26 de agosto de 2026

Ser. Autor: José Antonio Pozo

 Una inmersión asfixiante en los rincones más oscuros de la ciencia ficción atmosférica

He descubierto a un autor cuya ópera prima lleva por título Ser. Con ella, su autor abre una ambiciosa saga de ciencia ficción que podría ser llevada a la pantalla como la recordada película de nuestra juventud Alien,el octavo pasajero.

Ser, se convierte en una lectura obligatoria para los lectores y fans del género que huyan del efectismo rápido y prefiera cocinar sus páginas a fuego lento. Su autor, José Antonio Pozo,  nos propone un viaje espacial que desafía los convencionalismos del género para devolvernos al mejor sabor del terror clásico y psicológico.

Con una atmósfera trabajada con paciencia milimétrica, Lo primero que destaca de la novela es la valentía de su ritmo. Pozo no tiene prisa por llegar al conflicto, y eso es un acierto rotundo. El autor se toma su tiempo —en una apuesta narrativa pausada y detallista— para construir la claustrofobia, el aislamiento y la psique de la tripulación, con unos personajes solitarios sin ataduras de ningún tipo ni relación conocida entre ellos mismos antes de subir a la nave Endeavor. El clima de aislamiento social y afectivo nos sumerge en el silencio de la soledad humana más grande y oscura que le silencio espacial y sus posibles peligros.

Cada página huele al frio acero de la nave y el silencio estelar se degusta, logrando que el lector no solo lea la historia, sino que sienta el peso de la soledad en la oscuridad del espacio.

Pozo, utiliza el terror psicológico por encima del susto fácil.  Contrariamente a como acostumbra el cine o la literatura actuales que abusan -sobre todo cuando van dirigidos al público juvenil- del sobresalto constante, Ser, opta por una tensión sutil y ambiental, donde el suspense se infiltra gradualmente, obligando a reflexionar sobre la vulnerabilidad humana ante lo desconocido. 

Es una lectura que exige concentración, ideal para jóvenes lectores y amantes -no tan jóvenes- del terror espacial, que disfrutan saboreando cada descripción y dejándose envolver por una sensación constante de inquietud que va creciendo de forma orgánica haciéndoles partícipes del terror y la tensión.

En definitiva, Ser es un ejercicio de estilo muy sólido dentro de la ciencia ficción de autor. José Antonio Pozo demuestra una gran madurez al priorizar la creación de mundos y estados de ánimo por encima de la pirotecnia narrativa. 

Una obra recomendadísima para amantes de la lectura reposada, el terror atmosférico y las pesadillas espaciales que se quedan resonando en la cabeza mucho después de cerrar el libro.

El libro podéis encontrarlo en este enlace: SER -en el espacio el miedo te consume-


José Antonio Pozo inicia su aventura como escritor desde joven, tras quedar impactado con el alienígena de la película Alien, el octavo pasajero. Desde entonces, su universo imaginario se centró en la posibilidad de crear una historia de ciencia ficción capaz de atraer a los jóvenes hacia la aventura del género y con la idea de que su historia pudiera ser llevada a la gran pantalla o ser realizada como serie en una de las actuales plataformas de streaming.

Pese a llevar años creando a sus personajes, puliendo los escenarios de la nave Endeavor y cimentando una atmósfera de puro terror psicológico y cósmico, es ahora cuando por fin podemos conocer su obra. Pozo lleva años imaginando y creando esta saga que nace con Ser, una novela que entrelaza la exploración espacial con el horror más visceral —donde una presencia amenazante acecha a la tripulación en pleno hipersueño— y que formará una trilogía a tener muy en cuenta dentro del panorama actual del género.

                                                                           por Asunción Caballero Mascab


16 de agosto de 2026

Lucrecia López Guirao nos habla del libro Mil juncos en tu vientre

 

La mayoría, nos sentimos identificados o hemos tenido una experiencia relacionada con la muerte en la que los adjetivos o comparaciones han sido tremendas: un hacha cortante, el hielo en la sangre...

Pero en "Mil Juncos en tu vientre", Asunción convierte este momento, en un despliegue de belleza y sensibilidad que impresiona.

Impresiona porque nos queda claro que la autora está rota de dolor pero nos sorprende como su ojo de poeta vive está situación, convirtiéndola en un momento de amor y de sentimiento a borbotones.

Esta simbiosis entre dolor y belleza nos va conduciendo con el poemario llevándonos a través de una corriente de recuerdos y sentimientos latentes.

Esa es la forma en la que yo he leído el libro, disfrutando de esa traducción constante que la autora nos hace del dolor de la perdida, convirtiéndola en poesía inyectada en vena.

La poesía de Asun es un despertar de los sentidos, un despliegue de figuras líricas encubiertas como la metáfora marina que nos envuelve de principio a fin en el poemario.

Puedo imaginar las lágrimas que ha derramado en esta escritura. Pues para quien no lo sepa, las lágrimas de una poeta también son saladas y dejan los mismos surcos de dolor.

Supongo que cada brote poético es una huella en tu alma imposible de curar.

Aunque también es un testimonio de una forma especial de amar antes y después de la despedida.

Además de todo esto, Mil Juncos en mi vientre" hay que leerlo como lo que es, un poemario exquisito, una nueva oportunidad de leer poesía de la que no te deja indiferente, poesía trabajada, poesía que siempre sorprende.

Asun busca a su hermana en el mar: "en las olas, en la espuma que golpea las piedras…" el mar es suyo, el mar, tu mar...

Ella misma se transforma: es árbol, una gota de agua… Todo para fundirse

" Entre la arena y el piélago".

Todo para permanecer unidas para siempre.


#lucrecialopezguiraopoeta



Autora de la reseña :

Lucrecia López Guirao                                        

Poeta 


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       Autora del libro Asunción Caballero ( MASCAB) 

                 BIOGRAFÍA COMPLETA (en este enlace)

3 de julio de 2026

Mil juncos en tu vientre de Asunción Caballero ( Mascab)

Nos dice Manuela Temporelli en el prólogo de "Mil juncos en tu vientre":

"Qué difícil prologar un poemario tan delicado, tan en carne viva" (…)"por momentos, pareciera que la enferma, la que se va, cuya sangre huye, fuera la misma autora" (…) "no arrancamos a saber cuándo llora la autora, porque siempre llora el poema",  

Y ese es precisamente el reto al que me enfrento con esta entrevista: hablar con su autora sobre el poemario que cierra de la trilogía "La liturgia del agua", sin reabrir heridas, pero permitiendo que el poema respire.

Desde Pronombres, donde te diste a conocer como poeta social, tu escritura ha ido desplazándose, libro a libro, hacia un territorio cada vez más íntimo. En Agua, primera entrega de esta trilogía, aparecía una voz más personal y luminosa: poemas breves, rítmicos y atravesados por la experiencia amorosa.

Con Algas milenarias el tono cambia de forma radical: surgen los poemas largos y libres, y la memoria, la culpa y el duelo por la pérdida de tu hermana convierten el libro en una especie de diario poético sereno y desolado.

Y en esta tercera entrega, como señala Isabel de la Cruz, la escritura parece desprenderse de lo exterior para convertirse por completo en “un acto de amor radical” y de resistencia frente al olvido.

 C.T ¿Qué se siente cuándo se saca a la calle un libro de estas características?

Mascab: Siento la necesidad de que sea un cierre de ciclo emocional y, quizá, también literario. Pronombres y Los zapatos del indigente fueron mi voz en la plaza pública. Libros que corresponden a una época intensa en la que me motivaba intervenir en la realidad común y poner voz donde yo creía que había demasiado silencio. Pero igual que el agua tiene sus cauces y sus mareas, la vida tiene sus accidentes geológicos y en cada uno de ellos experimentamos caídas y descubrimientos. Al iniciar esta trilogía con el poemario Agua comencé a socavar la roca de lo público para excavar en la cueva de mi yo más personal. Poner punto final a “La Liturgia del agua” con Mil juncos en tu vientre no ha sido una liberación sino una sedimentación: siento que he dejado depositado ahí todo lo que las pérdidas me obligaron a procesar. Y me gusta cuando lo habéis llamado “un diario de resistencia” porque es un intento de que el olvido no gane la partida, dejando constancia de una ausencia presente, que necesito que continúe traspasando la grieta con su luz.

2.-Antes de que surgiera la trilogía ya en tu poemario  Los zapatos del indigente, uno de los poemas que llamó la atención fue “Mi hermana nunca llora “, pero tú, tus poemas si lloran.

…”No sé escribir//ese poema esperanzador// que ponga luz            a mis tinieblas”. (pág. 31)

Al ser un poemario que aborda el duelo, la memoria y la persistencia del amor hacia tu hermana .

C.T. ¿Cómo ha sido el proceso de transformar el dolor de la perdida en una presencia tan viva, tan luminosa a través de la poesía?

Mascab: Ese proceso tiene mucho de alquimia y poco de elección. Cuando escribí "Mi hermana nunca llora", no sabía que estaba trazando el mapa de lo que vendría después. Si en esos textos anteriores la poesía era una forma de mirar el mundo, esta trilogía se convirtió en el único lugar donde podía mirar a mis hermanos sin que el dolor me cegara. Para lograr que la pérdida no fuese tan solo ceniza, he tenido que aprender a mirar las fisuras y ver que esa "luz" que mencionas no es una invención: es la luz que queda cuando el duelo empieza a transmutarse en memoria.

En los poemas de este volumen no trato de ocultar la tiniebla de la entrega anterior, pero me negué a que fuesen solo un sumidero de angustia, necesitaba transformar el dolor, asomar un ojo por aquella grieta y descubrir que en el fondo de toda pérdida hay chispa de lo que se fue y que ese rayo de luz es capaz de contener la presencia luminosa del ausente.

3.- En los versos de “Atardece” (pág. 50), el agua muta. Ya no es lluvia ni arroyo, es mar, y en ese mar, los juncos siguen naciendo en el vientre de la hermana.

C.T. ¿De qué manera la naturaleza - a través de las imágenes del mar, la arena, el barro, los juncos, la luz ...- te ayudó a materializar la ausencia física de tu hermana? 

Mascab: Siempre he tenido una relación casi táctil con el entorno; como quien estudia un plano o contempla una catedral, busco la estructura en lo natural. El mar, el barro o los juncos no son ornamentos, son mi caja de herramientas. Cuando la ausencia se vuelve inabarcable para la mente, la naturaleza ofrece una escala que podemos comprender. El mar no es solo agua; en esta trilogía el agua es un vehículo de memoria, un espacio de tránsito. Al convertir la ausencia en un paisaje —el mar que irradia, el junco que resiste en el vientre—, he logrado que el duelo deje de ser un callejón sin salida para convertirse en un terreno por donde poder caminar sin perderme, y la naturaleza me ofreció ese mapa. Es una forma de "pintar" mi tormenta interior sobre un lienzo que no se rompe sino que se transforma.

4.- En tu poema “El atadijo”, leemos

“es difícil deshacerse de lo que una vez se amó / y guardamos en los altillos de la memoria”.

Aquí la pérdida no se oculta, se mira de frente, se habita.

C.T. ¿En qué momento sentiste que la poesía pasaba de ser un refugio a convertirse en ese "acto de amor radical " que logra sostener lo invisible? 

Mascab: Sucedió cuando comprendí que el poema no estaba ahí para protegerme a mí, no era un búnker en el que debía esconderme para ocultar el dolor… era el lenguaje para salvaguardar la memoria del ausente.

Dejé de escribir para "estar a salvo" y empecé a escribir para "hacer visible" lo que la muerte intentaba borrar. Es un acto radical de amor, porque exige desnudarse de toda pretensión y admitir que lo único que tenemos frente a la nada es nuestra capacidad de nombrar las cosas y ahí, es cuando el lenguaje se vuelve el único puente entre dos mundos y te das cuenta de que el poema ya no es un refugio, sino un campo de batalla donde sostener lo invisible a base de técnica, pero sobre todo una entrega absoluta al amor.

5.- Hay otro poema que lleva por título “Nuestra sangre” (Pág. 74) donde dicen tus versos: “el mar iridiscente revela mil juncos en tu vientre”...     

C. T ¿Por qué has elegido los versos finales de este poema como título del libro? 

Mascab: La imagen de los "mil juncos en tu vientre" posee una fuerza elemental que me cautivó. Es una metáfora de la proliferación de la vida donde supuestamente debería haber silencio o muerte. Porque la imagen de los juncos en el vientre es la antítesis de la esterilidad de la muerte. "Mil juncos" suena a multitud, a vida que se ramifica, a un interior que, lejos de estar vacío, está lleno de raíces y de fuerza. Elegir ese verso fue mi forma de decir que, allí donde la muerte lo arrasó todo, la memoria ha vuelto a sembrar.

Titular el libro así era mi manera de sellar el pacto: el vientre de mi hermana no es un lugar de ausencia, es un lugar de origen. Es el punto exacto donde la vida se niega a ser olvidada. un paisaje iridiscente que me permite seguir tocando lo intangible.

6.-…Quiero ser pirámide de roca marina / que alberga el polvo de tu sangre / la estrella boreal de tu eternidad. / Y quiero/ /sembrar auroras    en tus cenizas (pág. 58)

Frente a la crudeza de la muerte y el vacío de la ausencia, transformas el dolor en una siembra y teniendo en cuenta que el libro funciona como un "gesto de resistencia frente al olvido" ...  según se lee en la contraportada. 

C.T.  ¿Qué es lo que más te gustaría que el lector descubra o sane al recorrer estás páginas? 

Mascab: No aspiro a que el lector encuentre consuelo, porque el duelo es un territorio que cada uno debe cruzar solo. Pero espero que descubra que las fisuras son parte de nuestra arquitectura humana, que es posible habitar el vacío sin dejarse devorar por él. Si al cerrar este libro, el lector siente que la muerte no es un muro infranqueable, sino un horizonte que se puede contemplar —con dolor, sí, pero con luz—, entonces el objetivo estará cumplido.

Espero que, al recorrer estas páginas, el lector aprenda lo que yo misma he tenido que aprender: que el duelo no se supera, se habita, y que en esa habitación, si sabemos mirar a través de las grietas, siempre hay espacio por el que entra un pequeño rayo de luz y una pequeña gota de agua, capaces de germinar una nueva vida.

 7.-Muchas gracias por contestar a mis preguntas y si quieres añadir algo más es tu turno....

Mascab: Quiero agradecerte todo lo que haces por difundir la poesía actual. Tu labor es imprescindible en una época donde la saturación y la inmediatez de las redes sociales, construyen el olvido momentáneo de aquello que se lee o se descubre. Con tus entrevistas para este blog, no solo demuestras que hay libros que merecen ser leídos o tenidos en cuenta, sino que indagas en el interior de sus autoras/es, para descubrir qué hay más allá de un título, unos poemas, una historia, un libro.

Gracias.                

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                                                                                                       Chelo de la Torre


Asunción Caballero -Mascab-.

Autora de poesía y narrativa nacida en Cabeza del Buey, Badajoz (1960). Ha publicado cuatro antologías de poetas internacionales; siete libros de poemas y uno de relatos. Su obra ha sido traducida a varios idiomas y, editada y publicada en árabe, polaco, rumano, griego y chino.  Ha prologado a otros autores y recogido premios y reconocimientos por su obra literaria, por su gestión cultural altruista y solidaria y por su activismo Intercultural. Impulsó, de manera altruista, la colección “La palabra inquieta” en la Editorial Nuevos Ekkos, y la revista cultural ASCHEL DIGITAL

 

BIOGRAFÍA COMPLETA (en este enlace)

 



11 de junio de 2026

El ring de Yolanda López / La gramática del golpe

 


Hay libros que llegan para ser leídos y otros que llegan para ponernos a prueba. El ring, de Yolanda López, pertenece a los segundos. Quizá por eso sorprende el silencio que lo rodea. En un tiempo que consume poemas con la misma rapidez con la que los olvida, este libro exige algo más difícil: quedarse.

Desde sus primeras páginas se comprende que no estamos ante un poemario sobre el boxeo. El cuadrilátero es otra cosa. Es el lugar donde una conciencia se enfrenta a sí misma. Es el espacio reducido donde el cuerpo aprende lo que ya sabía el miedo. Es la geometría de una resistencia.

La estructura del libro —diecisiete asaltos y un desempate— no es un mero recurso formal. Marca el ritmo de una respiración entrecortada. Cada poema parece escrito desde el instante en que el aire escasea y, sin embargo, todavía queda fuerza para levantar los brazos.

La poesía de Yolanda López posee una rara cualidad: convierte el golpe en lenguaje sin domesticar su violencia. Los guantes, las cuerdas, el locutor, el muro, la cuenta atrás; todo forma parte de una escenografía que acaba desbordando el deporte para convertirse en una meditación sobre la fragilidad. No hay aquí épica del vencedor. Tampoco glorificación de la derrota. Lo que encontramos es algo más humano: la obstinación de quien permanece en pie cuando ya no está seguro de poder hacerlo.

Mientras leía El ring pensaba que algunos combates no ocurren contra nadie. Ocurren dentro. Contra el desgaste, contra la tristeza, contra la lenta erosión del tiempo. López conoce bien ese territorio. Por eso sus poemas no avanzan como un relato, sino como una sucesión de impactos. Cada verso parece medir la distancia entre la caída y el deseo de seguir.

Su escritura es intensa, cortante, a ratos visionaria. Los versos descienden por la página como si llevaran el peso del cansancio. Hay momentos en que el lenguaje parece quedarse sin aliento y es precisamente ahí donde encuentra su verdad. No busca embellecer la herida. Se acerca a ella. La observa. Escucha su respiración.

Y, sin embargo, este no es un libro oscuro. Hay una luz que lo atraviesa de principio a fin. No una luz redentora ni ingenua, sino la que aparece cuando alguien decide mirar de frente aquello que le duele. Una luz ganada asalto tras asalto.

Al cerrar el libro queda la sensación de haber acompañado a alguien en un combate íntimo. También la certeza de que, en el fondo, ese combate nos pertenece a todos. Yolanda López ha escrito un poemario que entiende la poesía no como refugio, sino como resistencia.

Quizá por eso El ring permanece resonando después de la última página. Porque nos recuerda algo que solemos olvidar: que hay derrotas que no consisten en caer, sino en dejar de luchar por las palabras capaces de nombrar nuestra oscuridad. Y que, mientras esas palabras existan, siempre quedará un último asalto.


Sobre la autora: Yolanda López

La trayectoria de Yolanda López es, ante todo, un mapa de desplazamientos. Licenciada en Filología Inglesa y doctora con una investigación profunda sobre la identidad en la obra de Eudora Welty, López ha construido un universo poético que no conoce fronteras entre la academia y la creación artística. Su labor investigadora, que la ha llevado desde los archivos históricos de Mississippi hasta las universidades de Birmingham y Santiago de Compostela, dota a su escritura de una mirada analítica que trasciende la simple confesión lírica.

Más allá de su labor como gestora judicial y su compromiso con la docencia, la obra de López se revela como un poliedro: es traductora, artista plástica y una voz activa en la escena literaria contemporánea, desde los recitales de Poesía Joven en Madrid hasta las tertulias de Poetas Nómadas en A Coruña. Con diez poemarios publicados y cerca de treinta reconocimientos nacionales e internacionales, su poesía se nutre de una hibridación constante; en ella, el ensayo, la música y la plástica no son disciplinas ajenas, sino capas que integran una identidad poética sólida, vanguardista y profundamente humana. Yolanda López no solo escribe; interroga la realidad a través de la memoria, la identidad y ese "pugilato" constante con la forma que define su voz.

1 de mayo de 2026

Mil juncos en tu vientre. Crónica del día después

De izquierda a derecha: 
Isabel de la Cruz (Directora de la colección Istambul); Asunción Caballero  (Autora del libro); Lidia González (Editora). 

El pasado 29 de abril de 2026 se presentó en la Biblioteca Miguel Hernández de Collado Villalba, el libro Mil juncos en tu vientre de Asunción Caballero, última entrega de la trilogía "La liturgia del agua" .
Aunque la presentación del libro, propiamente dicha, y de la trilogía, por ampliación, corrió a cargo de Isabel de Cruz y de Lidia González, al ver que la mayoría de los que estaban en la sala era la primera vez que se encontraban con la poesía de Asunción, no pude resistir la tentación de tomar la palabra y hablar de los orígenes de Mascab. 

Conocí a Asunción, hacia el año 2010, por su blog La rebeldía de una cincuentañera donde publicaba, unas veces en prosa, otras, en forma  prosa poética o poemas propiamente dichos, textos que podíamos llamar de protesta, de ahí el nombre del blog.

Entonces escribía bajo el seudónimo de Mascab, dirigía una Escuela de E. Infantil  y  no quería mostrar esa faceta rebelde ante la gente conocida.

Por esa rebeldía que mostraba en sus textos se labró la fama de "escritora social". 

Impulsada por su familia, y con el único objetivo de que todos ellos pudieran, no solo leer lo que escribía cómodamente en el sillón de su casa, si no guardarlo y releerlo, consiguieron que se autopublicase y vio la luz el libro "Las mujeres que habito" (2015)  un libro en el que ya encontramos poemas que han sido todo un símbolo como "Mujer que quiere bailar con lobos ", entre otros.

Asunción, empezó a perder ese pudor que le impedía dar la cara, empezó a formarse, a firmar con su nombre verdadero y, lo más importante, presentó sus poemas a una editorial. 

Y así fue como surgió su primer libro oficial "Pronombres" (2016) publicado por la Editorial Lastura y en el que se presenta como una poeta social sin ningún tapujo.

Un libro que dio mucho que hablar, pues el profesor y traductor del Instituto Cervantes de Marruecos,  Samir Moudi, se encontró con algunos de sus poemas en las redes y le pidió permiso para trabajarlos con sus alumnos y, por su puesto, eso culminó en en una nueva publicación de "Pronombres" en versión bilingüe castellano-árabe también en 2016 y fue en el 2019, cuando ese libro se publicó, traducido al polaco por una amiga y seguidora suya, en una editorial de allí.

Es en 2018, cuando sale su segundo libro "Los zapatos del indigente" también en Editorial Lastura. Un poemario que, aunque sigue siendo de corte social, presenta una estructura distinta pues la última parte es el diálogo de un indigente con sus zapatos.

No es hasta 2021 cuando vuelve a publicar poesía, y en este descanso no ha estado parada, no sabe estarlo.

Ha organizado eventos culturales dándoles visibilidad a otros muchos y muchas poetas, ha coordinado  antologías de varios autores cuyos beneficios iban a causas solidarias y ha publicado un libro de  relatos "La dualidad de los espejos"  (Edit. Nueva Estrella)

Y ya en 2021, como he dicho, publica nuevo poemario "Agua" (Ed. Nueva Estrella // Col. Istambul) y lo hace estrenando colección que dirigirá la también poeta  Isabel de la Cruz.

Un libro que personalmente me llamó la atención nada mas ver su portada y  lo primero que pensé fue ...por qué una mujer ¿acaso el agua es una mujer?

A medida que lo leía vi que este libro daba un giro con respecto a todo lo que Asunción había publicado antes.

Había poemas más cortos e incluso algunos tenían métrica, lo que le hacía tener más ritmo que los anteriores.

Era menos social, más intimista ...es decir, que sí, que este libro además de estrenar colección dentro de la Ed. Nueva Estrella, nos mostraba una nueva faceta de nuestra poeta.  

Aunque menos social hay en él poemas como "Niños cenicientos" que te revuelven por dentro o "Mi hermana nunca llora " en el que nos deja ver la situación que está viviendo su hermana.

Seguimos avanzando por las publicaciones de Mascab,  y aparece otro nuevo libro A (DES)HORAS      (Ed. Unaria 2022) Otro nuevo cambio que  me descoloca un poco, y es que claro, con Agua no ha dado un giro su poesía, solo ha tenido un punto de inflexión y mientras vuelve a su cauce escribe otras cosas....  

Se empieza hablar de un nuevo libro de "Algas milenarias"  y de la trilogía  "La liturgia del Agua".

Es en 2024 cuando por fin ve la luz el libro  "Algas milenarias"(Ed. Nueva Estrella // Col. Istambul)

Un libro que nos hace ver que, la poesía de Mascab, no había tenido un giro sino un punto de inflexión, como he dicho antes. Un libro en el que la autora nos muestra todo su dolor  ante la pérdida de su hermana, sin abandonar sus temas de siempre .


Ha pasado el tiempo, la vida se remansa y la poesía no da tregua.

Y  ya está en la calle el último libro de la trilogía.
 

Ayer en la presentación nos contaron como surgió la idea de la trilogía he incluso el nombre, pero eso lo dejo para más adelante, no quiero estropear la sorpresa para próximas presentaciones. 

Sí os puedo decir que la emoción inundó la sala y que las lágrimas afloraban en los ojos al oír la emotiva poesía de este libro y es que la poesía de Mascab es así. 


"Mil juncos en tu vientre"

Un viaje hacia la orilla donde la vida y la muerte se tocan. Una travesía por el duelo, la memoria y la persistencia del amor en su forma más desnuda. A través de imágenes de mar, ceniza, sangre, viento y luz, la autora construye un universo poético donde la pérdida no se oculta: se mira de frente, se nombra, se habita.

Os dejo el enlace de compra 

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Y os invito a todos a asistir a la próxima presentación del libro que será en Leganés el próximo día 26 de mayo

17 de junio de 2025

Quince grullas de papel - Claribel Aránega

 

Es un libro escrito sobre la guerra, por y para la paz. Un homenaje literario lleno de sensibilidad y simbolismo, que recuerda los horrores del conflicto y lanza un mensaje firme de esperanza, memoria y reconciliación.

Cada ejemplar honra la tradición japonesa de las mil grullas de papel, símbolo de paz duradera.

Todos los beneficios se destinan íntegramente a la ONG Cinco Palabras y las causas con las que colaboramos alrededor del mundo.

 (Texto sacado de la página de la ONG Cinco Palabras) 



Tengo en mis manos el libro de relatos: "Quince grullas de papel" (mayo 2025) de Claribel Aránega  y de él vamos a hablar

1.-Pretendes que este libro sea un canto por la Paz y, sin embargo, con la mayor serenidad del mundo, nos narras duras escenas de guerra.

C.T.- ¿No es eso una contradicción? 

C.A.- Yo creo que no lo es. No valoraríamos la luz sin la oscuridad ni la vida si la muerte no nos acechara desde que nacemos. Necesitamos tener delante experiencias que nos son ajenas para comprender lo fácil que es ser víctimas del horror o formar parte de la barbarie, ser conscientes de que en cualquier momento nuestra vida puede cambiar.

2.- Casi al comienzo del libro en El susurro del trigo (segundo relato) leemos

" Desde su Heikel ve los campos amarillentos de una España arrasada y quisiera que todo hubiera terminado ya. Gane quien gane". 

Ese "gane quien gane" me lleva, una vez más, a pensar en esa pobre gente que se ve inmersa en una guerra que ni le va ni le viene pero que la sufre. 

C.T.- Y más aún, ¿de verdad les da igual quien gane? 

C.A.- Puse esas palabras en boca del piloto protagonista de esta historia porque en una situación de prolongación del sufrimiento, es muy fácil dejarse vencer por el desánimo, incluso cuando la victoria sea de los otros. Si tenemos un miembro afectado por un dolor intenso ese martirio nos conduce a la desesperación y nos gustaría cortar de raíz el sufrimiento con la amputación. Esa es la idea. Además, creo que en las guerras casi todos son perdedores. Unos padres cuyo hijo ha caído no van a sentirse vencedores por mucho que los desfiles de la victoria insistan en la derrota del enemigo.

3.- Relatos que se desarrollan en la España de la Guerra Civil, Prusia, Alepo, Ruanda, Vietnam, Israel... por nombrar algunos sitios. Relatos, algunos durísimos.

C.T.- ¿Cuánto hay de documentación, es decir, de realidad y cuanto de ficción en cada relato?

C.A.- Hay una mezcla de documentación y de ficción. Una historia para que sea creíble debe tener una base de documentación y de realidad a no ser que sea una distopía, luego está la imaginación del escritor para aderezar esa documentación con elementos que conecten al lector con los personajes y doten a estos de humanidad. Mis relatos se desarrollan en diferentes conflictos bélicos y en el caso del que cuenta las experiencias de una superviviente de la guerra de Vietnam los datos que se aportan proceden de las experiencias de Oriana Fallaci como reportera en aquella guerra. En otros relatos como el que narra el genocidio de Ruanda he recurrido a hemerotecas y he leído entrevistas sobre las matanzas entre hutus y tutsis. La lectura de obras de Chaves Nogales me ha servido para adentrarme en nuestra guerra civil. Siempre hay un sustrato de realidad en mis historias muchas de las que han surgido durante mis viajes o al visitar escenarios donde se desarrollaron acontecimientos históricos.

4.- Te preguntaría sobre cada uno de los relatos del libro, pero sería muy larga nuestra entrevista y se alejaría de su formato habitual.

En Flores de Sarajevo, relato que he leído más de una vez y que, para mí, desprende/transmite una gran sensibilidad, dices: 

"Un país que quema sus libros es un país sin futuro". Impactante afirmación.

Y más adelante reflexionas sobre la actuación de una persona que se preocupa de salvar flores en plena guerra

"Hay seres humanos que arriesgan su vida por unas cuantas rosas o unos canarios...

- ¿Por qué lo hacía? pregunta el hombre...

Por amor a la belleza. Eso decía"

C.T.- ¿Tienen sentido esas actuaciones en plena guerra?

C.A.- Para mí sí tiene sentido. Todo lo que nos conduce a la belleza es necesario, sobre todo para resistir cuando la esperanza está a punto de desaparecer y como te he contestado en la primera pregunta por la oposición de contrarios. La búsqueda de la belleza está en la esencia del ser humano y hasta en un campo de batalla podemos encontrarla. Las protagonistas de Trudie lloran conmovidas al contemplar unos visillos impolutos en un pueblo asolado por la guerra, sienten la conexión con esos detalles insignificantes pero que las ligan con lo más íntimo de la naturaleza humana.

5.-Sigo avanzando despacio en la lectura pues, además de la historia que cuentas en cada relato, siempre hay una frase que me pellizca y me hace parar. 

Así en El secretario de Voltaire uno de los relatos más largos que encontramos en el libro, lo terminas con esta frase:

"El fanatismo sigue destruyendo a la inteligencia" 

C.T.- ¿Podríamos decir que es esa la causa de todas las guerras?

C.A.- Indiscutiblemente. En ese relato las enseñanzas de Voltaire se hacen presentes en uno de los personajes. No hay más que ver los telediarios para obtener la respuesta a esta pregunta, por ese motivo es tan importante fomentar el pensamiento crítico y no dejarnos llevar por una colectividad sometida a la superficialidad de las redes sociales. Cada uno de nosotros somos responsables de exigir a nuestros gobiernos que no desaparezcan de los programas educativos asignaturas como la filosofía o las lenguas clásicas. Todos tenemos nuestra cuota de responsabilidad en asuntos que pueden hacernos retroceder como sociedad, no debemos olvidarlo.

6.-La última victoria de Marilyn relato que debía ser el último, pero no lo es, me ha sorprendido muchísimo a la vez que me deja un mal sabor de boca.

Me ha sorprendido por ser un relato futurista, que no esperaba, y en el que derrochas una gran imaginación, y el amargor que me produce me lleva a pensar en el mundo que dejamos de herencia a nuestros herederos.

C.T.- ¿Qué te ha motivado a escribirlo? 

C.A.- Pues en efecto, como dices La última victoria de Marylin se trata de un relato futurista, de una distopía escrita desde la amarga convicción de que la guerra es algo íntimamente ligado al ADN humano. A pesar de que en alguno de mis relatos la esperanza brilla con un destello de luz lo cierto es que no veo un futuro sin guerras, por ese motivo lo escribí, para que el lector se pregunte las posibilidades que a su juicio hay de que esta escritora esté equivocada.

7.-Tenías pensado que fuesen quince relatos y de ahí el título, pero has añadido dos más  

C.T.- ¿Por qué?

C.A.- Tienes razón. En principio iban a ser quince relatos y de ahí el título del libro porque cada uno de ellos quiere ser una grulla de papel, símbolo de la paz en Japón, dirigido en vuelo libre al corazón del lector, pero al terminarlo, después de un proceso de más de tres años me faltaba reflejar el dolor de la guerra en Gaza, y no solo desde el punto de vista del pueblo palestino, también desde el de los secuestrados en los túneles de Hamás. Los dos relatos de propina nos acercan a esta realidad tan actual y terrible. No podía dejar de ponerle voz a esas víctimas porque no olvidemos que en las guerras las víctimas están siempre en ambos bandos.

8.- Y para acabar te pregunto.

C.T.- ¿Qué huella te gustaría que dejase tu libro en cada lector al finalizar su lectura?

C.A.- La huella que cada historia deja en nosotros es algo totalmente subjetivo. Cada lector extrae enseñanzas diferentes o emociones variadas. Ante todo me gustaría hacer reflexionar al que se acerque a Quince grullas de papel sobre la importancia de la implicación personal en la paz. Me gusta entretener desde la reflexión. Aunque son relatos duros también hay pequeñas pinceladas de esperanza en ellos.

9.- "Quince grullas de papel " además de ser un libro solidario con la ONG Cinco Palabras lleva consigo un reto. 

C.T.- ¿Nos quieres hablar de ello?

C.A.- Pertenezco a la ONG Cinco Palabras desde hace doce años y nos dedicamos a crear un mundo más justo, digno y sostenible a través del arte en todas sus facetas. He destinado los beneficios de todos mis libros a nuestros proyectos solidarios. Con la publicación de Quince grullas de papel hemos lanzado el reto de las mil grullas. A cada uno de los compradores del mismo le obsequiaremos con una grulla de origami que como he contado anteriormente es el símbolo de la paz en Japón. El objetivo es conseguir vender mil ejemplares para continuar con nuestros proyectos solidarios. Los interesados pueden hacerse con un libro en:

 https://www.olayoart.es/tienda/QUINCE-GRULLAS-DE-PAPEL-p744248258/

10.- Enhorabuena por el libro y muchas gracias por responder a esta entrevista.

C.T.- Si quieres contarnos algo más, es tu turno.

C.A.- Pues siguiendo en la linea de la ONG Cinco Palabras quiero animar a que tus seguidores participen en nuestro concurso literario mensual. Todos los meses elegimos un finalista y entre ellos seleccionamos un ganador absoluto cada año. Ofrecemos un importante premio económico tanto para el escritor seleccionado como para la entidad benéfica de su elección. También quisiera animar a quien quiera hacerse socio a conocernos a través de nuestra página web:

https://cincopalabras.com

                                                                                                      Chelo de la Torre                           


Estas son las grullas que la autora tiene preparadas y  que va entregando con cada ejemplar que le compran 

En el minuto 6, aproximadamente,  de la entrevista que le hicieron a la autora con motivo del "Día del libro", se puede oír el porqué del título del libro pero, si tienes tiempo, óyela entera es muy interesante.
 



Claribel Aránega es escritora, su vocación surgió en su infancia y desde entonces ha escrito porque es su manera de afrontar las diferentes realidades que acompañan al ser humano. Ha cosechado numerosos reconocimientos literarios pero lo importante para ella es lo que aún quedar por conquistar. Ha publicado las colecciones de relatos En muchos sitios y en un solo lugar , El susurro del trigo y el cuento infantil Una ventura en el aeródromo. Sus obras han sido incluidas en antología de Ediciones Torremozas y en la actualidad trabaja en su próxima colección de relatos. Los beneficios de todas su obra se destinan a la ONG Cinco Palabras cuyo objetivo es conseguir un mundo más justo a través del arte. 

Recientemente ha ganado del I Certamen de Relato Corto organizado por AMEP 

8 de mayo de 2025

Rosas y espinas de Manuela Fernández Cacao


No había leído ningún libro de Manuela Fernández, aunque sí algún relato suelto de los que publica en su blog.

Comienza con la mujer que, una fría tarde, entra en un bar para resguardarse y ante la situación que ve improvisa, y más adelante nos encontramos con la que huye de su pasado, o con la que vuelve a casa después de un duro día de trabajo, o con la que encuentra a su amor al final de sus días...

Doce relatos que tienen por protagonista a la mujer, cada una con su historia, con su vida y con su particular visión del mundo. Historias que consiguen atraparte desde el principio, en parte por lo interesante de la situación que presenta, pero, sobre todo, por la forma de presentarlas.

La autora, con una prosa clara y precisa nos va paseando por una serie de situaciones en las que los giros inesperados en el desarrollo de cada una de ellas hacen que nunca sepas como acabará, además de darles un toque muy original.

El suspense y el humor también tienen su hueco en un libro en el que cada relato te invita a seguir leyendo más, por lo que  cuesta trabajo cerrar el libro para hacer un descanso.

Aunque los doce relatos son historias de mujeres, ninguno es igual al otro y aunque nos presenta la diversidad femenina tienen todos un denominador común que, para mí, es querer ser protagonistas de su propia vida, aunque eso les suponga cometer errores.

Por destacar alguno, destacaría “Destino: La adversidad” y «El anillo» pues, aunque, como ya he dicho, todos los finales son inesperados estos además me han sorprendido.

Manuela  Fernández ,  una autora a tener en cuenta .

Enlace de compra del libro  


Manuela Fernández Cacao nació en Córdoba, España y se afincó en Madrid desde edad temprana. Sus primeras obras se hicieron públicas en distintos espacios divulgativos universitarios. En el año 2007 creó el blog literario “Dama de agua”, blog que aún mantiene. Ha colaborado en revistas como “Verso blanco” y publicado en otras como “Luz y Tinta”. Sus microficciones aparecen en antologías tanto digitales como impresas: De viaje, El pequeño libro del fin del mundo, El libro del libro, Cuidando los finales, Pequeficciones, Cien fictimínimos, Cien páginas de amor. De forma paralela es escritora de cuentos infantiles, cuentos que se han difundido de forma desinteresada en centros escolares y residencias de ancianos.

Otros libros de la autora:

Cábala: Cuentos imposibles;  Exprimiendo historias: Microrrelatos; Alta tensión: Relatos de misterio y suspense 

Para saber más sobre ella pasar por su blog  :    

Dama de agua

4 de enero de 2025

Salón de proyecciones.- Isabel Montero Garrido

Salón de Proyecciones es un libro de relatos escritos a lo largo del tiempo. Si bien Isabel no pretende un hilo conductor entre unos y otros, ese hilo invisible existe. Es el resultado de un «asombro» en la mirada lo que le permite a la autora retratar diferentes aspectos y situaciones que acontecen a los seres humanos.

Son los grandes temas universales vistos desde el prisma del acontecer de la gente sencilla en su día a día los que nos vamos a encontrar: el amor, el desamor, las relaciones que se establecen, los sucesos que nos conforman, las rupturas, la migración, los exilios interiores, la preocupación por el planeta o el desarrollo sostenible, entre otros.

En definitiva, las vicisitudes de la vida diaria. Una serie de personajes a los que les pasan cosas como las que le pueden ocurrir a cualquiera.

  (De la contraportada del libro) 


"Salón de proyecciones" (MAHALTA Ediciones. Octubre 2024) de Isabel Montero Garrido  y de él vamos a hablar 

1.- Estoy frente a “SALÓN DE PROYECCIONES “de Isabel Montero Garrido, su primer libro de relatos y me pregunto/te pregunto.

¿Qué nos quieres indicar al ponerle ese nombre a un libro de relatos?

I.M. Para mí dar título a una obra es uno de los aspectos más complicados que se me plantean, pero este título siempre ha estado ahí desde el principio. Lo que tengo claro es que voy a proyectar una serie de ficciones a partir de lo que la vida y lo que me rodea me cuenta a mí. Sé que van a ser historias en blanco y negro. Además, soy una persona que veo mucho cine desde pequeña, y creo que, a la hora de contar, en este libro, lo que voy a hacer es abrir una cámara y proyectar. Esa es la idea.

2.-Me decido a entrar y sin preámbulo voy directamente a Salón de proyecciones: Stand By el relato que abre el libro y al leerlo, tengo la sensación de que nos estás narrando “un corto”, un video que nos describes imagen a imagen y he visto a los hombres sin expectativas, a la chica de pelos raídos, al perro, a la señora del piso de arriba, a la policía, a los hombres del otro barrio … y hasta he invocado a Jehová Dios con ellos.

La verdad es que no soy lectora habitual de relatos, pero este, además de por el contenido, me ha sorprendido por su forma de escribirlo, por el realismo que has conseguido en él.

¿Qué efecto pretendes causar en el lector al presentarlo de esta forma?

I.M. Salón de Proyecciones:Stand by fue el primer relato. Tiene un corte de guion cinematográfico y narra vidas a modo de squets, pequeñas escenas que suceden en un barrio. Yo lo sitúo en el barrio en el que me críe, y miro como si acercara el objetivo de la cámara. Cada momento, cada vida que aparece es un personaje que seguramente va a fracasar. No sé porqué en los barrios obreros hay gente que salimos adelante y otras personas no. Es independiente a la economía quizá. Porque en la época que yo miro para la escena de este relato, años sesenta en adelante, la economía de este puerto pesquero en el que me crie desde los siete años no estaba mal, había trabajo, en la mar, en almacenes, factorías... De hecho, a mi barrio lo llegaron a llamar “la ciudad del dólar”. Pero hubo muchos jóvenes que no salieron adelante, jóvenes que se quedaron atrás, por la droga... y otros factores. No sé si es un grito de dolor lo que supone este relato para mí, los puertos en los años sesenta y setenta eran lugares donde corría el dinero, también la droga, la prostitución, el juego... De mi generación estudiamos unos cuantos, los que tuvimos expectativas, o acceso a la cultura de una forma u otra. Pero gran parte de mi generación murió. Este relato lo podemos ver como un anticipo de lo que vamos a encontrar a lo largo del libro. Un guion de proyecciones. Vamos a ver historias de personas, normalmente de las que se consideran perdedoras a nivel social y calidad de vida. Son personajes que por una causa u otra están en desventaja de diferente tipo. Personajes que sufren y viven diferentes tipos de violencias. Parece que de entonces a ahora hemos avanzado aunque no tanto. Por eso parto así de este relato para abrir el libro. Considero que socialmente el avance es pequeño y en estos momentos ralentizado. Hay hoy en día muchas personas sin expectativas. Puedo mirar cualquier barrio y puedo ver cosas, situaciones muy parecidas. Me he dedicado a la docencia en barrios humildes. Una actividad elegida, tal vez motivada por ese Stand – by de los hombres sin expectativas que yo vi de niña. No quiero con esto inculcar una moralina, ni enseñar, sólo mostrar y que cada lector interprete desde sí mismo.                                   

3.- Oráculo en un salmo es un relato de tinte apocalíptico del que Víctor Hugo Pérez Gallo, prologuista del libro dice que, en su humilde opinión, “sobresale estilísticamente y es un texto antológico”.

Y, como él, yo también me vi inmersa en el ritual chamánico de las ancianas.

¿Es este relato tu manera de hacernos reflexionar sobre ese final hacia al que dicen que nos dirigimos? 

I.M. La verdad que es un tema que me preocupa y que está relacionada con la calidad de vida, la preservación del Planeta es como pensar que lo acuciante ahora es cuidar la casa en la que vivimos, la Tierra, y hacerlo en todos los sentidos, no sólo desde el plano ecológico que como digo corre prisa, también en el plano mental, para preservar el pensamiento autónomo y crítico y no llegar a ese plano casi sectario de un “ritual”. Es como dar un giro de tuerca y pensar, si pasa esto, volvemos a empezar en un planeta al que hemos convertido en hostil nosotros mismos, los seres humanos. Desde el punto de vista antropológico, plasmo una recesión hacia un primitivismo del ser humano, donde, además, un ser considerado superior pueda dirigir la vida de los hombres y controlar el pensamiento. No me asusta la IA si está bien regulada, y tiene aplicaciones encomiables en el plano de la medicina y otros avances. Sin duda es necesaria. Pero nos puede colocar en una postura incómoda, hay excesivo control en el mundo, y las libertades, no sé si están desapareciendo. Me preocupa que la ética, la moral, la filosofía desaparezcan y finalmente el ser humano esté dentro de “un lavado de cerebro”, y se dirija a comportamientos que sean “sectarios” en un mundo poco claro y contradictorio. Creo que nos manejan los hilos. Ya digo que mi idea no es inculcar, sino mostrar. Esto hay o esto veo y esto me preocupa a mí. ¿Os preocupa también a vosotros como lectores? A partir de esto, ¿qué pensáis como personas ahora que todavía existe algo de pensamiento?

4.- “Todavía no había entrado la negrura en nuestra casa” dices en Tiempos de borrasca, un relato de corte intimista con el que logras contagiarnos de tu esfera emocional.

Un relato en el que apoyándote en “la carcoma” nos vas mostrando metafóricamente el deshacerse de una familia en un puerto en decadencia.

¿Cuánto de tu historia personal hay en este relato?

I.M. La verdad es que este libro es básicamente una ficción. Si es verdad que en los puertos de mar hay carcoma y esta carcoma dentro de la madera crea unos ecosistemas para la supervivencia. Hay muchas familias en decadencia. Cierto que hay algo mío, las sábanas, y que mi madre las compró en la cooperativa del puerto… Pero en todas las familias puede haber carcoma. Y hay que luchar contra ella. Y no sólo en barrios obreros, esto es una metáfora para definir como los lazos familiares pueden estar llenos de nudos, independientemente de la clase social incluso. Y esos nudos a veces hay que cortarlos. Medito mucho sobre las relaciones familiares. También me he dedicado a trabajar con alumnos, a orientar a sus familias… Mi profesión me ha llevado muchas veces a plantearme lo que venía a decir en la primera pregunta ¿por qué y cómo influye la destrucción de una familia, en un niño o niña? Por las causas que sean. Realmente creo que lo que me interesa es la infancia. Preservar y defender esos derechos infantiles que se incumplen demasiadas veces de unas formas u otras.

5.- Avanzo en la lectura del libro y observo que cada relato plantea una situación distinta, historias ambientadas en la vida cotidiana que tocan los grandes temas que nos rodean:

Cambio de tipo de vida/mujer absorbente /separación; mujer que se cansa de ser mujer/ relación de violación continuada; la preocupación de una madre ante el abandono de la casa familiar de un hijo; mujer que encuentra en la crítica a su vecina su forma de denunciar la diferencia de clase social; el maltrato …….

Podría decirse que son las historias de siempre, pero narradas con un toque muy personal, sin dramatismo.

¿Hasta qué punto es tu forma espontánea de escribir?

I.M. Mi forma de escribir es espontánea si, pero no abro el ordenador y voy a la deriva. Yo llevo mi proyecto en la cabeza, tomo notas y me enfoco en lo que veo. O un recuerdo me activa una chispa. O una situación que observo me lleva a otras y luego construyo cada relato con la voz que creo que necesita. Y dejo vivir a los personajes. Un relato me lleva tiempo porque doy vueltas a la idea y me ocupa la mente varios días, y sobre lo que tengo escrito, creo y me recreo en la imaginación, y modifico, pruebo voces, ritmos, efectos, e incluso me documento. A veces llevo un hilo conductor del proyecto de relatos y surge otra cosa y ese hilo lo cambio. Trabajo con esquemas y notas y conozco bien a mis personajes. Pero sí, frente al ordenador soy espontánea, los diálogos suelen fluir, las descripciones de escenas también. Es una idea que llevas tiempo madurando. Yo soy una persona lenta para publicar así que doy muchas vueltas. Vivimos en un mundo de “violencias”. Están por todos los lados. Intrafamiliares, sociales, económicas, situaciones en la vejez, si, los grandes temas. Y los trato con naturalidad, a veces con cierta ironía, porque si usara el dramatismo subyacente que tiene cada una de ellas, la situación atroz, ni yo misma podría contarlas. Psicológicamente el humor, es una defensa para seguir adelante. Y además suceden, diariamente con naturalidad en el día a día. Llegamos a verlas hasta con cierta normalidad. El ser humano es adaptativo y lo hace hasta en situaciones extremas.

6.—“Pienso despacio, a trompicones —igual como corre la cortina blanca de la cocina cuando se engancha a la puerta--, y la historia suena recurrente, toc, toc, toc, …en mi cabeza.”

Así, con toda naturalidad y con esa comparación tan de andar por casa, comienzas uno de los relatos que más me ha impactado Inocentes no solo por el tema sino porque dices que es verídico para luego … terminarlo diciendo que era el día de los Santos Inocentes lo que ha hecho que me quede con un mal sabor de boca.

¿Puedes/quieres desvelar cuánto de verídico tiene?

I.M. Como digo ya a lo largo de las entrevistas, el libro es una serie de ficciones pero que se asientan en realidades cotidianas. Sí, es un relato brutal. Pero no ha ocurrido. Han ocurrido otras cosas. Parto de un hecho verídico, pero no, el tema de las quemaduras es una ficción. Estando en los puestos voluntarios para funcionarios docentes, que atienden alumnos en desventaja social, por causa de absentismo escolar, alumnado migrante con desconocimiento del español, es decir alumnado que afronte barreras que limiten su aprendizaje y participación derivadas, especialmente, de factores sociales, culturales…y que de no ser atendidas las necesidades educativas asociadas a esa condición, podrían originarse graves carencias en las competencias o conocimientos básicos del alumnado…llegaron tres menores hermanos con desconocimiento del español al aula enlace que la llevaba un compañero pedagogo. Esta es la primera acogida que se hace para el aprendizaje del español. Venían en una situación deplorable derivada de la pobreza extrema. Mi compañero tocó mi puerta y abrí y me dijo:

—Compañera, sal por favor un momento, hoy nos llegaron “Los santos Inocentes”.

Y bueno, hacía días que había visto sarna en otro alumno entre otras muchas cosas, y me desbordó la impotencia. La situación de vulnerabilidad en la infancia es tremenda en muchas ocasiones. Y escribí esta historia. Cuando estás en estos programas escolares ves muchas cosas, hijos de personas drogodependientes, muchas cosas… Y duele. Duele no poder solucionar nada. No tener las herramientas para que el mundo sea más justo. La infancia hay que cuidarla. Es el futuro de una sociedad y te ves impotente. La cabeza me hacía toc toc a mí. Escribí esta historia. Parafraseé en cierta manera el título de la novela de Miguel Delibes. Y en ese toc toc, pensaba que cuánto determina el lugar donde se nace.

7.- Vecinas, quizás uno de los relatos más largos del libro, y de los que más me ha impactado porque los temas (el Alzheimer y la soledad) me tocan de cerca.

Si no estoy mal informada, tienes algunos relatos premiados y este es uno de ellos ¿qué premio tiene? ¿Por qué no publicitarlo en el libro?

I.M. Si, hay varios relatos premiados entre ellos este. Tiene un premio “Especial Pedro García” de la Asociación de Vecinos de Vicálvaro y la Junta de distrito. Se premiaba un relato en este apartado. La premisa atiende a “Personas que hacen cosas por los barrios”. En ese momento trabajaba yo en El Pozo, en Vallecas y recientemente había leído la historia de este barrio. Me gusta documentarme cuando voy a trabajar a distintos lugares, y ambienté esta situación en esa zona, tiempo atrás, cuando se formó ese barrio.

No hago mención de los premios, no jaja, es que tengo unos cuantos premios de poesía y relato, pero realmente no me determinan como escritora. Yo me dedico a contar, nada más. A veces, presentas algo a Certámenes, pero yo no soy muy dada a hacerlo. Creo que están rodeados de cierta vanidad que como persona no me interesa personalmente. Aunque de vez en cuando a nadie le amarga un dulce.

El Alzheimer lo conozco de cerca por una tía y por mi abuela materna. Entonces aun no se llamaba exactamente Alzheimer, y creo que todavía es difícil definir qué es Alzheimer o Demencia senil. Mi abuela además era sorda como yo, aunque eso no está presente en el relato. Pero la sordera genera aislamiento social. Y creo que ya queda patente. Me acuerdo de mi abuela, pobre, sorda y luego un Alzheimer. Entonces para la sordera no había ayudas técnicas. Unos audífonos por los que se escuchaba poco. Afortunadamente no tuvo que migrar de su Navarra natal. Pero tenía dos situaciones que derivan en aislamiento social.

El relato es un homenaje a esas mujeres que en los barrios humildes trabajaron tanto, para que sus hijos estudiaran, para que salieran adelante. A esas mujeres que llegaron a Madrid de otras partes del país con el cielo y la tierra, en busca de un futuro mejor, huyendo del hambre y la pobreza que habla en España. Creo que la gente corriente es la que hace por los barrios. Creo que merecen mención.

8.-También hay que destacar la longitud de los relatos, porque con la misma maestría utilizas el relato largo (Vecinas, Presupuesto, …) que el relato corto (Ratonera, Hogar 15 de abril, …), y es precisamente Ratonera en el que plasmas, de una manera contundente, la violencia que se vivió durante una época en el País Vasco y no solo contra los de fuera, sino también contra los de dentro.

Todas esas vivencias seguro que han marcado tu vida, pero… ¿cuánto han influido en tu forma de escribir?

I.M. Nacer y criarse en un entorno violento socialmente, te condiciona. Yo nací en 1958 en San Sebastián y allí viví hasta 1981. Vine a trabajar a Madrid. Allí en ese momento estaba difícil. Nacer en 1958 supone ser testigo de mucha violencia, también hablo de ello en “Tiempos de borrasca”: “fueron aquellos tiempos de plomo y ceniza…” Este tema del “conflicto” está presente siempre en mi escritura, sea en la prosa o en el verso. “El fulgor de las aguas entre los árboles” está lleno de referencias también y mis otros libros de poemas. Porque realmente siempre teníamos que salvarnos, de lo que sea. La violencia estaba en las calles, en la sociedad y había un grupo terrorista. Todo era violencia y todo estaba marcado por los tiros, por las barricadas, por el miedo a una bomba, a una bolsa en un cajero o el disparo desafortunado. Recuerdo también ser niña e ir de la mano de mi madre entre las tanquetas de la policía, y ver los ojos por las rejillas, una imagen que no puedo olvidar. Los niños y las niñas, somos receptores de esa violencia y víctimas. Crecimos en el miedo, porque o bien había una redada y apuntaban a las ventanas de tu casa, y te refugiabas debajo de las camas…o volvías a tu casa por el monte… Yo he sido una niña muy normal, nada metida en “política” como se decía entonces. A veces yo me acostaba y pensaba que si pusiéramos los colchones en las ventanas no podría pasarnos nada. Jugábamos a adivinar si era una bomba o un cohete…En fin, siempre escapándonos, siempre buscando lugares más seguros para jugar. Un niño o niña que crece en un ambiente violento lleva una marca indeleble, primero sufre de niño y de adulto tiene estrés postraumático para empezar. También escoge, que es lo que planteo en “Ratonera”. ¿Qué determina que unas personas escojan un arma para matar, o formar parte de una banda terrorista? ¿Por qué hay gente que empuña un arma y otros nos declaramos pacifistas? Es algo que no sé. A veces cuando escribo intento aclarar preguntas personales para las que no tengo respuesta. Participé en una sentada en el Boulevard de Donosti en el año 81 si no me equivoco. A un lado estaban encapuchados de ETA con metralletas y al otro la policía con sus armas. En medio los jóvenes y no tan jóvenes que queríamos vivir en paz. Pasé miedo, un miedo necesario para poder avanzar, para vivir en paz, para que las muertes cesaran. En todo conflicto hay una parte que sufre, son los ciudadanos de a pie, y los grandes inocentes, los niños. Lo estamos viendo ahora en Gaza, Ucrania… El País Vasco, perdió muchos puestos de trabajo porque las empresas se trasladaron a otros lugares, en los que no había impuesto revolucionario. Las clases sociales obreras sufrieron las consecuencias y la desolación. También el miedo. Hay un libro de Clara Usón que he leído este verano, “Las fieras”, que muestra muy bien las diferentes situaciones violentas que se vivían en el País Vasco fueron tiempos muy convulsos. Salón de Proyecciones ya estaba en editorial cuando leí este libro. Leo poco sobre el tema “conflicto”. No puedo soportar la ansiedad. El terrorismo fue cruento, horrible. Para la violencia y la muerte no tengo palabras. Creo que por eso lo escribo. María Zambrano habla de “un no lugar”, creo que algunas personas buscamos ese “no lugar” seguro para salvarnos.

9.- Conocía tu prosa poética y sabía que escribías relatos, ahora después de leer el libro solo me queda darte la enhorabuena por su publicación y las gracias por haber accedido a contestar a mis preguntas.

Y ahora, si quieres añadir algo es tu turno.

I.M. Salón de Proyecciones es un libro sobre violencias de todo tipo que se viven en la sociedad. Es un libro que habla de la gente sencilla a la que le pasan cosas. Es una mirada compasiva pero escrutadora. Es una manera de plasmar la tan necesaria justicia social y el derecho a no ser desposeídos.

Abarca un periodo largo. Cuento desde los años 60 hasta la situación terrible producida por la Covid, y me centro ahí en la soledad de la vejez y la situación de nuestros jóvenes, tan preparados y precarios a la vez, que tienen que irse fuera a trabajar. Hay varios escenarios, mi tierra, Madrid que también es mi tierra, y dejo espacio para relatos que están entre lo real y lo maravilloso, además de los mundos distópicos o no tanto ya, de los que hablé antes.

Es un grito personal en defensa de la infancia de todos los lugares del mundo para que nada se pierda. Es una demanda y un intento de responderme a mi misma por toda la sociedad que sufre injustamente.

Y me queda decirte, querida Chelo que agradezco esta oportunidad que me brindas con la entrevista. No ha sido fácil contestar por tantas emociones que remueven las preguntas. Pero ahí está. Muchísimas gracias de corazón.

                                                                         Chelo de la Torre (2025-01-05)

 Enlace de compra :

https://www.mahalta.es/producto/salon-de-proyecciones/


Isabel Montero Garrido (San Sebastián/Donostia, 1958)

Hablar de Isabel Montero Garrido es hablar de sensibilidad pura, de anhelo, de la esencia del ser plasmada en letras. También del verde de la tierra que la vio nacer, del siempre cambiante azul del mar, de los sonidos del aire, los murmullos del agua y el silencio de la tierra

En el año 1981 se afinca en Madrid ciudad en la que reside actualmente. Se ha dedicado a la docencia como funcionaria de carrera en la Comunidad de Madrid.

Trabaja los géneros de cuento y poesía, habiendo recibido diferentes premios y reconocimiento en diversos certámenes.

En 2014 algunos de sus poemas sobre mujer, «12 historias infinitas de mujeres» son escogidos por la pintora italiana Stefania Albiero para realizar una serie de pinturas que se exponen junto a los poemas en la galería madrileña Habitar La Línea.

Ha colaborado con poemas y relatos en revistas culturales, entre las que cabe destacar «142 Revista Cultural».

En marzo 2018 la Delegación en Corte de la RSBAP publica su libro «Plasma de los vivos», con prólogo de Don Iñigo López de Uralde, delegado en Corte. En agosto de 2020, la Delegación en Corte realiza publica el libro «MunduanFruitua» y se incluye uno de sus trabajos. En mayo de 2021 publica «Intervalos», que será su segundo poemario. En marzo de 2023 vió la luz el tercero: «El fulgor de las aguas entre los árboles»

En mayo de 2024 participó con un poema en prosa en el nº16 de la revista Aschel Digital, un especial  por la Paz, el único que se ha publicado en papel y cuya recaudación fue íntegramente para la ONG  olVIDAdos 

Ha prologado el libro de poemas «Salvar el derrumbe» de la poeta gallega Carmen Castejón Cabeceira.

Es miembro de número de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País en su Delegación de Madrid.

 Blog personal de la autora:

https://epifaniaenlaluna.com/

Pagina en Facebook

https://www.facebook.com/isabel.monterogarrido


En este blog también se hablo de Isabel Montero Garrido  en   

https://nechester-leoycomento.blogspot.com/2023/04/el-fulgor-de-las-aguas-entre-los.html