Premios
Libro del Año Wthbread en 2003 premio
Premio para Escritores de la Commonwealth como mejor primer libro en 2004
Al Mejor primer libro para jóvenes lectores en 2005
Es realmente difícil escribir un libro que no sea juvenil ni para adultos, y que sea ambas cosas a la vez. Esta proeza la ha realizado Mark Haddon en su primera novela El curioso incidente del perro a medianoche, que se lee de un tirón, no sólo porque es entretenida, original y de fácil lectura, sino porque su argumento absorbe por completo desde la primera hasta la última página.
Planteada como si de una novela policíaca se tratase, El curioso incidente... comienza con el asesinato de un perro, y Christopher, el niño protagonista, se propone resolver el caso. Ésto, que a primera vista puede resultar típico, es tan sólo la excusa que Mark Haddon utiliza para hablar de la vida en general y de los seres humanos y sus emociones en particular. Christopher sufre del síndrome de Asperger, un trastorno relacionado con el autismo.
Planteada como si de una novela policíaca se tratase, El curioso incidente... comienza con el asesinato de un perro, y Christopher, el niño protagonista, se propone resolver el caso. Ésto, que a primera vista puede resultar típico, es tan sólo la excusa que Mark Haddon utiliza para hablar de la vida en general y de los seres humanos y sus emociones en particular. Christopher sufre del síndrome de Asperger, un trastorno relacionado con el autismo.
El autor trabajó en su juventud con niños autistas, y utiliza todo lo aprendido para desarrollar el personaje principal, un niño apasionado por la lógica, la física, las matemáticas y, en definitiva, todo aquello que pueda ser explicado, demostrado o predecible.
Resumen
A sus quince años, Christopher conoce las capitales de todos los países del mundo, puede explicar la teoría de la relatividad y recitar los números primos hasta el 7.507, pero le cuesta relacionarse con otros seres humanos. Si bien nunca ha ido solo más allá de la tienda de la esquina.
Una noche descubre el cadáver de Wellington, el caniche de su vecina, atravesado por dos horquilla de jardín. La señora Shears, dueña del perro, llama a la policía, que comienza a interrogar al chico. Cristopher empieza a sentirse agitado por tantas preguntas, y uno de los oficiales intenta agarrarle de un brazo, lo que provoca que el chico le golpee y se lo llevan a comisaria hasta que su padre lo recoge. Cristopher decide entonces investigar el caso para limpiar su nombre.
Emulando a su admirado Sherlock Holmes —el modelo de detective obsesionado con el análisis de los hechos—, sus pesquisas lo llevarán a cuestionar el sentido común de los adultos que lo rodean y a desvelar algunos secretos familiares que pondrán patas arriba su ordenado y seguro mundo.
Nosotros hemos pensado que la mejor manera de hacerlo es proponer este libro como lectura para el mes de septiembre ( es muy corto y se lee rápido) .
Las administradoras del blog : Nerim y Chelo


