13 de junio de 2013

EL PAÍS DE LAS MUJERES


Gioconda Belli, nos narra en esta novela una historia de ficción donde nada es como ha sido antes, y donde mucho sigue siendo casi igual.

Nos muestra un País ficticio de nombre Fraguas, cuya cultura religioso-machista, no permitió nunca a los menos pudientes (casi todos sus ciudadanos, con excepción de los corruptos políticos), soñar con otra realidad.

Nadie se sentía capaz de denunciar los agravios, o de rebelarse contra los mandatarios. Elegían a sus  gobiernos a sabiendas de las múltiples corruptelas, pero asumiendo la debilidad intrínseca de los pobres que sólo pueden bajar sus cabezas y trabajar.

Trabajar por un ínfimo salario que les ayudara a mantener a las familias en el día a día. Mientras en las esferas gubernamentales, los políticos, militares y curas, eran quienes opinaban y abusaban sobre los demás.

Así todo hasta que Viviana Sansón, una joven  periodista, viuda y madre de una niña de corta edad, gracias al éxito de su programa televisivo, comienza a realizar lentamente, sin ella darse cuenta siquiera, un gran cambio de paradigma político y social: la implantación del Felicismo.

Y todo comenzó con una propuesta así:
"(...)¿qué tal si aprovechamos que ahora soy tan conocida y estas cinco golondrinas que estamos aquí hacemos algo de verdad por este país? ¿lo lavamos en serio? La indiferencia me está matando y para todo lo que se me ocurre se necesita tener poder...¿Qué tal si creamos un partido que quiebre todos los esquemas? -preguntó Viviana-

A ver, ¿cuál es tu idea?- intervino Ifigenia- Se me ocurre que le has estado dando vueltas. Vos no sos de las que hablan al peso de la lengua.

- ¿Cuál es mi idea? vamos a ver. Ya hay mujeres presidentas. Eso no es novedad. Lo que no hay es un poder femenino ¿Cuál sería la diferencia? Yo imagino un partido que proponga darle al país lo que una madre al hijo, cuidarlo como una mujer cuida su casa; un partido "maternal" que blanda las cualidades femeninas con que nos descalifican, como talentos necesarios para hacerse cargo de un país maltratado como este. En vez de tratar de demostrar que somos tan "hombres" como cualquier macho y por eso aptas para gobernar, hacer énfasis en lo femenino, eso que normalmente ocultan, como si fuera una falla, las mujeres que aspiran al poder: la sensibilidad, la emotividad. Si hay algo que necesite este país es quién le arrulle, quién lo mime, quién lo trate bien: una mamacita. (...)¿Qué tal entonces si pensamos en un partido que convenza a las mujeres, que son la mayoría de votantes, de que actuando y pensando como mujeres es que vamos a salvar este  país? 
-Yo me apunto(...)-intervino Martina-. Y lo llamamos P.I.E.:Partido de la Izquierda Erótica. Así se llamó un partido que jamás existió como tal (...). Le pusieron así por un libro de la poeta Ana María Rodas que se llamaba "Poemas de la Izquierda Erótica". Un libro fantástico. El primer poema termina con ésta frase: "Hago el amor y después lo cuento" (...), se imaginan el escándalo de que saliéramos con un Partido de la Izquierda Erótica?"
"(...) Pensad que las mujeres tendríamos un enfoque diferente -insitió Viviana- (..) Miren el trabajo por ejemplo: La mujer ha hecho enormes avances en los países desarrollados, pero a mí que no me digan que no les toca a ellas el mayor peso de la casa y los hijos. Por éso es que existe ése techo de cristal que solo unas pocas traspasan.(...)La maternidad en todo el mundo está penalizada; la mujer es penada por quedar embarazada, por parir y por cuidar a los hijos. Y es que entramos al mundo del trabajo, pero el mundo del trabajo no se adaptó a nosotras. Está pensado para hombres que tienen esposas. Si las mujeres hubiéramos organizado el mundo, el trabajo no estaría segregado de la familia, estaría organizado alrededor de la familia (..) Fraguas puede ser el plan piloto de un sistema diferente propuesto por nuestro partido: El "felicismo". La felicidad per cápita y no el crecimiento del Producto Interno Bruto como eje del desarrollo. Medir la prosperidad no en plata, sino en cuáto más tiempo, cuánto más cómoda, segura y feliz vive la gente."
"(...) Las poseyó el gozo de imaginar (...), a la madrugada, Viviana propuso un  estado ginocrático, ni un solo hombre en las dependencias de los ministerios los entes autónomos, los órganos de poder, al menos en seis meses. (...) Un mes después, sin más partido que sus agallas, el grupo publicó el primer manifiesto del Partido de la Izquierda Erótica."

Las 7 normas del manifiesto del partido de la Izquierda Erótica (PIE), son todo un decálogo de cómo implantar "el felicismo" en Fragua. Y a emitir sonoros cambios no sólo en la vida de cinco mujeres dispuestas a cambiar su mundo, sino para todos los habitantes de aquél pequeño país.

Quizá, deberíamos aprender mucho del sistema político que en la novela se descubre y se describe: EL FELICISMO. En palabras de su autora:

"Definimos la felicidad como un estado donde las necesidades esenciales estén resueltas y donde el hombre y la mujer, en plena libertad, pueden escoger y tener la oportunidad de utilizar al máximo sus capacidades innatas y adquiridas en beneficio propio y de la sociedad"
¿Acaso no nos vendría bien a todos, un cambio de sistema político en la Europa actual? Después de haber aprendido por qué no deberíamos encontrarnos nunca más con el fascismo. Ahora que el comunismo está obsoleto,  el socialismo desprestigiado, el capitalismo tan de capa de caída...¿No sería este el momento de buscar un cambio de paradigma político?

Os animo a leer esta entretenida novela de Gioconda Belli, al igual que sus poemas, no te dejará indiferente y quizá, te ayude a cambiar tu realidad política, económica y social.

Por si acaso...yo voy alistándome a esto de "el felicismo"





Gioconda Belli:

Es difícil resumir la vida y obra de esta polifacética mujer. Gioconda Belli nació en Managua, Nicaragua, el 9 de diciembre de 1948.

Es una poetisa, novelista y activista política que goza de un gran reconocimiento internacional.






8 de junio de 2013

"UN AMOR ESPECIAL"





Autor: Kenzaburo Oé: Premio Nobel de Literatura 1994.

Escritor Japonés, nacido el 31 de Enero de 1935, es uno de los principales escritores japoneses de la posguerra. Estudió en la Universidad de Tokio la carrera de filosofía y letras, se especializó en literatura europea, es novelista y ensayista.

En 1963 nace su primer hijo Hikari con Hidrocefalia y autismo, eje principal de su vida y obra. "Un Amor Especial" 1998.



   
COMENTARIO:

Es un relato de la relación del escritor con su hijo invalido, con una deficiencia cerebral que un neurocirujano le extirpó un tumor y tuvo como base de su rehabilitación el gran cariño de sus padres y hermanos.
Es un libro muy instructivo que vale la pena leer, hay una parte que se recorre las distintas etapas hasta llegar a la aceptación. Otro de los temas son los médicos que ayudaron a las víctimas de Hiroshima y las consecuencias hasta el día de hoy que nos hace pensar en el peligro de una guerra y la magnitud del dolor.
En cuanto a Hikari su primera comunicación con el mundo exterior fue en el campo, el padre observa su interés en el canto de los pajaritos y va llevando su reeducación por la música hasta lograr que fuera un compositor. La base del éxito es para mí el amor de su padre, madre y familiares. "Aceptación" no solo debe ser del discapacitado sino de los familiares y el público, aprender a "Coexistir con el prójimo a pesar de unas circunstancias difíciles".
La traducción al castellano está muy bien hecha, el escritor intercala su vida familiar con su carrera de escritor, relatando otros temas como viajes, cine, música amigos.     

2 de junio de 2013

Relatos turbios





Relatos turbios es la primera obra que he leído de Manuel Merenciano, al que ya conocía por su participación en Relatos en Cadena. Esta ha sido la primera, pero no la última obra que leo de él. 

Relatos turbios consta de 13 cuentos que he leído en la versión digital. El componente de este libro es la homogeneidad en el tema: el horror o el terror, pero no el sangriento. El otro, que es más turbio: el psicológico.
Los 13 cuentos están escritos en primera persona, contados, en su mayoría por un hombre. Hay alguna mujer, como en el relato Té negro. 
De este narrador nunca sabemos ni su nombre, ni su fisonomía pero tampoco nos hace falta. El horror cotidiano está entre las líneas de los relatos. Esta cotidianeidad de los personajes hace que confiemos en ellos, que pensemos que es uno de los nuestros, gente de clase media normal, con su casa, sus hijos,que nos encontremos cómodos con ellos pero, conforme va avanzando el texto nos percatamos de que algo irracional o confuso está sucediendo. Y aquel que pensábamos que era el bueno...
Los relatos suelen tener un final cerrado, certero. También los hay abiertos, aunque en cualquier caso, como dice el prólogo de Javier Sarti es peligroso asomarse a su interior.
Manuel Merenciano, como se suele decir, tiene oficio. En sus relatos no hay sangre, pese a ser crueles, no hay lugares comunes, ni frases hechas. Hay una absoluta naturalidad en su narración como si lo que nos está contando fuera de lo más común. 
Otra de las características es su sentido del humor. Con la ironía y la acidez se contrarresta la turbiedad de la situación.
En resumen, 13 magníficos relatos que se leen con avidez.