7 de abril de 2019

El simpatizante, Viet Thanh Nguyen





Viet Thanh Nguyen es  americano-vietnamita.
 Nació en Vietnam en 1971 y sus padres huyeron a USA, después de la caída de Saigon.
Con esta novela ha ganado el premio Pulitzer en 2016 y varios premios más.
Ha escrito otra novela, varios relatos, ensayos y colabora con diversas revistas como columnista.
Trabaja como profesor de inglés en la Universidad de California del Sur.

Aunque de mi reseña se pueda concluir lo contrario, la novela es amena, escrita con humor e ironía.
Y a mi  me ha valido, por lo menos,  para aprender muchas cosas que no sabía de Vietnam, a pesar de haber estado ahí dos veces como turista.

El simpatizante

Narrado en primera persona, ya en la primera página confiesa el narrador que es un espía.
Pero no es un libro de espías.
Empieza al final de la guerra de Vietnam.
Pero no es un libro sobre la guerra de Vietnam.
Nos cuenta de su padre,  un sacerdote francés y  de su madre, vietnamita.
Pero no es un libro sobre  amores  ilegales, ni de hijos bastardos.
Con la caída de Saigon, huye a USA, empezando su vida como refugiado.
Pero no es un libro sobre refugiados.
Narra su vida y la de muchos otros orientales emigrados a América.
Pero no es un libro sobre emigrantes.
Vuelve a Viet Nam con un grupo de compatriotas para reconquistar el país en guerra de guerrillas.
Pero no es un libro de guerrillas.
Le cogen prisionero y le internan en un campo de "Re-educación" donde le obligan a escribir sus memorias metido en una celda de aislamiento y acaba torturándole físicamente.
Pero no es un libro sobre campos de concentración ni sobre torturas.

Para mi es un libro sobre identidades. Sobre la propia identidad.
Ni soy blanco ni oriental, ni católico ni budista, ni de Vietnam del sur, ni del Norte, ni comunista ni capitalista.
También sobre la identidad colectiva. Las ideas preconcebidas de un país sobre otro país.

Y al final del libro es capaz de dar la respuesta adecuada a la pregunta eslogan de Ho Chi Minh:

¿Que tiene más valor que la independencia y la libertad?

La respuesta la encontraréis si leéis el libro.

2 de abril de 2019

ANTES. ENTONCES. NUNCA Raúl Ariza

Esta historia podía haber sido limpia y bonita … Narciso, de Germán Sánchez Espeso.

Antes. Entonces. Nunca está dedicada al mito de Narciso. Según contó Raúl Ariza en la presentación de Benicássim la obra de Sánchez Espeso le indujo, o terminó de inducir, entre otras cosas, a abordar esta nueva novela, la segunda, después de Un viaje solo para hombres y tras la publicación de tres libros de relatos, publicados por Talentura Libros.

En la primera parte, Antes, nos habla un narrador, un hombre que nos cuenta su historia, pausada y recreada a través de sus recuerdos de infancia, de su familia, de su pueblo.

“Mi infancia es, por tanto, tan apacible y feliz que no llego a tener ningún problema, un trauma o un rechazo que se escape de los propios de la edad…….. nadie detecta nada malo en mí, ninguna desviación perniciosa ni ningún síntoma o indicio del mal que ha resultado que llevo dentro. O no lo dicen”

Una etapa de la vida salpicada de lecturas y películas.

Y es, precisamente en ese momento, cuando un accidente que en apariencia es normal le provoca un cambio vital, una nueva manera de enfrentarse a su existencia. Surge la muerte y el miedo.

“Es al crecer cuando todo a tu alrededor se pudre”

Y nace o se manifiesta el verdadero personaje: el narcisista, el cobarde. Y se desarrolla la obsesión que le va a acompañar el resto de su vida. Su nombre: Lía

“—Cuando te miro a los ojos, veo algo muy bello…..
—A mí Lía. Me veo yo.”

La siguiente parte de la novela, Lo que sucedió entonces, está escrita en segunda persona, un acierto de narración. El descenso del personaje a las zonas más oscuras del ser humano, a consecuencia de un hecho que le marca profundamente. Un retrato psicológico descrito con precisión, con agonía, en algunos momentos, con una narración que te traslada la obsesión del personaje. Narciso hundido en el estanque al que se asomaba para recrearse.

Naciste cobarde. Bello, muy bello, pero cobarde.

La última parte de la novela, Lo que nunca sucedió, está contada en tercera persona, de la misma manera que la primera, metódica y ordenada, bellamente descriptiva que nos lleva hasta un probable final.

En resumen: la historia de un personaje cobarde, un narcisista que, al contrario del primer Narciso que se miraba en el estanque, él necesita verse en los ojos ajenos para encontrarse. Todo es maquillaje, carencias y complejos que suple con ese narcisismo que le hace verse mejor que los que le rodean, mejor que todas las mujeres que se encuentra en su vida. Un hombre egoísta lleno de miedos.

Antes. Entonces. Nunca es una novela que nos muestra lo que es una obsesión, un trastorno de la personalidad profundo, todo escrito y descrito con la solvencia, la perfección de la escritura de Raúl Ariza. Una novela que, al leerla, te trasmite esa obsesión y te impide dejar de leerla. Un acierto de publicación por parte de Talentura Libros.

Antes. Entonces. Nunca - Talentura Libros- Cortoletrajes

Autor: Raúl Ariza
Talentura; Colección Cortoletrajes
1ª edición: febrero, 2019
ISBN: 9788494928741
212 páginas, encuadernación rústica con solapas
PVP: 16,00€



1 de abril de 2019

“La oscuridad volvió a quedarse quieta" José Herrero


“La oscuridad volvió a quedarse quieta
como la quietud intransitable de El ruido y la furia de Faulkmier.”

La oscuridad tiene muchísimos matices.  Nos acompaña a lo largo de nuestra vida; la amiga o enemiga invisible  de nuestros recuerdos, de nuestros miedos, rechazos.   También de nuestro vacío, de nuestra ansiedad. El encuentro con uno mismo, o su desencuentro.
Estamos ante un poemario que nos presenta la ambigüedad de la noche,  un ser noctámbulo  en forma de  neblina, una densa capa que se adueña del juicio, y del corazón del ser humano.
Este libro genera la impresión de estar más allá de un profundo examen de sí mismo; uno casi podría jurar que está frente a una fría y eficiente autopsia emocional. Una disección profunda del sentimiento del poeta, frente a la amalgama de intervalos que presenta la oscuridad: cuando te penetra, te habla, te invade y te quema.

Hay un poema de Alejandra Pizarnik que  expresa: “ese instante sudoroso de nada”; donde todo es posible o todo es nada; un vacío que puede llenarse, o puede precipitarse, o puede silenciarse, o puede amarse:

La oscuridad surge de improviso
se agiganta y empequeñece a voluntad
corre a su albedrío ocultando
las iluminadas ciudades...

...la oscuridad cubre el día cuando este muere...

 Ese abanico lo presenta magistralmente José Herrero  interpretado  como  un nocturno de Chopin; abocado a un alma en permanente desasosiego.  El día sabe que existe, el poeta sabe que llega; el permanente goteo de un grifo. El cierre de unos labios después de la consumación de la noche.
Las raíces de esa oscuridad podemos encontrarlas en la propia vivencia del autor ante su enfermedad y cercanía a la muerte; se descubre a sí misma como una declaración de intenciones, y también un instrumento para saldar viejas deudas. Se convierte en un instrumento  para arañar  la reflexión: la miseria, la soberbia, el amor imposible, los celos, el sexo. Lo social también tiene un componente en este libro: pues el hombre es instinto social, personal. Es carne de cañón frente a sí mismo y frente a los otros.
La oscuridad es la transformación de todo lo inimaginable, es la pulsión entre el hombre y su instinto.  Es la soledad de una cama, la soledad de la vejez, la soledad del ímpetu, la soledad de la enfermedad, la soledad de la quiebra personal, y así viajamos a lo largo de este poemario con una ansiedad provocada por la búsqueda de la luz; con una sensación de sequía ante esa corporeidad que atraviesa la piel y se hace dueña de todo nuestro espacio personal.

Me he quedado con la sensación de no temerla cuando esta aparece, cuando en medio de la noche me despierto y sé que está quieta. Fija e inmóvil hablándome suavemente en el sueño, en mi conciencia.  Se queda quieta cuando todos los demás se han ido. Se sienta a mi lado intentando plácidamente observar mi cuerpo desnudo tratando de esquivarla.

Pero es tarde. Cuando la oscuridad se queda quieta, todo perece y a la vez, nace:

Ya no hay ruido.
Se lo ha llevado el hombre
en las entrañas
en las manos abundadas de pliegues
en los corazones que acaso han dejado de latir.






Autor: José Herrero

ISBN13: 9788416764808
Colección: Daraxa
Clasificación: Poesía
Tamaño: 14x21 cm
Idioma de publicación: Castellano
Edición: 1ª Ed.1ª Impr.
Fecha de impresión: Marzo 2019
Encuadernación: Rústica con solapas
Páginas: 96
PVP: 10€