello que tomamos para nutrirnos y la respuesta que generamos.

Os dejo algunas citas de “Gramática de la vida”

“La diversidad es condición previa para hablar de identidad, puesto que la homogeneidad no produce vida y que la uniformidad, tanto en lo espiritual como en lo físico, equivale a muerte.” 

“Un ser vivo sigue siendo lo que es, gracias a la asimilación de lo otro, de otros seres que necesariamente tiene que ser diferentes a él. La identidad se mantiene gracias a lo diferente porque sólo es posible como diálogo y el diálogo consigo mismo se vuelve rápidamente aislamiento y enfermedad.”

“El fenómeno de la comunicación no depende propiamente de lo que se entrega, sino de lo que pasa con el que recibe”

“A  nosotros en particular, toda experiencia nos modifica, aunque a veces los cambios no sean del todo visibles”

“Un ser vivo sigue siendo lo que es, gracias a la asimilación de lo otro, de otros seres que necesariamente tiene que ser diferentes a él. La identidad se mantiene gracias a lo diferente porque sólo es posible como diálogo y el diálogo consigo mismo se vuelve rápidamente aislamiento y enfermedad.”

Nebulosa de Orion (la diversidad hace posible la vida de los organismos más complejos)

“Quizás el aspecto más inesperado es que, a todos los niveles de orden, aparece la coherencia del caos para condiciones de  no equilibrio: un mundo en equilibrio sería caótico, el mundo de no equilibrio alcanza un grado de coherencia que, para mí, es sorprendente. (…) El dolor y la culpa tienen que convertirse en principios activos de regeneración y por tanto de vida.(…)Seres que al límite de su equilibrio dan el salto a la creación. En suma: hay que entender la vida como un equilibrio entre orden y desorden, estabilidad e inestabilidad, siendo imprescindibles ambos polos”



"Desde Maquivelo se ha institucionalizado la absurda teoría de que la bondad no es otra cosa que estupidez o debilidad, pero eso no es sino una de las muchas perversiones de la Modernidad. La bondad es una forma de la inteligencia y probablemente la más segura, pues el camino de la bondad no está tan lleno de dudas como el de la ciencia, como lo describe maravillosamente Santiago Ramón y Cajal:

Te consideras deprimido y humillado porque reconoces, con pena, que para producir poco necesitas esforzarte mucho. Pero con ligeras diferencias, a todos les ocurrió lo mismo en sus conocimientos. No te desilusiones, sin embargo, y labora con ahínco. Alumbra primero, aunque sea dolorosamente, la vena de la primera nueva verdad, que ella labrará después, espontáneamente, el cauce por donde otros hechos fluyan rauda y abundantemente."


Título: Gramática de la vida / La ética como creatividad
Autora: Teresa Aizpún.
Editorial: ENDYMION / 2009
Páginas: 254 


6 de diciembre de 2012

Vive como puedas, Joaquín Berges






«Una vez leí que el cerebro humano sólo es capaz de memorizar el diez por ciento de lo que lee, aunque no estoy muy seguro de lo que digo porque sólo recuerdo el diez por ciento de esa lectura. Tal vez por eso necesito escribir un diario. Porque si el cerebro humano sólo recuerda el diez por ciento de lo que lee, no quiero pensar cuál es el porcentaje que recuerda delo que vive.»

Así empieza la novela Vive como puedas de Joaquín Berges, una historia divertida, tierna y emotiva a la vez. No es fácil sacar una sonrisa al lector mientras lee sin perder intensidad, pero Joaquín  consigue  que el lector vaya sintiendo emociones dispares, admiración por la pequeña filósofa Valle, perplejidad ante las preguntas enrevesadas del hijo pequeño Éverest, impaciencia ante la obsesión por lo saludable de Sandra, cariño por el payaso Dumbo, admiración frente a la entereza de su  ex mujer, Carmen,  complicidad con su vecino Carles y simpatía por el protagonista, Luis.

"Según Carles, la felicidad es una relación de equilibrio entre las sustancias que regulan el coco, una fórmula mágica y secreta, como la de la coca-cola, que se alimenta de nuestros recuerdos, vivencias y esperanzas."


Utiliza narrador en primera persona que escribe el diario, y otro en tercera, omnisciente que se van intercalando. Este juego de narradores me descolocó un poco al empezar la lectura pero después lo asimilé sin problema. Tiene unos diálogos divertidos, y hace que se pase el tiempo volando mientras se lee. Un lenguaje sencillo y directo que va hilvanando reflexiones entre situaciones hilarantes.

"Nada hay más inquietante para un cónyuge que tratar de imaginar lo que se esconde tras el silencio de su pareja."

Joaquín Berges  nació en Zaragoza en 1965. Es licenciado en filología hispánica por la universidad de su ciudad. Se dio a conocer con El club de los estrellados, su primera novela en la que unos personajes peculiares crean una trama desconcertante.

1 de diciembre de 2012

SENTIDO SIN ALGUNO - Agustín Martínez Valderrama





Sentido sin alguno es uno de los mejores libros de microrrelatos que he leído en los últimos años.

Ya conocía a Agustín Martínez Valderrama y su blog Previsiones meteorológicas de un cangrejo desde hace tiempo y sé de su manera de escribir, de manejar la realidad, de darle la vuelta a la vida y a la imaginación. Y, sin embargo, el libro me ha sorprendido. Mucho y agradablemente.

Sentido sin alguno está dividido en tres partes:

Sentido con 33 relatos más o menos realistas, dependiendo de cómo interprete cada uno la realidad, la normalidad que puede ser diferente a la de Agustín. 

Cinética

Si disparásemos una bala en línea recta y sin ningún obstáculo de por medio, llegaría un instante en que esta por propia inercia se detendría y caería al suelo. Pero esto es incierto. Siempre, en algún punto de su trayectoria, aparece un hombre.


Sin, segunda parte que consta de 30 relatos que tienen la característica de ser más surrrealistas, más kafkianos. Aparecen hombres que vuelan, perros que corren por el aire, suicidas elegantes, desconcierto. El ejemplo que sigue. El suicida es la excusa para ver cómo transcurre la vida. La indiferencia.


Nota de paisaje vacío.

Destaca la silueta de un hombre subido a una barandilla. Un hombre - una silueta - que extiende sus brazos, que deambula sobre el metal oxidado, que cuelga sus pies de niño en un abismo de mierda. Una nota en el paisaje que cuenta hasta tres, que salta, que cae. Apenas un instante, un aire de viento, vertical. Noventa centímetros de vuelo y una triste voltereta contra el suelo del balcón.
Debajo, alguien sigue tocando el piano.


Alguno, 31 relatos de amor desde todos los puntos de vista imaginables. 

Flechazo.

Coincidieron en el tercero. Ella tendía la ropa. Él se dejaba caer por el patio de luces.


Agustín Martínez Valderrama es elegante. Nada sobra, nada falta en sus microrrelatos. La concisión, premisa fundamental de este tipo de escritos es perfecta. En unas pocas pinceladas, Agustín nos describe cada personaje, cada paisaje, cada momento. Y nuestra imaginación se pone en marcha sin ninguna dificultad, acercándonos a esa realidad, o irrealidad, que él con tanta precisión y manejo del lenguaje nos introduce.
Hay sentido del humor en sus microrrelatos, algo que aprecio mucho. Hay notas de crueldad, pero con elegancia. En definitiva, consigue lo que todos los que escribimos deseamos: que cuando llegues al final, desees volver a comenzar. 

Y otro de los factores importantes es la técnica. El interés de Agustín por descubrir nuevas formas de escribir un microrrelato. Y que este género alcance la importancia que debe tener.

Y, también está Narthwick. Sólo hay que descubrirlo: en primavera, en otoño, en verano.

La edición y maquetación es de Marisa Belmonte, magnífica, resumiendo en dos imágenes el sinsentido del libro.

Creo que la apuesta de Talentura es acertadísima. Ahora sólo les queda a ustedes comprobarlo.

Editorial Talentura- Colección Relatos