12 de octubre de 2013

Las rosas de piedra

Una de mis recientes lecturas ha sido Las rosas de piedra, de Julio Llamazares, obra que hay que encuadrar dentro de la denominada literatura viajera. El libro se estructura en seis viajes que, a lo largo de varios años, el autor realiza por las regiones de la mitad norte de España; el propósito de estos viajes no es otro que visitar las catedrales de esta parte del país. El viajero (como él gusta llamarse) inicia su andadura en la catedral de Santiago de Compostela y la termina en la de Tortosa; en varias etapas, y dedicando un día a cada una de ellas, llega a visitar más de cuarenta a lo largo del periplo.
Con una prosa fluida y, a veces, no exenta de ironía, Llamazares describe lo que ve, cuenta lo que vive y, en ocasiones, da su parecer sobre lo descrito o contado. En sus incursiones catedralicias, el viajero nos habla de fachadas, campanarios, retablos, capillas, coros, claustros, museos, etc., pero además, como buen narrador que es, nos relata sus encuentros con cuantas personas halla en esos lugares (sacerdotes, guías, canónigos, fieles, vigilantes, turistas, etc.), con los que suele pegar la hebra con tal de obtener alguna información. El autor compagina con acierto el paisaje artístico y el humano, y da al relato una viveza y amenidad, que no tendría, si lo hubiese limitado a lo meramente descriptivo.
El lector que se adentre en sus páginas descubrirá cuarenta rosas de piedra, testigos mudos de un tiempo extinguido que quedó atrapado en sus piedras.

7 de octubre de 2013

LA MÚSICA DE LA CONVERSACIÓN




"La música de la conversación" es el tercer libro de entrevistas de una autora polifacética, Esther Peñas Domingo.

Entre las preguntas hábilmente cuestionadas de su autora y las respuestas de los personajes entrevistados, tan comprometidas con los entornos personales de cada uno de ellos y con la sociedad en general, el lector se sumerge en un energético océano literario, cuyo oxígeno son las palabras que nos alimentan el alma, llenando nuestros oídos hasta hacer sentir la música de la conversación entre dos personas que hablan de temas que les inquietan, logrando que dancemos al ritmo de los conceptos que nos dejan citas para reflexionar y analizar:


"(...)La política es el arte de hacer posibles las ideas (...)"
"La plenitud, viene de la diversidad"
                  (Jaime Alejandre -escritor-)

"Leer es lo que nos abre horizontes, nos forma, nos refina, nos enseña,
nos ayuda a entender la vida, nos hace mejores (...)"
(Andrés Amorós -crítico literario-)

"Las cosas aparentemente menos importante son las profundas"
"La diferencia y la libertad se conquista desde el respeto hacia el otro"
"Ser buena persona significa actuar, no resultar pasivo"
(Víctor Márquez Pailos -escritor y 
prior del Monasterio de Silos-)

"No hay mayor aventura que la aventura interior (...)"
"El miedo a no querer realmente ver cómo somos, se disfraza de muchas cosas: 
de pereza, de dolor, de molestia, de activismo (...)"
(Pablo d´Ors -escritor y sacerdote-)


Son muchas las conversaciones de este libro con las que he bailado sintiendo la música, de entre ellas, la que mantiene Esther Peñas con el editor Mario Muchnick, en la que podemos analizar las razones por las que un libro puede llegar a ser best seller y otro sin embargo, no. Así como en las razones por las que una persona escribe.

Interesante es igualmente, la entrevista a la poeta Nuria Barrios; basada en la figura que de Penélope podemos descubrir en su obra "Nostalgia de Odiseo".

Estas citas que os he mostrado, las dos entrevistas de que os he hablado, es una leve exposición de las bellas palabras que engloban este magnífico recopilatorio que guarda entre sus páginas 39 entrevistas realizadas por la periodista Esther Peñas. Todas ellas son un regalo que consiguen, efectivamente, dejarnos escuchar la música de la conversación....



Esther Peñas Domingo (Madrid, 1975), es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, doctora en Literatura y Máster en Teología de la Universidad San Pablo CEU.
Actualmente, es coordinadora del área digital de una empresa de comunicación anexa a la Fundación ONCE y colabora con varias publicaciones.

Con sus poemarios publicados "De este ungido modo" y "Penumbra", ha obtenido varios premios.

Es autora de otros dos libros más de entrevistas: "Entrevistos" y "Entrevistos II";  y de tres novelas: "Los silencios de Babel", "El peso de una sombra" y "Sesión contínua"; con la última novela nombrada, Esther llegó a ser finalista en el XIII Premio Odisea.

Podría contar más sobre Esther; podría deciros que es una joven de gran talento que deja ver a través de su mirada la bella persona que guarda dentro.

Podría decir que es una mujer comprometida con aquello en lo que cree, pero desde la realidad que pega nuestros píes a la tierra.

Solidaria con todos...hasta con una atrevida desconocida que un día llama a su puerta solicitando su colaboración para la difusión y presentación del primer libro de relatos de una querida amiga. 

Allí, en la presentación del libro de Jone Miren Asteinza en Madrid, pudimos conocer a Esther muchos de nosotros. Algunos, disfrutamos de su amena conversación y oímos la dulce y relajante música de las palabras....

ANEXO


Presentación de la obra "La Música de la Conversación"
El pasado 28 de junio, Esther Peñas presentó la obra reseñada en la sala de ambiente librero "El Caldito", de Madrid. Por su entrega a nuestro proyecto, tan cercana como es ella; por su simpatía al acogernos, por la humanidad que desprende en el trato directo y por que deseábamos conocer a un poco más sobre la obra de estar joven escritora y también, como no, en agradecimiento a su colaboración; Chelo de la Torre y yo, acordamos asistir al evento llevando entre nosotras a una  presencia lejana en el espacio físico, pero que ansiaba ver por nuestros ojos y escuchar por nuestros oídos todo lo que allí ocurriría: Jone Miren Asteinza

 Nuria Barrios,  la poeta
que nos presentó "La música de la Conversación", haciéndonos
disfrutar con su amor por  la literatura y el acorde musical de sus palabras.
Disfrutamos de la presentación deleitándonos con las palabra  sobre LITERATURA, que allí se expresaron. Era una reunión de amigos, familiares, curiosos y medios de comunicación que deseaban ser salpicados de algún modo por la belleza de la palabra escrita.


TVE no quiso perderse el evento

Esther Peñas realizó una intervención serena. Agradeciendo a sus presentadoras el cariño y referenciando lo mucho que aprendió a través de las entrevistas que recopila su libro. Como buena alumna, supo agradecer a quienes les supieron mostrar el camino literario. Las palabras hacia sus mentores, arrancó acordes musicales en su emocionada voz.


La presentación fué traducida al lenguaje de signos
Una emoción que no pudo ser traducida al lenguaje de los signos, pero que no por ello, las personas que estaban al tanto de dicha lectura, pudieron escapar al embrujo de ésa tarde de verano madrileño y literatura.


   
La autora nos dedica su libro y nos habla del cariño con que lo hace.


Un abrazo y un hasta siempre...LITERATURA

1 de octubre de 2013

PARTÍCULAS EN SUSPENSIÓN - LOLA SANABRIA



Para los aficionados a los microrrelatos o relatos cortos pronunciar el nombre de Lola Sanabria es quitarse el sombrero. De hecho, ahora que estoy escribiendo esta pequeña reseña, acaba de llevarse una nueva mención en un concurso. Para ello sólo existe una razón: su calidad.
El resultado de esta calidad es Partículas en suspensión, finalmente publicado por Talentura. Por suerte para todos los que nos gusta leer lo que Lola escribe. Ha costado poder verlo en papel pero ha merecido la pena.

En el libro hay 95 partículas extraordinarias, sin desmayo, sin que decaiga el pulso de la narrativa de Lola Sanabria.
La mayoría de los relatos están basados en hechos "cotidianos". No son relatos fantásticos, son cosas que pueden ocurrir en casa del vecino, en la de alguien de la familia, incluso en la nuestra propia. Los protagonistas son mujeres, niños, ancianos que nos hablan de abandonos, de malos tratos, de soledad, de amor, de ternura. Ternura que se manifiesta, en especial, cuando los relatos tratan de la vejez o de la infancia. Acontecimientos diarios, reales.
A pesar de que los temas son muy sensibles, Lola los trata con una sutileza increíble, con una prosa lírica que pone los pelos de punta. ¿qué se puede decir cuando un relato, el primero, el que da nombre al libro, comienza así?

La noche, esquinada y morosa, se va, remoloneando. Y entra la luz lenta, dividida. Tímida. Apenas empuja las sombras.

No importa que lo que sigue a continuación sea duro, porque Lola lo trata con ternura, sabiendo disponer las palabras exactas para que la historia no hiera, pero te obligue a pensar.
Una de las cosas más destacables de Lola, no sólo en este libro, es su fuerza narrativa, su capacidad de sintetizar en pocas palabras, con apenas imágenes que se te clavan en el cerebro, una historia. Cualquiera. Tiene esa capacidad.

La metamorfosis
Mis padres iban al mercado los viernes. Abrían el carro y olía a fruta fresca y a pan tierno. Luego se anudaban los delantales, se metían en la cocina, y la casa se llenaba del aroma a cordero asado, sopa de cocido, pescado y carne a la plancha y palito de canela hirviendo en el arroz con leche. Pero cuando la empresa de papá presentó el ERE y a mamá la echaron del hospital, el interior de la nevera se cubrió de moho. Y a nosotros nos envolvieron, como crisálidas invernando en su capullo, las nervaduras de las verduras descompuestas-


En definitiva, que Partículas en suspensión es un magnífico libro de microrrelatos, con el sello de Lola Sanabria, con su originalidad, su particular manera de contarnos la vida. 95 relatos, 95 de pura literatura. 

Y por si hubiera alguna duda, a pesar de lo que acabo de decir, esta muestra. Relato ganador en el programa Wonderland de Radio4

ENSAYOS
Repaso sus ropas, las plancho, las doblo, les introduzco caramelos en los bolsillos del pantalón. Coso el ojo al hipopótamo, los lunares a la mariquita, la estrella a la varita del hada madrina. Les preparo macarrones con tomate, arroz, croquetas, albóndigas y hamburguesas. Lo guardo todo en tupers etiquetados, dentro del congelador. Dejo leche y pan con chocolate sobre la mesa de la cocina, para la merienda. Escribo con mayúsculas una nota de despedida y la sujeto con un Bob Esponja a la puerta del frigorífico. La última vez llegué hasta la estación, tal vez hoy pueda coger ese tren.