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6 de diciembre de 2021

Calíope de Eduardo Benítez Romero


ULISES y CALÍOPE  una nueva  ODISEA

 Cada vez me sorprende más el despertar del ser humano a lo universal, me estremece ver la gente preocupándose más de que puede ofrecer lo sombreado, la oscuridad, el misterio, que hay detrás de la luz, como nace la herida y como cierra. Me gustaría creer que la poesía, la creación en general, tenga un peso importante en este bello cambio. Entender de una vez que el peculio no nos puede gobernar, pertenece al humano; el amor, el que construye la naturaleza y todo el infinito, tiene  sus raíces en lo divino.

Por qué empiezo la presentación con este pensamiento: es porque creo que el autor de Calíope, el poeta Eduardo Benítez Romero, pertenece a la familia de los creadores que trabajan en el despertar, en orientar la conciencia hacia lo esencial. He leído su libro por partes, con detenimiento y la dedicación que se merece y desde el principio me ha impactado el poder del poeta de trasmitir con la fuerza de la palabra viva. Hay gente que versifica, según complicadas y a veces inútiles fórmulas para adaptarse a las modas, al mercado, o simplemente dirigiendo el verso a la sequía del propio interior, de la impotencia de utilizar mejor la energía disponible. No es el caso de Eduardo, a este poeta la mordedura de la poesía es interior y le come por dentro. No se escapa nada a la profundidad de su mirada y en palabras sencillas, nos  sirve lo bello igual que lo malo, con la misma sinceridad.

De hecho la composición del libro habla de su generosidad, elige nombrar los capítulos con la palabra que designa a la sustancia dominante, a la base de esta construcción literaria.

Así mismo hay nueve capítulos y el título de cada uno, además de avisar, contiene la materia madre. En la mitología griega, Calíope es la musa de la poesía épica y la elocuencia y esa  Calíope está presente en la vida de nuestro poeta desde la infancia, hace de conciencia con mano dura, no deja que nada se le escape.

Qué es “Calíope “en definitiva, sino un viaje terrenal en el que de vez en cuando interviene lo ancestral e incluso lo divino. Decía alguien que el camino más largo es él del corazón hacia el cerebro, pues el viajero se puede equivocar,  pero el camino jamás. Nuestro viajero no se equivoca de camino, siempre acompañado de Calíope acerca más el corazón al cerebro y ésa es la magia que ocurre cuando el verso abre puertas y ventanas ante nosotros.

 Así podemos disfrutar de una introspección donde el poeta habla consigo mismo, como con un amigo de gran confianza, para conocerse más, y sobre todo crearse en carne nueva:

“correr como un rio  alegre como un niño,

 sabio como un anciano”

y todo esto bajo el ala de la poesía.

Qué bello y duro a la vez es este principio de poema:

“Un niño está muriendo

tras él un buitre espera.”

Para mí el poema ya ha nacido y tiene un peso tan grande en cuanto rompe la fibra de la carne. Ya no importa el color del niño sino la perspectiva  de la vida, el futuro pardo y la destreza de un poeta.

Hay un niño bueno que se hace visible, el buen niño que se sorprende preguntando:

“Señor no sé como son tus manos,

Tú casa

Cuando me quedo dormido, haz que me sueño niño.”

Este niño ya maduro lleno de ternura, de fe y esperanza,  este niño asustado todavía,  por fin ve la luz que le defiende y le cura.

“Soy Tierra

Fruto maduro

Cosecha.

Toma lo mejor de mí”

invita más adelante, con generosidad el poeta, y aquí quiero dirigirme directamente al lector de buena fe, y le digo que un regalo hecho de alma y espíritu, tiene que ser recibido con elegancia, con cuidado y cariño, con los brazos extendidos y respeto hasta llegar al amor.

“Como un suicida

 me arrojo e los brazos de la vida”

dice poeta a la página 251 cuando ya han parido los prunos. Alguien piensa que este verso necesita ser explicado, no, se molestará seguro, porque:

“En mi noche de luciérnagas

no hay lugar para los cuervos”

El poeta junto a su musa reflexiona, canta, acaricia, pregunta:

¿Servir

o ser servido?

¿Pastor del rebaño

u oveja del pastor?

¿Observar para crear

u observar lo creado’?

¿Tras una estrella

 o pasar por pasar?

Si es una pregunta  y no solo una reflexión, en calidad de lector, contestaba: observar siempre  para poder crear, y sobre todo no olvidar la historia para no repetir errores. Y como yo, puede opinar todo lector, y aquí interviene de nuevo la maestría del poeta, este bello fingir el desconocimiento para abrir una puerta por donde entrar  y unirse al lector y sentirse bienvenido.

Transcendental hasta onírico, el poeta lleva el tono del libro a un “crescendo” muy bien coordinado: nos libera de sus propias ansias y nos invita a conocer su casa, la casa de su padre y extiende la mano llena de caricias sobre un mundo de promesas, promesas para el padre, tan  querido, hasta sí mismo, acentuando para convencerse definitivamente de que su pensamiento, hecho promesa, tiene cuerpo y de él depende que vaya creciendo a la vez con el gesto de regalar.

El poema ¿Me verás acaso…? termina con esta promesa rota de un enorme deseo de ser allí en  este espacio perdido y mantenerse a la espera de la respuesta queriendo matar la reflexión y su carga.

Sin temor a equivocarme digo:

Nada muere,

 padre,

Sigues vivo.

Y …

 ¿Cómo puede ser

preñada la vida,

primavera de muerte?

cuando…

“Luce el sol,

Florecen los arbustos,

 verdea la tierra,

adornan las ramas

Multitud de nidos.”

Con esta sensibilidad nipona hacia al entorno,  cierra el libro Eduardo y no es poco, como poco no es desnudarte delante de la gente para liberarte y liberar.

Este libro tiene 265 páginas, 265 hermosas sorpresas, 265 vivencias guardadas en la sangre, tatuadas en piel viva que os espera sorprender, 265 páginas que no necesitan a Mariana Feride para presentarlas, se presentan solas, lo único que tenemos que hacer es comprar el libro y disfrutar cada letra, cada propuesta que Eduardo Benítez Romero, convertido en Ulises, nos hace con su regalo.

Calíope, la musa, se ha ganado la supremacía porque ella que siempre acompaña a los reyes, esta vez ha decidido acompañar a Eduardo, señalando el derecho del poeta al trono de la poesía.

Enhorabuena, Eduardo, querido amigo, deseando que Calíope te acompañe a lo largo de toda esta Odisea llamada vida.

En español la traducción de Calíope es “bella voz”, pues escuchemos en silencio la bella voz del poeta Eduardo Benítez Romero.


Autora de la reseña:

 Mariana Feride

Poeta




Eduardo Benítez Romero (Madrid). Animador sociocultural, profesor de Taichi Chuan, poeta desde niño, cofundador junto a la poeta Lola Deán Guelbenzu de la tertulia poética La flor de cristal, y de los Encuentros poéticos de Majadahonda, que presenta. Antologado en "Antología de poetas en Madrid" (editorial El desván de la memoria), "Antología La poesía en Navarra S. XX"I (Asociación navarra de bibliotecarias y bibliotecarios). "Calíope" es el cuarto poemario que publica, y el primero que edita Bohodón ediciones. Que la musa Calíope inspire al lector sentimientos de amor, inquietudes sociales y meditaciones, entre otras cosas que hallará en este libro hecho con profunda dedicación.

29 de noviembre de 2021

Tras de Raúl Sánchez Alegría

 

“TRAS”  una obra cómo un océano

 Nos gusta mirar las lejanías, hasta confundirnos con ellas, encontrarnos con nosotros mismos en etapas bien definidas de nuestro otro yo que vigila los caminos. Hacemos muchas veces corriendo los mismos caminos atrás, sin darnos cuenta o a veces conscientes, en búsqueda del momentos llave, estos momentos que a veces nos llena de alegría y otras muchas veces de sufrimiento y agobio, desesperación. Miramos con esperanza las nubes, el mar, el océano, buscando refugio para lo dado, para lo condicionado por lo que llamamos vida.

Tras, como el mismo autor nos avisa, es un espacio para el amor.

Releo el libro y pienso ¿para el amor, o para aprender el amor, o para regalar lo que queda en la reserva escondida en lo profundo del autor; un morir para renacer en lo soñado, en el primer dibujo de la conciencia, en el deseo de que se quede todo como antes, volver al camino primero y corregir lo dado a su favor? Ya no importa, todo es amor, la forma de entender es diferente, y Raúl Sánchez Alegrías lo sabe ya.

 

TRAS es un lugar para el retorno, para cuando “las tardes huelen a féretro y las noches a carcoma y hambre.”

Sólo desde aquí, podremos “explorar el arco iris”, aprender que, tras la tormenta, “somos colores/ a la deriva” nos avisa Ángela Serna en la esplendida reseña del libro (¿y cómo no darle crédito si se inspira directamente en la rica fuente de palabras que ofrece Raúl Sánchez Alegrías?)

Pero que hay algo más, algo aparentemente escondido. Tras es más bien un refugio donde se puede aullar como un lobo desconsolado, posible hambriento y eso depende del punto de mira de cada uno.

 

Voy a partir desde aquí en el viaje que nos propone el autor, con las palabras que me han inspirado la primera lectura de esta inédita odisea:

Tras aguarda, Tras acaricia, se enfada, se revuelta y te mantiene dentro o fuera del circulo creado, dependiendo de lo que te inspira al leer, de lo mucho que el sudor transcienda en su verso, en tu carne, en tu alma. Me refiero aquí a ti, querido lector, a tú sabia e interesada percepción, porque no hay fuego sin humo como no hay verdad sin sueños y nada se construye antes de descomponer. Y así hace Raúl Sánchez Alegrías con Tras. No solo se desnuda sino tácitamente, firme y decidido se busca en lo profundo, se deshace del propio yo, y se une al cuerpo eterno y vuelve a mirar el polvo que deja la falsa semilla, toma la decisión de renacer en verso y verdad, conociendo el dolor de la herida y consciente de que saldrá héroe y vivo.

La propuesta del autor es un viaje a través de cuatro estaciones:

 “LA VIDA” “LA MUERTE” “EL AMOR”  y “¿LA FAMA?” lo que en mi despierta una visión diferente sobre la construcción de Tras, no divide sino suma.

 Tras une en la vida, el amor con la muerte y la fama; una unión inédita, que enriquece al lector y desnuda al autor hasta la sangre.

Puede mirarse como un viaje a una Ítaca perdida y lejana y más lejana aun por la voluntad del autor; cuyo gozo se refleja en los caminos cambiantes de su alma, de su cerebro y las de sus inmediatas necesidades oníricas, las que confunden y sumergen al autor hasta dejar de ser sí mismo,  en una espesura buscada y allí se cruza con un tras en todo que deja heridas en su hueso.

Sufrimiento, llanto, impotencia y por fin las orillas donde encuentras soluciones, esperanzas.

Hermoso poemario el que nos ofrece con tanta generosidad Raúl, la hermosura que lo transita, penetra y te deja sumergido en un bello soñar.

Pues os propongo que escuchemos en silencio la voz del bardo y la fresca matemática de su conciencia. 

Para comprar el libro ponerse en contacto con el autor en : 

raulsanchezalegria@gmail.com

 

Autora de la reseña:

 Mariana Feride

Poeta


Raúl Sánchez Alegría (Vitoria-Gasteiz, 1968). Escritor y divulgador cultural. Ha publicados los libros Gatera abierta (Editorial Octavo Pecado Editorial, Mendoza, Argentina, junio de 2015) y Que no te detenga la luna (Editorial Círculo Rojo, Almería, España, noviembre de 2015).

Colaboró en los años 2016 y 2017 en La Fiaca, programa de Radio Vitoria conducido por Patricia Furlong, en el espacio “Los malditos del arte”. 

Publica mensualmente en la revista digital neoyorquina Visítame Magazine y Revista Poética Azahar, dirigida por el poeta José Luís Rubio.

Ha participado en 2016, 2017 y 2018 en el Festival Internacional de Poesía de Vitoria-Gasteiz Poetas en Mayo y en las antologías poéticas del V y VI Festival Internacional de Poesía Vitoria-Gasteiz 100 Poetas en Mayo.

Colabora con los colectivos Di-versos (Palencia, España), El hombre que fue jueves (Logroño, España) y colectivo El Casal (Tarragona, Catalunya).

Con las poetas Patricia Furlong y Ángela Serna ha participado en el espectáculo Escort, putas eta bezeroak y su secuela Puta poesía.

Blog del autor  El Callejón de las Pulgas:

https://elcallejondelaspulgas.blogspot.com.es/

4 de octubre de 2021

Mariana Feride Moisoiu.- Odisea sin nombre

 

Mariana Feride Moisoiu

Poeta y pintora española de origen rumano, que desarrolla una enorme actividad cultural en el panorama de las letras y las artes españolas. Presidenta durante varios años de Las Palabras Escondidas, miembro activo de las tertulias de Verbo Azul, Aseapo, Rascamán, Ateneo Blasco Ibañez, La flor de Cristal, Club de Poesía Carmen Conde entre otras. Recibió el premio «Escudo de Oro» de la Unión Nacional de Escritores de España (UNEE) por su extraordinaria trayectoria literaria y sostenido trabajo en el mundo cultural. En la actualidad es delegada por la zona centro UNEE.

Presidenta del jurado en múltiples concursos literarios, de pintura y fotografía.

Ha escrito catorce libros y ganado diversos premios de poesía. Ha publicado Obsequium (Ed. Juglar  2019) y El oído del viento (Ed. Nazarí 2019), despertando el interés de la crítica especializada.

 En mayo de 2021 Mariana  ha publicado Odisea sin nombre ( Ed. Nuevos Ekkos. Colección La palabra inquieta ) .

Y es de este libro  del que vamos a hablar

Entrevista a Mariana Feride 

1.- ¿Por qué una antología y no un poemario al uso?

 M.F.M:  Al principio pensé en un poemario, incluso lo había preparado, pero luego ocurrió algo muy curioso. Todo relacionado con la cifra 11. Quería salir de casa, el reloj señalaba las 11 horas, miraba el teléfono, indicaba 11, recibía un mensaje a las 11, compras con ticket 11, todos los proyectos, encuentros, propuestas tenían que ver con 11 ó 1.1 ó 1.11. He pensado que tiene que ser por algo. Tenía ya la invitación de la poeta y gran  persona  Mascab Asunción Caballero para editar un libro en la colección que dirige con tanto ardor e interés por la poesía.

”La palabra inquieta” de la editorial nuevos  Ekkos abrió los brazos para recibirme. Fue un honor para mí y pensé tratarlo con el respeto y la dedicación que se merecía. La cifra mágica me dio el coraje, me impulsó. Ya tenía el libro en la cabeza “11 de 11 “. Once capítulos con 11 poemas cada uno. Llamé para preguntar si podría ser y Asún aceptó encantada sin poner barrera alguna. Tenía la base y un fuerte cinturón, podía construir ya.

“Odisea sin nombre” era el titulo del primer libro registrado, inédito, me lo llevé. Hice una composición con algo muy actual y poemas de otros libros y cerré con un poema adaptado a once idiomas para revisar y mantener el proyecto. Esa última parte fue inspirada en una llamada de mi amiga, la actriz Conchi Pascua Gondín, que decía que un día le regalé un poema y que ha preparado un video recitando. Este fue el declik, lo tenía todo completo, tenía ya una antología, se creó casi por sí misma, no sólo por la cosecha de poesía sino por el tiempo y los tiempos que guardaba cada poema dentro. Prologaron Pilar Fraile Amador, amiga querida y diamante de la palabra, y José León Cano Ramírez, amigo  y poeta singular y de seguir. Nació así la antología, como nace la hierba, como acaricia el viento y como respira el aire entre las ramas. 

 2.-Aunque en tus anteriores libros la portada incluía una de tus obras plásticas, es en Odisea sin nombre cuando te decides a dar a conocer varios de tus cuadros ilustrando algunos de tus poemas y, consiguiendo con ello, que este libro sea muy especial no solo por ser antología de tu obra poética, sino por la belleza pictórica que aporta colorido a este libro. ¿Qué circunstancias se han dado ahora que no se daban antes, para que te hayas decidido a publicar en un mismo libro, tus pinturas y tus poemas?

 M.F.M:  Lo pedía, lo ha pedido desde el primer momento; en mi caso la poesía va mano a mano con la pintura. Muchas veces mientras estaba pintando, en mi mente, la poesía estaba construyendo el poema, así que fue muy fácil elegir el cuadro, estaban allí el viento, el color de la vida, el río que nos transforma, la palabra hecha fruto del largo otoño y del porvenir. Cada capítulo se llevó un micro poema y un cuadro para que sirva de guía, que hable un poco de lo que le espera al lector una vez que pase al siguiente circulo, porque así es “Odisea sin Nombre”, círculo dentro de otro, como la ola que nace bajo el peso de la piedra ristra, como la vida de cada ser vivo.

3.-Además del mencionado colorido que le dan tus pinturas al libro, encontramos otros colores en el índice o en el título de los poemas. ¿Qué pretendes transmitir al lector al darle color a la palabra impresa?

 M.F.M:  El color ante la retina se hace responsable del estado de ánimo que despierta en el ser vivo. Si hay color fuerte, hermoso, pero en desarmonía, en caos, esto trae angustia, desorden mental, desequilibrio y llega a molestar hasta causar rechazo. Armonizo siempre el contenido con el color dominante y si es posible incluso con la letra elegida, siempre teniendo en cuenta el primigenio y vital colorido del amor que Dios nos ha dejado como herencia perdurable. Todo es importante, si miramos con paciencia , en todo lo que nos rodea hay savia, hay una matemática comprensiva que crea, hay vida dentro de la vida que no permite que la muerte tenga territorio, que se quede sólo como una definición sin cuerpo.

4.-Y no bastándote con todo eso, le añades una peculiaridad y que, personalmente, me ha llamado mucho la atención. Tú, que sin ser española, has hecho un esfuerzo tremendo por escribir en castellano, ahora cierras este libro con un poema traducido/versionado a once idiomas diferentes. Existe alguna intención/impulso personal hacia dichos idiomas? ¿Qué se pretende transmitir al lector con ello?

 M.F.M:  Al principio pensé solo abrir más la puerta para que el lector sea cualquiera su idioma, tenga la oportunidad de conocer por lo menos un poema de los que escribo, pero en mi caso, como se sabe ya, todo está en movimiento, las ideas cambian, se mueven como en un carrusel, a veces como un tormento dirigido siempre a no dañar, no ser portador de odio y, lo más importante, ser alimento. Consciente siempre que vivo en un territorio donde el lenguaje define un pueblo, una nación, una historia y que tengo que respetar la sacralidad del idioma, pues empecé a escribir en el español. Dios me ha apoyado siempre, desde arriba viene la poesía o de los lados o con el viento, recorre y refresca mi mente, aumenta la riqueza y a mí sólo me queda escribir. Podría escribir en mi bendita lengua, pero este es el regalo que hago al pueblo que abrió los brazos ante mi corazón, que me cuida y me nutre, que une mi yo con el universo. Es como yo, sé respetar, y eso lo aprendí de mi familia, de mis antepasados, de la hierba y del viento Crivat que ondulaba y helaba mis cabellos de niña soñadora, soy portadora de la esencia de un pueblo con valores morales bien asumidos y una higiene mental incontestable, perenne. Empecé con “Artículo de fe” en castellano y cerré con la adaptación del mismo a rumano, porque  soy rumana de una perpetua y dulce Dacia y española de un Madrid eterna puerta hacia la luz,  poeta del Alberche, afincada en Villa del Prado, donde se juntan las esperanzas, allí en el campanario de la iglesia, donde vuelven las cigüeñas todos los años para cuidarnos.

 5.- Eres una poeta sincera, profunda, que deja ver sus sentimientos en sus letras de forma clara, sin esconderse bajo palabrería o temática rebuscada. Una mujer inquieta, valiente que sabe afrontar con una sonrisa todas las inclemencias del tiempo (de la vida) quizás por eso tus poemas nos llevan a una reflexión profunda sobre nuestro yo personal y nuestro mundo.

¿Eres consciente de ello?

 M.F.M:  Sería una gran mentira contestar con un No a toda esta serie de preguntas (porque aquí veo más preguntas): parcialmente soy consciente de mi gran sinceridad, de la desnudez aceptada y asumida, pero sin esto no sería yo misma. Creo también que la poesía que escribo no se me debe a mí sino al entorno, a todo lo que ofrece, a la belleza del ser vivo; yo solo miro con detenida  curiosidad en lo más profundo y escribo. Hay un pecado por omisión, yo no quiero omitir nada, ni olvidar,  sólo perdonar y amar, así puede cerrarse la herida, así se puede reconstruir y crear.

 6.- Muchas gracias por contestar a mis preguntas y si hay alguna cosa que quieras añadir es tu turno.

 M.F.M: Sí, aparte de agradecerte con el corazón por mirar en mi, en mi posibilidad de crear algo que sirva en este mundo e invitarme a contestar a las preguntas que componen la entrevista, hay algo muy importante que no quiero dejar en el olvido, el gran querer que llena mi pecho y lo hace palpitar, una llamada al amor , al que creo que es la única herramienta que Dios nos ha dejado para arreglar el mundo y alinearnos al Gran Universo, que empecemos ya, y desde nuestro interior, dejando olvidado el ego, olvidándonos a nosotros mismos por un momento y seguir inversando el movimiento del reloj. El tiempo no existe, solo conciencia.

                                                                                                             Chelo de la Torre

                                                                                                            Madrid 2021-09-28





Enlace de compra

https://www.editorialnuevosekkos.es/producto/odisea-sin-nombre/

26 de enero de 2020

El oído del viento de Mariana Feride




El pasado día 15 de enero, organizado por el Club de poesía Carmen Conde de Collado Villalba, Mariana Feride presentó en la Biblioteca Municipal Miguel Hernández de dicha localidad su poemario "El oído del viento" (Ed. Nazarí) 



La presentación estuvo a cargo de Isabel de la Cruz, coordinadora del club, y en ella participaron los asistentes dando lectura a los poemas que la autora había seleccionado para el evento.

Isabel de la Cruz y Mariana Feride 

La poesía de Mariana Feride se nutre de la pasión que las vivencias asumidas por la poeta han adquirido en su existencia: los textos mutan de lo salvaje a lo primoroso, de las prosas poéticas a formas poemáticas que desdicen que la soledad es nuestra forma de vivir y que el amor puede mover fuerzas que no comprendemos de consecuencias extrañas, hermosas y definitorias.


La belleza de los diferentes lenguajes del arte, la solidaridad y el asombro ante el mundo matizan estas hermosas páginas de El oído del viento, último poemario de Mariana Feride.

De la contraportada de libro 


Aquí os dejo los comentarios que algunos de los asistentes a dicho acto me han enviado para que sirva como reseña de dicho libro.

En la presentación del poemario de Mariana Feride El oído del viento, de la editorial Nazarí, todos los asistentes pudimos emocionarnos tanto con la autora como con sus versos.
Mariana es una gran mujer en un cuerpo pequeño, como la esencia de un mágico elixir de aromas dulces como su voz y la chispa luminosa de su mirada, por donde muestra el amor a la vida que fluye desde su corazón y se hace palabra.
Los poemas del libro, leídos por los asistentes al acto, nos fueron lloviendo encima hasta calar profundamente en nosotros. Voz a voz, sentimiento a sentimiento, emociones como nexo-puente entre los lectores y la autora.
Palabras verso, musarañas desgarradoras de una poética existencial elevada a la pura poesía de la vida, cada poema de este libro, viaja hacia el lector en consonancia enigmática con la naturaleza y lo humano. Seres vivos al fin y al cabo.
Asunción Caballero
-Mascab-

El recital de Mariana Feride fue un encuentro muy emotivo, en el que me sentí acogida, como en familia. Me transmitió mucho amor por la poesía y por todas las personas que estábamos allí. Su siguiente recital no me lo pierdo.

Verónica García (la benjamina del club) 


Mariana Feride, poeta en el verso y en la vida. Escucharla recitar sus poemas fue un verdadero placer, pero ella, ofreciéndonos en cada palabra todo su amor, fue la que realmente me llegó al corazón.
Carolina García (miembro del club)


Mariana, resulta que está llena de luz y así su presencia humilde, Iluminó toda la estancia. Su boca nos engalanó con sus poemas y nos hizo sentir atardeceres otoñales y pájaros que emigran para regresar de nuevo; iniciando, así como cada año, el ciclo de la vida. De las hojas caídas de los árboles, retoñarán nuevos versos que volverán a alegrarnos y a darnos su paz y su luz.
Pilar Ledo (miembro del club) 


El recital del pasado 15 de enero en la Pecera de los Cuentos de la Biblioteca Municipal Miguel Hernández de Villalba, donde se reúne nuestro club de poesía Carmen Conde, estuvo impregnado de magia y de emoción.
Nos presentó su libro, El oído del viento, Mariana Feride Moisoiu, poeta y pintora rumana, que tiene la cualidad de hacer poesía perfectamente en castellano,  con versos llenos de melodía y sentimiento.
Como solemos hacer en estas presentaciones los miembros del club, leimos algunas poesías de Mariana que nos había entregado nuestra promotora Isabel de la Cruz para este fin, que hace que nos metamos más profundamente en la poesía del que ejecuta el recital y establezcamos una especie de diálogo poético con éste. Mariana se emocionó oyendo sus poesías recitadas por nosotros, agradeciéndonos cariñosamente nuestra lectura.
Pilar Guijarro (miembro del club)


En Mariana Feride todo es poesía: hasta su delicadeza fortaleza. No hay vivencia que no pueda convertir en poesía, no hay pensamiento que no destile poesía. Con la simplicidad de las grandes construcciones su palabra llega auténtica y hermosa. Un verdadero placer poético.
Isabel de la Cruz (coordinadora del club) 

Si, como dice Joan Margarit, la poesía es una casa, Mariana Feride ha demostrado cómo ella, proviniendo de una lengua hermana, aunque distinta, ha hecho de la poesía escrita en lengua española una casa donde todos somos bienvenidos. Su poesía es admirable, acogedora y deslumbrante.
Leonardo Reyes (miembro del club) 



El miércoles pasado puede admirar la poesía de una mujer en la que la vida desborda su propia biografía. Mariana Feride  ha venido desde el otoño con una súplica : Mírame más de cerca / desde esta gota de agua que desprecia la gravedad…/ Una vez que hube escuchado su mirada y leído su voz me advirtió : Cuidado, cuidado, cuidado, alma de mi alma y de la tuya / mi otro yo. / … y al hacerle caso me he visto arraigado con ella en una Lengua común. Presentaba su poemario El oído del viento, cuyo tono es elegíaco y en el que admiro fragmentos como éste: Serpiente ávida, / he cambiado de piel mil veces y no he sentido / el dolor de las auroras. / Todo habita en mi y me habita todo, / fósil dentro de fósil se quedará, / hermoso bicho atrapado en una lágrima/ que gime por su peso. //  …Los ojos de la madre son / algo incierto escondido bajo sonidos dulces/ una matemática por descubrir…/ Hay que disimular siempre y todo, / continuamente, en un ejercicio de lirismo disoluto. … Así he dicho: / dejad que el campo florezca bajo los cielos generosos/ y a ti en mi alma, en mi madura carne; / gusano de seda donde tejer mis sueños, enriqueced el Cosmos con sublime índigo… / hasta encontrar el camino que me lleve a Ti,/ Dios que nunca termina./
No recuerdo con exactitud el verso que recitó Mariana Feride para concluir la presentación de su poemario, pero en él exclamaba que ser mujer era una alegría.
Ramón Emilio Mandado Gutiérrez (miembro del club) 
                                                                                                  


Cuando conocí a Mariana me cautivó su poesía y su humildad, humildad que volvió a desplegar durante todo al acto.

Voy a terminar esta entrada con unos versos del poema Poesía en los que la autora nos cuenta de dónde le viene la fuerza que encontramos en sus poemas.


Elegí una palabra y le pedí que hablara
y me contestó tranquila:
“Ya soy poesía
escúchame y luego cuéntame tú”




MARIANA FERIDE MOISOIU

Ciudadana del mundo, cosmos dentro del gran cosmos, poeta y pintora, ha trabajado en la televisión, radio y enseñanza, desplegando una enorme actividad: recitales, artículos, conferencias, colaboraciones, slams poéticos.
Presidenta de “Las Palabras Escondidas”, también fue la creadora del Concurso de Pintura para esta asociación. Presidenta del jurado en concursos literarios, de pintura y fotografía.
Miembro de “Verbo Azul”, “Aseapo”, “Rascamán”, es Delegada de la Zona Centro de la Unión Nacional de Escritores de España.

Ha escrito diez libros y ganado diversos premios de poesía. Recientemente la editorial Juglar le publicó Obsequíum, un libro que despertó el interés de la crítica especializada.