8 de noviembre de 2018

La sombra del Zapato, de Jesús Aparicio

No es nada nuevo que sea una seguidora de la  poesía de Jesús Aparicio González...


Tengo  sus últimos libros desde el. 2013 y tengo que agradecer su clarividencia, su poesía luminosa, templada y sugestiva. Aquí estoy degustando este fantástico libro. Me he zambullido en mis zapatos y sigo la sombra que él presenta en sus versos.

En el poema Hay Palabras dice:


Con el tiempo un poeta
las rescatará del infierno
de las voces vacías.


La palabra es necesaria para el mundo, para el poeta es mucho más. Es su incensario, su plomo, su miga. Necesitamos rescatar la palabra para que el mundo lo entienda. El lenguaje gráfico que rodea el verso es un compendio de múltiples reflejos.
Jesús ama la palabra. A través de su poética  refleja todo el trabajo que ha dedicado a cuidarla y intentar trasmitirla como un océano de luz, de verdad. 
 ¡ 

En su poema Resurrección dice:

"Siempre que miro frente a mi ese muro

levantado de piedra opaca y muda,
siento como me invita su vacío
a crecerme y saltar e invitar
su otro lado, esa realidad que espera llenarse
de un hombre ya sin vendas."


Jesús Aparicio  no es convencional: Enigma, imagen, mística, sosiego, introspección es como definiría la imagen que proyecta en sus libros.
 Probablemente me dejo mucho más y podría ser más analítica. Pero me quedo con la verdad que encierra la poesía, y la búsqueda de esa verdad a través de la sombra que cada uno de nosotros proyectamos... El mundo tiene múltiples aristas y Jesús condensa esas aristas en un único y trascendental principio: el verbo, tan real como el aire que respiramos y su meditación es esencial para entender el universo que nos rodea.

Este libro tiene un mensaje muy claro y profundo con dos partes muy definidas.
La primera parte "La Sombra del Zapato" es un conjunto de poemas que invita al lector a recorrer un camino.
 Significativa la cita de Isaías que Jesús pone al inicio:


Que hermosos son sobre los montes,
los pies del mensajero que anuncian la paz!"

Isaias, 52, 7

El poeta es un mensajero, de la palabra. La palabra sirve para enfocar la vida y la luz de los hombres. En mi libro Tempo, también inicio con una cita porque creemos en la mística de la palabra y ese enfoque es lo que siempre me ha unido a Jesús. 



Y siempre con la visión del poeta frente al mundo y frente así mismo. Es un diálogo con la parte humana y poética que habita en él.

En el poema:

"Como el poema"

Como el poema todo se escribe por primera vez,


el agua cuando pasa

el caño de la fuente,

esa abeja libiando

polen de una amapola,

la saliva que crece en mi boca

al mordisquear una espiga seca,

el viento que deslee

 este jardin por primera
y única vez

como el poema.



La segunda parte del poemario "Los Secretos del polen" es netamente metafísica o más bien meta poética, es una contemplación más allá del verso, más allá del poema. Como afirma también el autor del epílogo Jose Manuel Sánchez. Es una visión más allá de la poesía, invita a  trabajar el pensamiento y llegar a una contemplación.. La  poesía reflexiona, amplía su propia naturaleza y significado descubriendo la pureza del verso; poemas cortos como definen a Jesús con objeto de ser flases que retumben en la conciencia y dejen abierto las ramas y el paisaje poético. Esto otorga un lenguaje sencillo y directo.

XI

Palabras  como trigo

que traducen el sol
los silencios del agua
ascendiendo en la espiga.

Palabras que en la uva

se están pensando en el vino
que hará nuevo el  otoño
y fértil la canción.
Palabras aun no escritas
preñadas en lo oscuro
de inéditos colores,
de trasparentara y de ser.


Estos Secretos del polen complementa a la primera parte en un círculo cadente, poético de la realidad a la poesía, y de la poesía a la realidad, apoyándose en el principio que todo rige el universo y la comunicación: la palabra como medio de expresión, de reflexión, de análisis y de introspección.







Jesús Aparicio González
(Brihuega -Guadalajara- , 1961)



 Nacido en Brihuega (Guadalajara-España) en 1961, Jesús Aparicio González es licenciado en psicología por la UNED. Tiene once libros de poemas publicados: Con distinta agua, premio «Villa de Aranda» Aranda de Duero, 2002; El sueño del león, Diputación de Guadalajara, 2005; Las cuartillas de un náufrago, Ediciones Vitruvio, 2008; La papelera de Pessoa / La luz sobre el almendro, editorial Libros del Aire, Madrid, 2012; La paciencia de Sísifo, editorial Libros del Aire, Madrid, 2014; y Arqueología de un milagro, Ruleta Rusa Ediciones, Madrid, 2017.


Web de la editorial:




29 de octubre de 2018

BRANDEWIJN - Juan Peregrina

BRANDEWIJN de Juan Peregrina, tal como aparece en la contracubierta del libro, es una serie de 10 microrrelatos dedicados al brandy. Y como el brandy, dice Juan Carlos Friebe, es una obra breve, de textura densa pero de caudalía extensa, de buqué carnoso y sabor amaderado. Una glosa de la obra tal como estamos acostumbrados a ver y escuchar en las catas de vino o de brandy.

De ahí, del color del brandy, de la huella que deja en el cristal cuando lo movemos ligeramente para después apreciar su aroma, el diseño de la cubierta. Imagino que así es, que el autor y el diseñador nos lo dejan a nuestra imaginación. No es que a mí me guste el brandy, prefiero el whisky.
A mí me ha correspondido el número 54 de una tirada de 200 ejemplares, editados por el propio autor, regalo que agradezco.

Yo no entiendo mucho de vanguardias, sinceramente. Quizás he llegado un poco tarde o no he tenido la oportunidad de acercarme a ellas.

El libro combina los microrrelatos con los apuntes, notas o ideas que el autor ha ido escribiendo. Las páginas manuscritas se entienden menos pero tampoco me he parado mucho a leerlas ya que no creo que sea lo importante. Es la excusa para el microrrelato, las ideas que se van pergeñando y se anotan para no perderlas. La parte artística del libro, o así lo entiendo yo.
De los microrrelatos, todos dedicados al brandy y a los efectos, de todo tipo, que este provoca, me quedo con Bellísima, Batalla, Infancia, Mi propio arcoiris y Fiebre. Yo creo que no son microrrelatos al uso, tal y como los conocemos, salvo por su tamaño. Son una mezcla de poesía y prosa. Pero afirmo que no soy experta en poesía, ni mucho menos. Y me han gustado entendiéndolos como tal. En alguno de ellos hasta me ha parecido que el brandy hacía sus efectos en el autor. Se mezclan sensaciones, recuerdos y olores para crear un ambiente.

Considero el libro como un deseo, un juego literario del autor, un divertimento, un regalo que se hace a si mismo y a sus amigos. Y lo deduzco por sus Dedicatorias y justificaciones.

Como en cualquier libro siempre hay partes que gustan más que otras. En general, a mí me ha resultado muy agradable leer los microrrelatos.


Por ponerle una pega. Sí que debo decir que, para una persona de cierta edad como yo, la tinta de color vino no es la más apropiada para la lectura. Sé que combina con la cubierta, pero ¿no había un color madera un poco más oscuro? ¿Un brandy más fuerte?


Por cierto, que no lo sabía, Brandewijn es el nombre que recibe el brandy en holandés. 

4 de septiembre de 2018

Si una noche de invierno un viajero, de Italo Calvino


Italo Calvino, escritor italiano del siglo XX, (murió en 1985), es un autor  que merece la pena de ser leido.  Por su hábil dominio del lenguaje y su forma de presentar realidades de la vida, o la vida real, como se quiera ver,  como si fuese fantasía en inccluso a veces ciencia ficción.

 En Si Una Noche de Invierno un Viajero, el autor nos habla directamente y nos dice a nosotros, el lector y la lectora que vamos a ser los protagonistas.
Y nos hace leer el comienzo de 10 novelas  que por diversos motivos no podemos acabar. Y como lector y lectora, reaccionaremos a lo que esta ocurriendo en el libro y nos desesperaremos tratando de conseguir el final de la historia que hemos empezado.
En todos los capítulos, como hilo rojo que los une, está el lector y la lectora, el autor, el traductor, el editor y algún otro peculiar personaje que  entra y sale cuando quiere.
Y de las 10 inacabadas novelas, algunas, yo lectora, me alegraba de la interrupción. Otras  te gustaría seguir leyendo y llegar hasta el final.
Pero...  ¡Ay lector y lectora! Sigue buscando.
A lo mejor un día...en una noche de invierno, un viajero deja olvidada la novela que tu ansias terminar de leer.