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4 de septiembre de 2013

La joven de la perla - Tracy Chevalier


Título: La joven de la perla

Autora: Tracy Chevalier.

He de reconocer que la escritora Tracy Chevalier me enganchó hace tres años con "Las huellas de la vida" y a partir de ahí, decidí releer con otra mirada "La joven de la perla" editado en 1999, momento en el que alcanzó gran parte de  la notoriedad y la fama que atesora en su curriculum literario.

"La jóven de la perla" está inspirada en un vacío existencial que podemos atribuir al pintor holandés: Johannes Vermeer van Delft. De su vida sólo pueden deducirse algunas cuestiones a través de documentos legales, registros y algunos comentarios de otros pintores de su época. Nació en Delft en 1632, se casó con Catherina Bolnes en 1652 y tuvo nada menos que quince hijos, aunque cuatro murieron. Se le atribuyen únicamente treinta y cinco cuadros, de los cuales, uno de ellos, el que vemos en la portada del libro, debió inspirar a la escritora Tracy Chevalier para contarnos esta novela histórica.

Puede que fuera la mirada de la mujer retratada, o sus labios entreabiertos, o esa luz concentrada en uno de sus pendientes, lo que impulsó a Tracy a preguntarse quién era esta mujer de la que nada se conoce.

La novela narra la historia de Grieg, una criada del matrimonio Vermer, que pese a su baja condición y a sus convicciones protestantes, se convierte, a escondidas, en la ayudante del pintor, hasta el punto de ser inmortalizada en el que se ha considerado durante mucho tiempo como uno de sus mejores lienzos. 

Destaco de la historia la complicidad entre el pintor y Grieg. No hay un amor tangible que pueda "tocarse" a medida que avanzas en la lectura del libro, es un amor deducible por las acciones del pintor, los silencios, las miradas, un sobrecogimiento cuando ella posa para él que me hizo pensar que también yo estaba siendo pintada. El personaje de Vermer se caracteriza por frases cortas y pocas preguntas. Es la voz femenina de Grieg quien nos cuenta sus vicisitudes como criada en una familia que la relegó al sótano en los primeros capítulos y después al desván de la casa, cuando nace el sexto hijo de la familia.

El estudio del pintor es un lugar ordenado donde cada pequeño detalle tiene un significado y sirve de homenaje a  la dedicación y la sabiduría de quienes se dedicaban al arte de pintar en el siglo XVII. El desván donde duerme la muchacha es un lugar que permanece cerrado por la noche, en el que elabora las mezclas, muele las piedras que luego servirán de color para sus cuadros y en el que guarda el mejor azulejo que su padre pintó, antes de quedarse ciego, razón por la cual ella tuvo que ponerse a trabajar de criada.

Quien desee un libro con muchísima trama narrativa, enredos y suspicacias familiares, he de advertir que "La joven de la perla", no es ese tipo de lectura enrevesada. La trama es lenta pero ágil y cristalina (aunque parezca una contradicción), se desarrolla a través de cuatro partes : 1664, 1665, 1666  y nos conduce dócilmente de la mano de la protagonista hasta el desenlace final, diez años después, en 1676.

Como asignatura pendiente tengo el visionar la película que lleva igual título. 
Regresaré a este lugar, al apartado de comentarios, para contarles mi impresión.