17 de noviembre de 2022

Asunción Caballero .- A (des)horas

 

Asunción Caballero (Mascab)

Escritora nacida en Cabeza de Buey, Badajoz, España (1960). Su profesión ha estado centrada en la pedagogía infantil. Autora de narrativa y de poesía. Su obra ha sido recogida en diversos libros colectivos y tiene publicados cuatro libros de poemas: Las mujeres que habito (El taller del poeta, 2015); Pronombres (Lastura, 2016); Los zapatos del indigente (Lastura, 2018) y Agua (Nueva Estrella,  Col. Istanbul 2021). En 2020, publicó su primer libro de relatos La dualidad de los espejos (Nueva Estrella). Su libro Pronombres ha sido también publicado en versión bilingüe Castellano-Árabe (Lastura, 2016), y en versión Polaca (St. Maciej Apóstol, 2019). Y Agua ha sido publicado con algunos poemas en gallego, inglés y árabe. Es antóloga de los libros colectivos y solidarios: NEcesarias PALabras (Unaria, 2015); Salam (Lastura y Juglar, 2017) y Caminos sin fronteras (La palabra inquieta / Edit. Nuevos Ekkos, 2020). En 2018 cofundó la revista cultural altruista y divulgadora: Aschel Digital que edita 3 números al año con el ISSN 2605-0307, Dirige, también altruistamente, la Colección de Poesía y Narrativa La Palabra Inquieta para la Editorial Nuevos Ekkos

http://larebeldequenofui.blogspot.com

Aquí vamos a hablar de A  (des)horas (Ed. Unaria, 2022), su último poemario,  

Estamos ante un nuevo libro de Asunción Caballero y lo primero que llama mi atención es el nombre y la grafía utilizada en él, grafía que nos da opción a una doble lectura: Cosas que ocurren «A tiempo» y «A destiempo»  como dice Leonardo Reyes en el acertado prólogo que ha escrito.

 

1.-A (des)horas, ¿qué pretendes indicarnos con ese nombre, que los poemas los escribías a deshora, que el contenido es inusual en ti, que estos poemas ven la luz en un momento no del todo propicio…?

Este libro está dedicado a mi abuela materna y lleva algunos poemas que la homenajean, uno de ellos es el titulado «A (des)horas)», y por esta razón, que el libro esté dedicado a ella, es por lo que decidí que el libro llevara el mismo nombre.

La grafía con que se presenta A (des)horas, con ese paréntesis guardando el «des», es para significar todas las despedidas que lleva este libro. En primer lugar, la del poema a que hice referencia, por supuesto. Pero que según se vaya leyendo se descubrirá que hay otras muchas despedidas; algunas eventuales, otras definitivas y otras sin tiempos definidos que van recorriendo los poemas.

2.-Un libro con una portada sobria, nada que ver con lo que veíamos en los anteriores, y al hojearlo nos encontramos con unos poemas muy visuales, rompiendo el estilo que conocemos de ti, como dice el prologuista: «Asunción nos presenta su poemario más arriesgado en cuanto a lo formal».

¿Quiere esto decir que nos encontramos con una poeta ya consagrada que rompe con lo anterior y explora formas nuevas? ¿Es este cambio influencia de los poetas que leías mientras lo escribías o, simplemente, te lo iba pidiendo cada poema?

Con respecto a la primera pregunta, sí. Incluso la portada rompe con el estilo de las anteriores. Y estoy muy contenta con que así sea, aunque no ha sido buscado sino que es la propia colección Astrolabio, de Unaria Ediciones, quien impone su imagen y diseño y, en este caso como autora, me han permitido elegir el color. La sobriedad que nombras me ha encantado, porque estoy convencida de que este libro tiene la cubierta que merece. Por eso quiero agradecer a mi editora Amelia Diaz Benlliure, todo el cariño que ha puesto en este proyecto y darle la razón cuando un día, hace algo más de dos años, me dijo con sus palabras, que ahora yo no voy a recordar en exactitud, «que no me preocupara, que un libro siempre tiene su fecha para ver la luz y hay que darle el tiempo que precise para ser como quiere ser». Creo que esta espera ha ayudado mucho al poemario.

En cuanto a la segunda pregunta, es cierto que A (des)horas va a llamar la atención de mis lectores habituales, como te ha pasado a ti, por el estilo en que se presentan los poemas, por su impacto visual con diferentes grafías poco usadas o conocidas para un público mayoritario en los poemarios, pero es lo que me pedía este libro que en cierta manera toma distancia de sus predecesores y que no se si es una ruptura con lo anterior. Si bien como persona vamos evolucionando o involucionando según nuestras experiencias vitales, también en nuestros textos vamos reflejando esos cambios, unas veces por las propias vivencias y otras por lo que descubrimos y exploramos como lectores.

Hace muy poquitos años, quizá cuatro, descubrí a un poeta norteamericano que se dio a conocer en la primera mitad del silgo XX y que falleció hacia 1960, Edward Estlin Cummings. La visualidad de sus poemas me impactó por su afán de experimentar con la gramática. De este modo me animé a probarlo en mis poemas para hacerlos más visuales, entrelazando diferentes grafías, diversos signos de puntuación, etc. Y en A (des)horas, por su temática, lo utilizo para poder mostrar los movimientos y sacudidas de la propia vida y aquellos silencios que se perciben y no nombramos.

3.- En Pronombres, el primer poemario que presentaste en sociedad, aunque no era el primero que publicabas, tienes un poema que se llama «Escribo» en el que das a entender que escribes sin más, incluso te recuerdo leyéndolo con cierta alegría, y ahora, abres este libro con el poema que titulas «Escribir», en el que das la impresión de que el escribir duele, te duele.

 Quiero pensar que te refieres solo a los poemas de este libro, pues en la mayoría de ellos dejas ver tristeza, dolor, desgarro… ¿Se podría decir que es un libro catarsis?, o como afirma Pessoa, el poeta es un fingidor, ¿cuánto de ese dolor que muestras es cierto y cuánto es fingido?

 En cuanto al poema «Escribir», efectivamente has captado el dolor que conlleva, si no el escribir en sí, sí el descubrir sobre el papel las palabras que han sido escritas antes de pensarlas o analizarlas y que, al leerlas, las interiorizamos y nos duelen.

 Con respecto a la segunda parte de tu pregunta, algunos poemas pueden reflejar esa catarsis que mencionas. Ya he dicho que tienen muchas y diferentes despedidas. Y sí, por supuesto que vamos a estar de acuerdo con el magnífico Fernando Pessoa, y a veces, en algunos poemas, finjo el dolor de lo que realmente me duele, o sobrevaloro aquello que en realidad poco me importa, y por supuesto, todo esto lo hacemos muchos poetas, para no desnudarnos en exceso.

 4.-Un libro con en el que parece que quieres abrir una etapa nueva por el estilo que utilizas, pero también cerrar la anterior, pues vuelves sobre tus orígenes en el mundo literario y así tienes un poema que titulas «La rebeldía de una cincuentañera», nombre del blog con el que te diste a conocer en las redes, y otro que se llama «Las mujeres que habito» que fue tu primer libro aunque no demasiado conocido.

 ¿Eres consciente de ello?

 Sí. Claro que soy consciente. Ya hemos hablado de las despedidas del libro y no podía faltar la de una etapa de mi vida como era el propio blog, que ha estado sin actividad durante años, o el adiós que dije a finales de 2018 a la intensa y altruista gestión cultural que venía realizando hasta entonces.

 Todo eso se cerraba con este libro escrito en su mayor parte en ese mismo año, y me apeteció dejar constancia de esta etapa en un poema y titularlo con el mismo nombre de mi blog: «La rebeldía de una cincuentañera».

 En cuanto al poema «Las mujeres que habito», es uno de los homenajes a mi abuela materna, a su madre y a todas sus hermanas.  Es el poema que me habría gustado escribir en mi primer libro para que ella lo hubiera leído a tiempo, y no escribirlo, como así ha sido, a (des)horas.

5.-En el apartado dos, llamado «En el temblor de las horas» hay bastantes poemas cuyo tema es la amistad y no precisamente de forma agradable sino, precisamente, como ruptura.

¿Nos puedes / quieres contar algo sobre estos poemas?

 Bueno, venimos hablando todo el tiempo de las diferentes despedidas que guarda este libro. Y en el tema de la amistad, quedan patenten alguna de ellas. Las que se dan de forma indefinida; las que son definitivas; y aquella otras a las que no quieres verbalizar con un adiós. De ahí que el dolor que causan los amigos también esté presente en este libro.

 6.-Si bien es verdad que en este poemario hay mucho dolor, también encontramos las dos constantes que son el eje de tu poesía y que el prologuista nombra, con mucho acierto, como crítica social y experiencia personal. Sin abandonar ninguna de tus facetas, ¿se puede decir que A (des)horas es el más personal que has escrito?

 Bueno, Agua, también ha sido como lo son los dos libros que faltan por publicar de esta trilogía, muy personales. Incluso en mis libros más sociales, Las mujeres que habito, Pronombres y Los zapatos del indigente, ya iban poemas intimistas.

 Sin embargo, es cierto que con A (des)horas, podríamos decir que es el libro publicado hasta este momento, en el que más me muestro.

7.- Muchas  gracias por tus respuestas y si quieres comentar algo más, es tu turno.

Añadir que es un libro solidario con el proyecto de Alfabetización de la Asociación Cinco Palabras y que todos los beneficios en derechos de autora irán para dicho proyecto.

Me gustaría decir también, que algunos poemas llevan un código QR a través del cual, los lectores que lo deseen, podrán escuchar el poema en mi propia voz.

Y, por último, agradecerte el que hayas leído con tanto mimo este nuevo libro y tu entrevista.




Esta entrevista ha sido publicada en la Revista Almiar:

https://margencero.es/margencero/asuncion-caballero/


Enlace de compra:

Aquí, en la web de Unaria Ediciones

10 de noviembre de 2022

Sonia Jiménez Tirado.- Memorias de una contorsionista

Sonia Jiménez Tirado nació en Jaén en agosto de 1979 y es técnica en relaciones públicas y psicóloga. En 2011 publicó su primera novela, No Llegaré Tarde, y a finales del mismo año, su libro de poemas Mil Pedazos Más, homónimo del blog que la autora posee en la web. Es colaboradora de Diario Jaén desde 2011. Ha sido jurado de distintos concursos de poesía y ha participado en diversos encuentros internacionales de literatura. En 2014-15 realizó, junto al poeta madrileño Alberto Pizarro y el pianista Rodrigo Gómez, un tour poético por numerosas ciudades españolas. En 2015 publica su segundo libro de poemas bajo el título de Vértices. En 2019, junto a otros autores, presentó Pecarock. Obra de teatro idea original de Esther Aranda. Está incluida en la Antología Mundial de Poetas del siglo XXI de Fernando Sabido y en la Antología de poetas andaluces del mismo autor. Forma parte del Centro Andaluz de las Letras y forma parte de la Fonoteca Española de poesía.

Su último libro publicado es "Memorias de una contorsionista"( Marli Brosgen,  2022) 

Y  de este libro vamos a hablar.

1.- Qué una mujer joven, como lo eres tú, publique "sus memorias” llama la atención pero si además se define como "una contorsionista" entonces nos preguntamos.

¿Hay que ser una contorsionista para poder vivir en este mundo de hoy o, especialmente, tú has tenido que serlo por necesidad? 

Realmente este libro de poemas no es mis memorias en sí. Sí una vista de pájaro de un ciclo con inicio y fin. Diría que es una radiografía de una etapa vital importante para mí, pero no de toda mi vida.

Pienso que el arte del contorsionismo llevado al día a día puede llegar a ser de gran ayuda, para mí lo ha sido. Aprender a plegarse sobre sí mismo para asumir las limitaciones de determinados lugares y situaciones en los que nos sitúa la vida es vital. Aceptar no estar siempre en máximo esplendor, aceptar las estrecheces, las sombras y entender la temporalidad de la vida, entender que todo es pasajero, lo bueno y lo malo. No sé si fue una necesidad, pero sí ha sido una lección importantísima.

 2.-Si el título nos hace pensar que nos encontramos ante un libro intimista es al empezar a leerlo: 

 Hace más de veinte años// que la normalidad no me amanece// 

 O más adelante

 He vuelto a ser yo// lamiendo mis heridas//...

He vuelto a ser la niña perdida// la contorsionista sin licencia 

Cuando entendemos que el libro que tenemos en nuestras manos es duro y sincero, que además, nos muestra la dificultad de mantenerse en equilibrio ante la vida ¿Cómo se puede vivir siendo una contorsionista sin tener licencia para ello?

 Todos somos contorsionistas sin licencia de alguna manera, o al menos, en algún momento de nuestras vidas hemos sido o lo seremos. ¿Quién no ha intentado ser lo que no es en algún momento? ¿Quién no ha asumido un personaje y lo ha defendido contra viento y marea? La guarida habla mucho de ello.

 3.- A veces es necesario irse // .....

Es necesario irse de uno mismo //...

porque quedarse// es igual que estar muerto.

 Toda poeta se desnuda un poco en cada libro ¿Te has desnudado en este más de lo habitual? 

 Es cierto que la poesía tiene la piel muy fina y que la barrera que separa lo real de la ficción es más débil todavía.

Mi forma de ver la poesía es intimista. No puedo decir que no hay mucha parte de Sonia en Memorias de una contorsionista, pero sí que hay mucha más de la parte observadora. En los últimos años me he ido convirtiendo en una gran espectadora.

En Memorias, mi intención era ofrecer una visión de todos esos personajes que asumimos y que representamos en esta obra magistral y sin ensayos que es la vida. Vivencias algunas veces mías y otras que me llegan desde otras pieles.

 4 .- Me llama la atención la cantidad de apelativos que te pones, además  de contorsionista, dices de ti misma "volatinera sin licencia" " escapista fracasada" "mercenaria de momentos"... ¿Ha sido necesaria toda esa autocrítica para poder escribir el poema "Los libres" ? 

 No me coloco todos esos calificativos a mí misma, no siempre, al menos. Tal vez induzca a confusión por la primera persona en que están escritos los poemas. En cada uno de esos poemas es el personaje el que habla. La parte de “Vódevil” acoge a todos esos personajes y van desfilando uno a uno bajo la pluma de la contorsionista.

 En cuanto a “Los libres”, poema que se sumó a última hora al índice de “Memorias”, intenté dibujar en él a esas personas por las que todos nos sentimos atraídos, esos seres todo luz, esa gente que lleva en el interior la gravedad de cien mil planetas Tierra. Tengo la suerte de tener cerca de mí a algunos de esos libres a los que es imposible dejar de mirar y admirar, también tengo la suerte de poder acariciar sus sombras. Para ellos es ese poema.

 La autocrítica es necesaria siempre que no sea destructiva. Es importante saber perdonarse, y también es importante permitirse determinadas licencias.

 5.- A medida que vamos avanzando en la lectura del libro, vemos como va cambiando no solo el contenido de los poemas sino el ritmo y así llegamos a una declaración de amor en el poema "Te quiero a la vista". Un poema sereno y en el que nos dejas ver que has puesto los pies en tierra firme y que quizás dejes de ser contorsionista o por lo menos hayas conseguido la licencia para serlo. ¿Tienes tú también ese sentimiento?

 “Te quiero a la vista” es un poema clave en “Memorias”. Nunca dejaré de ser contorsionista, con o sin licencia, creo que, una vez aprendida la versatilidad del contorsionismo, difícilmente se puede abandonar. Nada hay hecho a la medida exacta de uno mismo, así que aprender a replegarse, ajustarse y ocupar espacios mínimos puede ser de gran utilidad, y hasta diría que puede llegar a ser una herramienta de supervivencia.

 Ciertamente, me encuentro en un momento “dulce”, mi filosofía de vida es no agarrar, así que lo acepto, lo abrazo y lo disfruto.

 6.- Resumiendo puedo decir que en el libro he visto tres momentos: 

Uno en el que nos hablas de la ruptura con una vida anterior, otro que sería el reencuentro contigo misma y el tercero y último que es un renacer que acaba con el poema dedicado a tus hijos y esa preciosa definición de la vida.

La vida es un momento.// Un soplo de aire a la cara// una cucharada de miel en un vaso de leche// 

¿Ha sido necesario escribir este libro para llegar a ver la vida en ese maravilloso momento en que la ves ahora? 

 Supongo que las impresiones después de leer un libro son propias de cada lector y además es maravilloso recibirlas.

Para mí, la vida es un continuo ciclo que abre y cierra por el mismo sitio, el uróboros, el eterno retorno. Para mí, no hay ruptura entre el antes y el ahora, sino que todo va sumando y enriqueciendo la historia vital, todo va y vuelve, se renueva o se recicla, pero nada desaparece. Todo lo que hemos sido y sentido, las personas a las que hemos amado y amamos y que, en algunas ocasiones, hemos perdido, se quedan en nosotros, somos la suma de todo lo vivido. “Memorias de una contorsionista” es para mí una vuelta al origen, un “volver a empezar” sin perder de vista la experiencia, y quizá en este momento haya algo que esté emergiendo, un nuevo punto de partida, un nuevo viaje, y yo a un viaje nunca digo no.  

 7.- Muchas gracias por responder a mis preguntas y si quieres decir algo más, es tu momento.

 Me gustaría decir que este libro está dedicado a mi madre, de quien he aprendido el “arte del contorsionismo vital”. Mi madre es la contorsionista más espectacular que he visto en todos los días de mi vida.

 Os dejo un abrazo agradecido y mis mejores deseos para todos.


También podéis leer una reseña de este libro 

https://nechester-leoycomento.blogspot.com/2022/07/memorias-de-una-contorsionista.html




Enlace de compra:

https://marlibrosgen.com/producto/memoria-contorsionista/


 


30 de octubre de 2022

Sabor de moras en agosto de Manuela Temporelli


 

Editorial: BARTLEBY

Año de edición: 2022

Materia Poesía

ISBN: 978-84-125940-4-1

Páginas: 74

Encuadernación: Rústica

El libro se puede adquirir en este enlace (entre otros)




El pasado jueves 26 de octubre, asistimos a la presentación del último poemario de Manuela Temporelli en el salón de actos del mítico edificio de "Los abogados de Atocha", en Madrid.


Sabor de moras en agosto, es el título de este libro, pero también es uno de los versos que encontraremos en el poemario que está dividido en tres partes y un epílogo.

Un libro que emociona desde su primer capítulo: "Un poco de locura en primavera", donde encontramos un único poema llamado "Por las galerías", del que resalto  algunos de sus versos:

(...)

         "la locura es una llama que se enciende solo para esos cuantos que arriman la cómoda al armario para que no se escapen los silencios"

(...)

         "no se vuelve

          miente quien nos ofrece volver a los veinticinco.

          se retrocede y no es lo mismo,

          dejamos las últimas horas abiertas a la posibilidad

         del encuentro con el futuro, el porvenir llega a quien lo busca y a los demás solo nos queda                     confiar en un futuro imperfecto."

Poema en el que también encontramos algunos aforismos:

(...)

       "la línea entre el homenaje y la venganza es tan sutil como la que separa la envida de la                             admiración"

(...)

       "la ambición es tan salvaje como la supervivencia de los caídos en desgracia"

Componen este poema, unos versos que ocupan las primeras doce páginas del libro. Presentado sin norma entre los signos de puntuación y la gramática, cuyos versos comienzan siempre en minúscula, como si a pesar de los puntos y apartes, el poema fuera un diálogo interior como una invención de la locura o un sueño donde se suceden las imágenes unas tras otra casi sin hilo que las hilvane y que, consigue  estremecernos en ocasiones y, sobre todo, nos hace reflexionar en muchos de sus versos, versículos y aforismos.


El segundo apartado, llamado "Voy a volver a mí", se compone de 13 poemas y comienza con estos versos:

              "Si sumas tres

                 y restas tres

 sobre el papel da cero.

                   En la vida

te quedas desahuciada."

Son muchos los versos de estos trece poemas que nos llaman la atención y nos desgarran en ocasiones. Particularmente, destaco del poema "Despertares":

(...)

"Alargo el día tanto como me es posible para intentar colgar tu sombra en un castaño".

(...)

"Y, ¿cuánto mide un hombre?           Lo que mide su sombra al mediodía"

(...)

"Suben por las laderas las armas con sus hombres,

los hombres con su hambre

el hambre con su horca

la horca con su oficio de hacer quebrar la rama."

Del poema "Renacer"

(...)

"Así ha de ser mi renacer, un continuo derroche de líquido embrionario, una carga doliente en la rama del roble, MI renacer será esdrújulo, como la cúrcuma enraizada en el nombre de la tierra"

Del poema "El valle de los reyes"

(...)

"no voy a darte adioses te dejo mi sonrisa

recuérdala en tus ojos cuando se nuble el cielo."

Como dije antes, la creatividad de su autora, consigue grandes versos en este segundo capítulo y solo muestro aquellos que más me sacudieron, sabiendo que a cada lector, le desgarrarán otros diferentes, pues es un poemario que de principio a fin va cosiendo emociones encadenadas.

Del poema "La muerte cierta", y para finalizar con este apartado del libro, destaco:

(...)

"no mueras por tu idea muérete de agonía

por saber que la luz se apagó antes de tiempo."

La tercera parte del poemario, la componen también trece poemas dedicados a "Mayo y Darío", y así se llama este capítulo cargado de ternura. 

Trece poemas como un legado de trece rosas para sus nietos. Trece poemas que nos acercarán a la infancia para emocionarnos con la candidez de los niños y el amor sin medida de la abuela. 

Una herencia para los pequeños de la familia, con la que siempre recordarán que su abuela fue poeta y les hacía tocar el cielo con cada verso.

Comienza el capítulo con esta nana:

"Arrorró, arrorró,

mis niños duermen

arrorró, arrorró

que mis niños tienen

arrorró arrorró

dos sueños hermosos

arrorró, arrorró,

jugando con osos."

Y la abuela les cuenta en el poema dedicado a Mayo y Darío:

"FUI PRECOZ en el llanto y en la risa, en andar y contar historias cortas. También fui precoz en la ausencia y en la fatal espera de un abrazo que nunca se produjo. Fui precoz como quien quiere huir a toda prisa del tiempo que el tic tac marca a segundos."

(...)

"No tolero el exilio de los abrazos viejos y me refugio siempre en tu sonrisa clara."

(...)

"BUSCAD NIÑOS la luna

en su embeleso

que dibujas faisanes

los ojos negros.

Cerrad los ojos

que la luna se enciende

si están redondos."

En otros de los poemas, dedicados a Mayo, le dice la poeta al niño:

(...)

"Yo me quedé quieta conforme con todo lo vivido pero naciste tú y se movió la rueca que hilaba la memoria la costumbre la sorpresa y volvió la lluvia sin cenizas"

(...)

"Si tú te mueves elevas la estatura y consigues girar la noria de los antepasados para dejar en tablas la partida."

(...)

"Tú, saltando en tu unicornio blanco; yo volando en mi amapola azul."

Y en los poemas dedicados a Darío, le canta la abuela al nieto:

"Darío, color de azucena

cuando encuentra tus brazos extendidos,

cuando sube tu espalda y la conquista,

cuando envía un cohete contra el techo."

(...)

"CRECEMOS Y buscamos el agua de los mares entre el pulmón henchido y la boca de pez, entre los ojos ciegos y la virtud de sal del océano"

(...)

"LO MALO de las burbujas

es que se rompen

y te quedas desnudo

a merced de cualquiera

que te quite la risa

que te quite palabras

que te quite una idea."

Y finaliza la poeta el tercer capítulo, dedicada a los nietos, con un rotundo poema titulado "Testamento":

"REGALO  pitillera con un baño de plata (...)una mesilla baja, un sillón de orejas, dos ventanas cerradas. (...) una canción de cuna, dos versos y una estampa (...) Dos dedos amarillos, una sonrisa rancia...(...)

Y así, con el amor de la abuela y su legado, con las emociones a punta de canción y verso, llegamos la última parte del libro, titulada "Epílogo" y donde encontramos un solo poema dedicado a la amiga ya ausente para siempre, pero siempre en la memoria. 

El poema lleva por título "Sabor de moras en agosto" y de él destaco:

"Voy recogiendo piedras para labrar tu voz y tu armonía a golpes de cincel. A paso torpe camino por tus libros y reencuentro la música de siempre, la misma invocación, sabor de moras en agosto. Ya no han de volver los abrazos y los besos, el cigarrillo a medias ni los vinos del brindis de las diez." (...)

Recomiendo encarecidamente este poemario. Lo hago porque sé que te llegará a lo más profundo de tu memoria y lo más superficial de tu mente. En ninguna de las partes que componen tu cuerpo, tu energía, tus entrañas, dejarán de estremecerte estos versos.



Manuela Temporelli Montiel (Madrid, 1956), Ha publicado los poemarios Lluvia en Junio (Edic. El Cazerón, 1997); Un ala rota (Poeta de Cabra, 2008); Cuaderno de Budapest /Bartley, 2014); y el disco-libro De cal y arena. Homenaje a Camarón de la Isla (2010). Ha sido incluída en numerosas antologías poéticas y Dirigió la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo, y coordinó la Tertulia Poética "índigojuan"