Ediciones "El gato Negro. Desde la otra orilla", de Bogotá,
recopiló en noviembre de 2011, una serie de artículos del periódico
comunista-anárquico "La voz de la mujer".
Los artículos enumeran una edición anual de dicho periódico, concretamente, el periodo que abarca desde el 3 de enero de 1896 al 1 de enero de 1897.
Este periódico editado por las feministas argentinas, tuvo una vida corta.
En un sólo año nace con la intención de una mujeres de llamar a otras a la
rebelión, con ánimo de despertarlas y mostrarlas una realidad muy distinta a la
que sufrían por entonces...
"Esto empezó en 1896 junto al río de la Plata, zona argentina. Las que lo escribían parecían estar hastiadas y rabiosas, decididas a decirlo. Eran mujeres inmigrantes exiliadas, trabajadoras y anarquistas que escribían para otras mujeres llamándoles a la rebelión obrera, a la oposición frente a la clase burguesa y sus constantes robos legalizados y, hacia la construcción de un comunismo anárquico"
Con el paso del tiempo, se ha demostrado que ni el comunismo, ni el
anarquismo ni siquiera el capitalismo, funcionan. Cualquier tipo de estas
economías sociales han quedado obsoletas. Seguimos en la búsqueda de un
panorama social capaz de sostenerse de por vida a pesar de que la historia nos diga
que ésto no es posible que exista. Podrán cambiar las sociedades y hasta podrán
evolucionar las culturas, pero la humanidad tiene muy difícil encontrar una
estabilidad social permanente.
Sin embargo, el mensaje de aquellas mujeres feministas que en el siglo XIX
intentaban despertar la conciencia de la clase obrera y además femenina en la
argentina y en cualquier otra parte del mundo de entonces, sigue muy vigente
117 años después. Lo que viene a demostrarnos lo poco que hemos avanzado y lo
mucho que hemos perdido de ése mínimo avance.
"(...)¿No habéis observado, pobres ilusos, el desprecio con que sois mirados por los que os roban?" ("Obreros" / Josefa M.R. Martínez)"
"(...) Y aún suponiendo que sean castigados esos sátiros, nada se remediaría, porque deben saber esos individuos que el castigarlos no sería más que atender a los efectos, dejando intactas las causas; Vendría a ser lo mismo que si nosotros matáramos a una hormiga que viniera a dañarnos una planta, porque mientras no destruyamos el hormiguero será inútil pretender acabar con las hormigas." ("Asuntos pendientes" / Luisa Violeta)
"(...)Cuando tenga la edad de comenzar a estudiar, ¿podrá hacerlo? quién sabe, ¡son tan escasos los salarios! tal vez tendrá que comenzar a trabajar para ayudar con sus pequeños bracitos a sostener las necesidades del hogar (...) También temo que un día carezca de pan, de hogar, de amor y de amigos; que en vano busque trabajo y no lo halle en parte alguna..¡qué será de él entonces! ¡ah! ¡no me lo preguntéis, no quiero, no, no, no quiero pensarlo, tengo miedo de hacerlo!(..) Vosotras ¡oh madres! que amáis a vuestros pequeñuelos, ¿no habéis jamás pensado en el incierto porvenir que le aguarda?. Es muy triste creerlo y, sin embargo, ese provenir podría ser risueño y bello si vosotras los quisiérais como los quiero yo (...)" ("A las madres" / Pepita Gherra)
"(...)Yo creo que se debe simplemente a que os pagan muy poco por vuestro trabajo y a que os cobran mucho por todo cuanto necesitáis para vivir. ¿Por qué así? Simplemente también porque hay quien os quita una parte, la mayor, no lo dudéis, del producto de vuestro trabajo; ¿quién es el que así os roba, o, mejor dicho, nos roba, porque yo también soy obrera y no hay obrero ni obrera que no sea robado y robada? Los que viven sin trabajar, es decir, los patrones." ("A las proletarias")
"¿De qué sirve la libertad política si tendremos que venderla? (vendiendo el voto, venderla para conservar el empleo, etc) Yo entiendo por libertad el ser dueño de sus acciones, sin más restrintivo que su saber. Instruyámonos pues, pero libres en todo el sentido de la palabra, y no libres de votar y no de comer."
La voz de la mujer surgió entre las mujeres trabajadoras de los centros
urbanos. Sus redactoras llegaban desde las comunidades españolas e italianas
inmigrantes que componían la población económica activa de Buenos Aires,
alcanzando el 40% de los empleos domésticos, el 66% de las modistas, el 23% de
las maestras y el 34% de las enfermeras. En total, las mujeres inmigrantes
constituían la mitad de las mujeres registradas como empleadas en la capital
(censo de 1898).
La voz de la mujer convocaba a las mujeres a movilizarse contra su
subordinación como mujeres y trabajadoras, sus redactoras pensaban que
difícilmente podrían las mujeres apoyarse en los hombres para tomar la
iniciativa al demandar la igualdad para las mujeres. Y a ellos les decían:
"Es preciso que comprendáis de una vez por todas, que nuestra misión no se reduce a criar vuestros hijos y lavaros la roña, que nosotras también tenemos derecho a emanciparnos y a ser libres de toda clase de tutelaje, ya sea social, económico o marital."
La intervención entusiasta de sus redactoras obtuvo una convocatoria muy
limitada, principalmente por desoír las necesidades reales y las creencias de
las mujeres a quienes buscaban influír.
No obstante, a pesar, como digo al principio, de lo obsoleto de muchos de
sus mensajes, considero que hay mucha certeza en algunos de sus dardos, tanta,
que aún hoy, son completamente válidos.
Es bueno sacar del olvido diarios como este. Es bueno SIEMPRE,
aprender de la historia y mantener la memoria fresca. El feminismo alcanzó su
cúspide en el siglo XX, muchas de sus representantes dieron un todo para la
mejora social de la mujeres y, en consecuencia, también de los hombres.
Sin embargo, en la segunda década ya del siglo XXI, tanto hombres como
mujeres, estamos retrocediendo a pasos agigantados en nuestros logros
sociales...¿nos los dejaremos arrebatar sin hacer nada para impedirlo?
Y aún hoy, en otros lugares geográficos, la lucha de la mujer por su
igualdad con el hombre, o es mínima, o no se ha llegado a emprender...
Me quedo con una cita de Evelyn Cunningham:
"Yo no deseo que las mujeres tengan
poder sobre los hombres, sino sobre ellas mismas"
Nota (para los/las posibles interesad@s):
Esta recopilación fue una edición limitada de noviembre de 2011 y, la he
podido obtener en la librería "Mujeres y Compañía, la Librería" de la
calle La Unión, 4 de Madrid. Os dejo aquí el enlace con
su blog.


