Mostrando entradas con la etiqueta Daniel Penac. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Daniel Penac. Mostrar todas las entradas

6 de marzo de 2012

Daniel Penac, Como una novela


Daniel Pennac, Como una novela


Este libro me lo recomendó mi amigo Pablo, del club de lectura  hace tiempo. Por fin lo he leído y me ha encantado, he disfrutado cada una de sus páginas. Con frecuencia me recomiendan libros. Libros que unas veces leo y otras no me llega el tiempo. Algunos no me dicen mucho, no es lo que necesito en ese momento, otros me llegan de una forma especial, entonces me pregunto cómo alguien puede saber que un libro en particular va a decirme lo que espero. Supongo que eso solo puede saberlo un buen lector que me conozca.
 Ayer  terminé esta pequeña joya,  que en sus 169 páginas desgrana la pasión por la lectura y como transmitirla. Ha sido de esos que me dicen cosas que sabía, que me gustaría decir y compartir. Comparto algunos de los párrafos que más me han llegado,  podría copiar todo el libro porque  está plagado de verdades, dichas con sencillez y un enorme amor por la lectura:

“La paradójica virtud de la lectura consiste en abstraernos del mundo para encontrarle un sentido”
“La lectura bien llevada salva de todo, incluso de uno mismo” […]
¿De dónde sacar tiempo para leer?
Grave problema.
Que no lo es.
[…]
El tiempo para leer siempre es tiempo robado. (Al igual que el tiempo para escribir, por otra parte, o el tiempo para amar.)
¿Robado a qué?
Digamos que al deber de vivir.
El tiempo para leer, al igual que el tiempo para amar, dilata el tiempo de vivir. [….]

Yo jamás he tenido tiempo para leer, pero nada, jamás, ha podido impedirme que acabara una novela que amaba.
La lectura no depende de la organización del tiempo social, es, como el amor, una manera de ser.
Es inmensamente triste, una soledad en la soledad, ser excluido de los libros…, incluso de aquellos de los que se puede prescindir.
El hombre construye casas porque está vivo, pero escribe libros porque se sabe mortal. Vive en grupo porque es gregario, pero lee porque se sabe solo. …
De modo que nuestras razones para leer son tan extrañas como nuestras razones para vivir. Y nadie tiene poderes para pedirnos cuentas sobre esa intimidad.



También quería compartir con vosotros un artículo que apareció en el periódico La Opinión de Málaga, firmado por el escritor Guillermo Busutil:

Copio el párrafo final:

"Deberíamos releer a Dickens, llevar en el bolsillo un libro de poemas, defender la cultura como antídoto y refugio. Recordar que el ser humano nunca sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta. Tal vez así consigamos que la vida deje de ser mera transacción económica."

Creo que es bueno llevar un libro en el bolsillo, en el bolso, ya sea de poemas, relatos, ensayo, novela... en definitiva un libro con el que sentirnos acompañados, con el que poder desconectar de los problemas y retomarlos con más fuerza a regresar de la lectura.