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11 de junio de 2026

El ring de Yolanda López / La gramática del golpe

 


Hay libros que llegan para ser leídos y otros que llegan para ponernos a prueba. El ring, de Yolanda López, pertenece a los segundos. Quizá por eso sorprende el silencio que lo rodea. En un tiempo que consume poemas con la misma rapidez con la que los olvida, este libro exige algo más difícil: quedarse.

Desde sus primeras páginas se comprende que no estamos ante un poemario sobre el boxeo. El cuadrilátero es otra cosa. Es el lugar donde una conciencia se enfrenta a sí misma. Es el espacio reducido donde el cuerpo aprende lo que ya sabía el miedo. Es la geometría de una resistencia.

La estructura del libro —diecisiete asaltos y un desempate— no es un mero recurso formal. Marca el ritmo de una respiración entrecortada. Cada poema parece escrito desde el instante en que el aire escasea y, sin embargo, todavía queda fuerza para levantar los brazos.

La poesía de Yolanda López posee una rara cualidad: convierte el golpe en lenguaje sin domesticar su violencia. Los guantes, las cuerdas, el locutor, el muro, la cuenta atrás; todo forma parte de una escenografía que acaba desbordando el deporte para convertirse en una meditación sobre la fragilidad. No hay aquí épica del vencedor. Tampoco glorificación de la derrota. Lo que encontramos es algo más humano: la obstinación de quien permanece en pie cuando ya no está seguro de poder hacerlo.

Mientras leía El ring pensaba que algunos combates no ocurren contra nadie. Ocurren dentro. Contra el desgaste, contra la tristeza, contra la lenta erosión del tiempo. López conoce bien ese territorio. Por eso sus poemas no avanzan como un relato, sino como una sucesión de impactos. Cada verso parece medir la distancia entre la caída y el deseo de seguir.

Su escritura es intensa, cortante, a ratos visionaria. Los versos descienden por la página como si llevaran el peso del cansancio. Hay momentos en que el lenguaje parece quedarse sin aliento y es precisamente ahí donde encuentra su verdad. No busca embellecer la herida. Se acerca a ella. La observa. Escucha su respiración.

Y, sin embargo, este no es un libro oscuro. Hay una luz que lo atraviesa de principio a fin. No una luz redentora ni ingenua, sino la que aparece cuando alguien decide mirar de frente aquello que le duele. Una luz ganada asalto tras asalto.

Al cerrar el libro queda la sensación de haber acompañado a alguien en un combate íntimo. También la certeza de que, en el fondo, ese combate nos pertenece a todos. Yolanda López ha escrito un poemario que entiende la poesía no como refugio, sino como resistencia.

Quizá por eso El ring permanece resonando después de la última página. Porque nos recuerda algo que solemos olvidar: que hay derrotas que no consisten en caer, sino en dejar de luchar por las palabras capaces de nombrar nuestra oscuridad. Y que, mientras esas palabras existan, siempre quedará un último asalto.


Sobre la autora: Yolanda López

La trayectoria de Yolanda López es, ante todo, un mapa de desplazamientos. Licenciada en Filología Inglesa y doctora con una investigación profunda sobre la identidad en la obra de Eudora Welty, López ha construido un universo poético que no conoce fronteras entre la academia y la creación artística. Su labor investigadora, que la ha llevado desde los archivos históricos de Mississippi hasta las universidades de Birmingham y Santiago de Compostela, dota a su escritura de una mirada analítica que trasciende la simple confesión lírica.

Más allá de su labor como gestora judicial y su compromiso con la docencia, la obra de López se revela como un poliedro: es traductora, artista plástica y una voz activa en la escena literaria contemporánea, desde los recitales de Poesía Joven en Madrid hasta las tertulias de Poetas Nómadas en A Coruña. Con diez poemarios publicados y cerca de treinta reconocimientos nacionales e internacionales, su poesía se nutre de una hibridación constante; en ella, el ensayo, la música y la plástica no son disciplinas ajenas, sino capas que integran una identidad poética sólida, vanguardista y profundamente humana. Yolanda López no solo escribe; interroga la realidad a través de la memoria, la identidad y ese "pugilato" constante con la forma que define su voz.

18 de junio de 2024

Yolanda López nos habla de Algas milenarias , de Asunción Caballero (Mascab)

 



ALGAS MILENARIAS: Contorneándome en la raíz de la vida

Las algas como atrapamiento, las algas como desgarro hacia el océano. El océano, ese líquido salado que nos purifica, ese abismo sensorial, como los versos de esta autora litúrgica, que se lanza eterna, azul, desde el armario de la inocencia hacia las cenizas de la noche profunda, donde Esther la espera desnudando su alma, natural, milenaria, compartiendo con ella el amor fraternal entre llaves mágicas, siderales: “Reniego de las alabanzas / echo los cerrojos a mis orejas / y lanzo /la llave / al sol”.  La gran estrella las ilumina en los márgenes literarios incandescentes.

Mascab bebe del aire lunas ardientes, entrega su cuerpo al foso. Su mente es burbuja incansable buscando la niñez, buceando hacia su hermana inmortal, y cuando entra en los cajones es Navidad, e inagotable abre sus versos como agua intermitente. No hay verano que agote sus pasos, “estampas de colores / de otra yo que sonríe / y no me reconozco”, y ella enloquece con sus ojos agua-fuente, y en ella se refleja la sombra de Esther, la sombra de la mujer luchadora, de esa escultura que asciende atalaya hacia un cielo besando amor.

Ocho horas venideras. Llega el sol tempranero. Se funde el fuego entre mis dedos: “ y el amanecer me regala / sol de hielo (…) / bajo mis pies”.  Asun pisa sobre el asfalto melancólico, atraviesa susurros urbanos que gritan silencios “donde comen a diario los sin techo”. Y entre las aceras brota Esther batallando guerras imposibles, abriendo cerraduras con la llave maestra en el cuadrilátero de la vida. Su hermana navega perenne “yo espero el momento de echar / mi barca / a su mar”.  Agarradas de la mano se alzan intrépidas, mujeres volcán, mujeres cañón.

Mascab araña “la piel del tiempo”, sujeta fuerte la flecha del segundero del reloj hasta el pálpito corpulento. Ella se enreda como alga bajo la sal oceánica, se enreda en el espejo de su alma, súbita, hasta que el mar se vuelve incendio, hasta convertirse en ceniza: “entonces / seremos polvo / polvo prendido bajo agua”.  Pero Niké resurge como seda translúcida, “en la exuberancia de plumas”, “como aquella mujer / que para todos fuiste”.  Y ya las gaviotas y los peces conocen su nombre innombrable, y las grietas de las rocas se abren hacia la diosa negra.

Olas contra marea, silencio contra vientre, enjambre cubriendo tus párpados de abeja reina. Mi llanto cubre tu piel-espuma, “las cenizas/ las algas/ la arena/ y TÚ”. Por eso confiesas tu amor profundo tragando arena y lágrimas sinceras: “quiero derramarme contigo/ bajo la luz del mar”. Piensas en tu hermana cálidamente en la frialdad de las conchas, latiendo como un cangrejo en su guarida abierta, deseando “tragarme las hormigas de tu boca” omnipresente. Recuerdas la risa de los niños que calmaron tu llanto mientras atravesaban prados de ilusión efímera, así como “los mapas de barro y sangre” por los que ellos gritaban de dolor, escalando por “la grieta de tu garganta”. Los meces en la cuna, salvadora, mientras las bombas revientan guerra, ruido, injusticia, grutas de odio que tú esquivas con estrofas misericordiosas “tatuando la piel del discurso / con el roce de la lengua”. 

Entras en la sombra de Emily Dickinson atravesando cuevas de insomnio y lazos de sangre, lagos enmascarados que velan silvando. Sales como escama enérgica y tu calma se disuelve impoluta. Te sumerges, flotas, nadas…Y te preguntas “¿Quien soy yo?”…esa sirena Safo que no se cansa de la vida, esa ballena murmuradora de versos oníricos, esa niña valiente boxeando latidos Estherianos, esa amiga que come luciérnagas luminosas hasta pronunciar “porque al fin sabré /quién soy yo”.

 

 #Yolanda López


Autora de la reseña 

Poeta, artista plástica y fotógrafa.


Enlace de compra :

https://www.editorialnuevaestrella.com/producto/algas-milenarias/

Como todos los libros de Asunción Caballero Mascab, esta nueva entrega vuelve a ser solidario y lo hace con la Fundación Cinco Palabras


Asunción Caballero (Mascab)    
Graduada en Educación. Escritora y gestora de eventos sociales y culturales. Su obra ha sido recogida en numerosos volúmenes antológicos y ha sido traducida y publicada en otros idiomas como el rumano, alemán, italiano, griego, polaco, árabe, chino, inglés y portugués.

Ha dirigido las antologías de los libros solidarios: “NEcesarias PALabras” (Unaria, 2015) Primer Premio I Premio Internacional ARTE AHORA, 2015; “Flores del desierto”; Salam (Lastura y Juglar, 2017), Antología de poesía hispano-árabe actual; “Caminos sin fronteras” (La palabra inquieta / Edit. Nuevos Ekkos, 2020), Antología intercontinental multilingüe de poetas solidarios, Primer Premio VI Premio Internacional ARTE AHORA; 2020.

Tiene escritos nueve poemarios, y seis han sido publicados: “Las mujeres que habito”, “Pronombres”, “Los zapatos del indigente”, “Agua” (publicado en esta colección, en 2021, como primera entrega de la trilogía La liturgia del agua), "A  (des)hora" y "Algas milenarias" ( II Vol. de la trilogía La liturgia del agua) En narrativa, el libro de relatos “La dualidad de los espejos”

Interesados en saber más sobre su trayectoria, pueden hacerlo a través de este link página personal de Mascab Asunción Caballero  o, también pueden entrar en su blog Mascab


9 de enero de 2023

"A (des)horas" de Asunción Caballero Mascab

 


Mi visión de 'A (DES)HORAS', nuevo libro de Mascab Asunción publicado por Unaria Ediciones...

Si por algo se caracteriza Asunción Caballero, nuestra querida Mascab, tanto personal como literariamente es por su solidaridad íntegra. Pero en A (DES) HORAS encontramos una poesía más íntima, más personal, con un ritmo más interior y lírico, en el que temblamos con el violeta de las horas azules, en el que las lunas se hacen lluvia cayendo como lágrimas y piedras otoñales, en el que junio se hace primavera y los helechos se convierten en musgo para que nadie los vea llorar.

Mascab se encara peinando sus impulsos, afrontando sus miedos, sin esconder sus manos, nombrándolas cuando intenta saciar su sed al galope de sus quejíos. Ella es avispa disfrazada mordiendo versos sangrantes, esperando a la muerte con su espa(l)da perfilada. Se sube al altillo de sus pesadillas para esconder las amistades necias que la apuñalaron. Entre las heridas viles Mascab resetea y aprende a vivir sin las traiciones, deconstruyendo recuerdos e incinerándolos.

Nuestra poeta, como alfarera experta, talla con suavidad sus versos fecundos en un pasado que ya es presente rebelde, barro moldeado. Ella es una autora diferente que con su poesía tajante construye castillos donde los dragones aún habitan y las tarjetas SD surgen con el dolor de los niños esclavos. 

En ‘Hojas’, “el árbol se corrompe/ se llena de locura/ se balancea a latigazos” para caer en el vertedero de las horas comunes. Mascab habita en su matriarcado, le dedica fértiles palabras de generosidad “para honrar su memoria con (dig)nidad de mujer”, convirtiendo el acto de escribir en un descubrimiento en donde la crítica social y la experiencia personal se funden para iluminar su versión del mundo.

No dudéis en haceros con un ejemplar de este libro en donde los instantes fluyen azules, violetas, temblando en el vértice de las estrellas, o danzando como amapolas negras en el silencio de una poesía que os llenará de plenitud y de satisfacción, de una literatura que os hará viajar por los rincones más insospechados del alma y del corazón, a (des)horas, entre horas, antes de las horas, en las horas más inimaginables. Y ella estará presente. Con vosotros, siempre, Mascab, fiel a sí misma y a todo lector.

#yolandalopezcríticaliteraria


Asunción Caballero Mascab
. Autora de narrativa y de poesía. Ha publicado los libros “Las mujeres que habito” (Taller del poeta, 2015), “Pronombres” (Lastura Ediciones, 2016); “Los zapatos del indigente” (Lastura Ediciones, 2018); “La dualidad de los espejos” (Nueva Estrella, 2020); “Agua” (Nueva Estrella, 2021) y “A (des)horas” (Unaria Ediciones, 2022). Es antóloga de los libros colectivos internacionales, multilingües y solidarios, “NEcesarias PALabras” (Unaria Ediciones, 2015); “Salam” (Lastura Ediciones, 2017) y “Caminos sin fronteras” (Nuevos Ekkos, 2020). Su libro “Pronombres” ha sido publicado en versiones en Lengua árabe y polaca. Parte de su obra ha sido publicada en revistas literarias en los Idiomas chino, rumano, griego, portugués y alemán.


 


 
Autora de la reseña:  

  Yolanda López. 

Poeta y crítica literaria





*** Entrevista a la autora

https://nechester-leoycomento.blogspot.com/2022/11/asuncion-caballero-deshoras.html

*** Reseña de este mismo libro por la poeta Encarni Buendía 

https://nechester-leoycomento.blogspot.com/2023/02/encarni-buendia-nos-habla-de-deshoras.html

15 de noviembre de 2021

Yolanda López.-Madrid habita en mi memoria


 Yolanda López

Licenciada en Filología inglesa y Diplomada en Estudios Avanzados, técnica superior en turismo, traductora y pintora por la Escuela de Artes y Oficios de Ourense y el Centro Dotacional de Arganzuela de Madrid, se dedicó a la docencia a nivel medio y universitario. Realizó la tesina sobre la identidad individual y colectiva en la obra de la escritora norteamericana sureña Eudora Welty. Fue investigadora en universidades españolas y del extranjero, colaborando en todas ellas con diferentes ponencias y artículos de ensayo. Funcionaria de carrera en la Administración de Justicia. Y autora de ocho poemarios individuales: Verdugos impolutos (Xunta de Galicia, 2005), Obertura sen heroe (Follas Novas, 2006), Grietas (Visión Libros, 2012), Temblor fiero (Lastura, 2013), Moralla (Follas Novas, 2013), Tántalo (Xunta de Galicia, 2014), Con el tambor del viento (Huerga y Fierro, 2015) y A secuestradora de océanos (Urutau Editora, 2019). Galardonada con numerosos premios de poesía en Galicia y en el resto de España.

En mayo de 2020 Yolanda   ha publicado Madrid habita en mi memoria ( Ed. Nuevos Ekkos. Colección La palabra inquieta ) .

Y es de este libro  del que vamos a hablar


Madrid habita en mi memoria- Yoli

1.- Dicen : “De Madrid al cielo” ¿Qué tiene Madrid para que se haya hecho tan popular esa frase entre los que la visitan y que tiene para que, a ti, una gallega muy apegada a su tierra, como la mayoria de las  que conozco,  te haya inspirado este libro?

Y. L : Es cierto que como auténtica gallega estoy muy apegada a mi tierra, en ella ya me siento en el paraíso más profundo, por eso he regresado para quedarme, pero los cinco años que viví en Madrid fueron inolvidables. Qué tiene esta ciudad? Es una macro-urbe-universo, lo tiene todo, riqueza cultural, arquitectónica, gastronómica, social. Aquí es imposible aburrirse! Adoro lo rural, el mar, de eso no hay duda, pero siempre me encantaron esas ciudades grandes por las que paseas y te sientes anónima y auténticamente libre. Tuve la suerte de hacer muchos amigos relacionados con el mundo literario y artístico, y al mismo tiempo, pude adentrarme en mi auténtico yo, indagar en mi autonomía. Llegué aquí porque aprobé unas oposiciones, como decía Virginia Woolf, para tener un cuarto propio. Por primera vez pude disfrutar de mi independencia sin ataduras, por eso decidí escribir este libro. En él recorro lugares emblemáticos de Madrid, voy tejiendo mi mapa más personal, mostrando las emociones resultado de esa inspiración inicial a través de páginas inclasificables que oscilan entre prosa poética, fotografía situacional y pinceladas turísticas.

2.- Madrid habita en mi memoria es un libro con una edición muy cuidada, en la que el nombre de cada texto va en una placa imitando las que se ven en las calles de la ciudad. ¿Qué tiene de especial el barrio de Méndez Álvaro para que inicies el libro con él?

Y. L : El barrio de Méndez Álvarez me acogió durante el período en el que viví en Madrid. Buscando piso antes de empezar a trabajar, allí encontré una urbanización muy soleada con jardín no muy lejos del centro, me gustó y allí decidí quedarme. Por eso hay varios textos en el libro escritos en bares y lugares al aire libre de la zona, al igual que fotografías tomadas por allí, como Planetario o Café La Isla del Planetario, por ejemplo. Una de las imágenes fue tomada en el Parque Tierno Galván, próximo a mi casa. 

3.-Entre otras cosas eres Técnica Superior de Turismo  ¿Cómo te ha influenciado este hecho en esa visión, emotivo-cultural  de la ciudad, que nos transmites en tus textos?

Y. L : Curiosa observación. Saqué el título de Técnica Superior en Turismo hace ya bastantes años, precisamente porque me encanta viajar, conocer lugares nuevos, el turismo urbano me apasiona. Pues probablemente en el subconsciente sí influyese en que llevase a cabo este proyecto turístico-artístico-literario, aunque no fuese la raíz del proceso creativo en sí.  

4.-Textos en prosa poética, poemas a caja, ¿por qué  has elegido este formato? 

Y. L : Elegí este formato porque me parecía original, y el más idóneo para reflejar lugares de Madrid. A través de la prosa poética, dispones de más libertad para expandirte, expresar lo que llevas dentro y así reflejar lo que un lugar te hace sentir. En los textos hay muchas referencias culturales con la idea de llevar al lector a conocer, a investigar, a deambular con el corazón y la mente. Esto ocurre sobre todo con los textos escritos en bibliotecas y museos, una experiencia verdaderamente sublime.

5.-En el libro también encontramos algunas fotografías pero, contra todo pronóstico, no son de monumentos. ¿Por qué esas  fotos precisamente? ¿Qué pretendes transmitirnos con ellas? 

Y. L : Me apasiona la fotografía, pero la fotografía de los pequeños detalles, por eso no elegí como objetivo monumentos típicos de la ciudad. Puedes encontrar tanta belleza, tanto en un una vía de tren o en un transeúnte que te impactan en un momento dado sin planes previos, como en fotografiar la Catedral de la Almudena. Lo que importa es la emoción que te provoca, el estallido artístico, la explosión voraz, porque la poesía y el arte son arquitectura volátil y disparo necesario. Cuando el pensamiento es poético, la palabra es música, la imagen se hace pentagrama.

6.- Has dedicado poemas a  jardines y plazas, a espacios culturales, cafeterias, restaurantes incluso a un hospital. De todos ellos te voy a destacar dos, el que le has dedicado al restaurante Vips, pues nunca se me hubiese ocurrido que un Vips pudiese inspirar un texto poético,  y el que le has dedicado al Teatro Nuevo Apolo, por su contenido y la musicalidad que consigues en él.

¿Qué te que ha motivado para escribir sobre esos cuarenta y cinco lugares y no sobre otros?

Y. L : Lo del texto del Vips lo recuerdo perfectamente, fue en el barrio de Méndez Álvarez, una mañana que me apetecía desayunar fuera, nunca lo había hecho ahí, y concretamente este local tiene unas lámparas con luz muy acogedora encima de las mesas; mientras almorzaba, escribía el texto, fue todo muy placentero. El texto del Teatro Nuevo Apolo lo escribí nada más llegar a casa después de ver un espectáculo de percusión titulado Mayumaná. Era tal la energía y fuerza que proyectaba el mismo, que surgió un texto con un ritmo muy intenso, muy diferente al resto, sin duda. El haber escrito sobre esos 45 lugares fue cuestión del destino, de que la inspiración me tocase justo en ese momento y en esos enclaves precisos. Me levantaba por ejemplo un sábado, y me dejaba llevar por la ciudad o por el barrio, iba a un parque, o a un bar, y las palabras iban surgiendo. Con respecto a las fotografías, exactamente lo mismo, libertad total en la selección, dejarse ir completamente. Ahora bien, cuando el libro fue aceptado para publicar, decidí estructurarlo en cuatro partes según el tipo de texto, espacios al aire libre, espacios para renacer, restauración y vida social, y latidos de cultura. Incluso hay dos textos escritos en un hospital cuando me operaron de una pierna por un accidente que tuve. Yo siempre digo que la poesía es la imagen a través de la palabra, mientras que el arte visual es el ritmo y la belleza a través del color y la forma.

7.- Gracias por contestar a mis preguntas y si  contar algo más sobre tu libro es tu turno.

Y. L : Me siento muy feliz y agradecida de que Nuevos Ekkos haya publicado mi libro, Lidia González y Asunción Caballero ha dejado una edición impecable. Haber unido dos de mis dos pasiones, poesía y arte visual en una única obra me provoca una emoción inmensa. Normalmente soy la autora de la portada de mis libros, pero nunca había publicado uno con tantas ilustraciones a todo color, es maravilloso! Incluso han creado un marca-páginas digno de ver! Creo que es un libro que se podría vender perfectamente en tiendas turísticas como un souvenir de la ciudad, no lo dudo. Recomiendo a cualquier amante de la lectura, del arte y de viajar, que se haga con un ejemplar, yo creo que no se arrepentirá, disfrutará de una travesía única, diferente y singular.

 

Chelo de la Torre

28 de octubre  de 2021




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