19 de febrero de 2020

LOS QUE ALCANZAN LA ORILLA - Paula Lapido



Algunas novelas se leen con rapidez, otras con parsimonia, adentrándose en la trama, en los olores o en la música que desprende el texto.

No había leído nada de Paula Lapido. No podemos llegar a todo y eso hace que puedas perderte joyitas.

Los que alcanzan la orilla ha sido mi primera lectura de Paula y me ha parecido muy merecedora del premio que le otorgaron. Uno de esos pocos premios que parecen alejados de las muchedumbres y las primeras baldas de los centros comerciales.
La novela parte de una idea sencilla. Paul, afamado pianista aparece muerto en un pequeño pueblo de la Provenza francesa. Giulia, la hermana y narradora recibe la llamada. Hacía once años que no sabía nada de su hermano desde que, sin previo aviso, desapareció de Berlín antes de empezar un concierto.

El viaje de Giulia hasta Montmerny, el lugar donde su hermano había vivido, se convierte en una búsqueda de identidad. Saber quién era realmente Paul a través de la mirada ajena, de las personas que lo conocieron cuando ella ni siquiera sabía dónde estaba, que tan solo suponía por las postales que él, cada tanto, iba mandando.
La novela traza un constante ir y venir a través de los recuerdos de Giulia, la presencia imprescindible de Paul en su vida, la del padre autoritario y la madre ausente y el vacío irremediable que le deja su desaparición, su falta de noticias, el desarraigo.

La música de Rachmaninov, de su concierto para piano nº 3, uno de los más brillantes y emocionantes que se pueden escuchar, nos acompaña a lo largo de toda la lectura. Imaginamos las manos de Paul sobre la brillantez del teclado. Y su lunar. Ese signo distintivo que siempre está presente en los recuerdos de Giulia, cuando se pregunta cuál es el lugar de cada persona, qué vio su hermano en ese pueblo perdido de la Provenza, rodeado de lavanda y de escarabajos tigres. Que le hizo dejar la música de esa forma tan abrupta y qué es lo último que vio Paul cuando su coche se despeñó por un barranco.

Así, con la sencillez de una historia, Paula Lapido ha escrito una novela muy sólida, a ratos poética, a ratos triste, a ratos inquietante, repleta de imágenes, olores, música, pintura y un impresionante amor fraternal.
Hay muchas más cosas en esta historia, pero no voy a desvelarlas. Solo aconsejo que la lean.
Un premio, el Kutxa Ciudad de Irún, muy merecido.

26 de enero de 2020

El oído del viento de Mariana Feride




El pasado día 15 de enero, organizado por el Club de poesía Carmen Conde de Collado Villalba, Mariana Feride presentó en la Biblioteca Municipal Miguel Hernández de dicha localidad su poemario "El oído del viento" (Ed. Nazarí) 



La presentación estuvo a cargo de Isabel de la Cruz, coordinadora del club, y en ella participaron los asistentes dando lectura a los poemas que la autora había seleccionado para el evento.

Isabel de la Cruz y Mariana Feride 

La poesía de Mariana Feride se nutre de la pasión que las vivencias asumidas por la poeta han adquirido en su existencia: los textos mutan de lo salvaje a lo primoroso, de las prosas poéticas a formas poemáticas que desdicen que la soledad es nuestra forma de vivir y que el amor puede mover fuerzas que no comprendemos de consecuencias extrañas, hermosas y definitorias.


La belleza de los diferentes lenguajes del arte, la solidaridad y el asombro ante el mundo matizan estas hermosas páginas de El oído del viento, último poemario de Mariana Feride.

De la contraportada de libro 


Aquí os dejo los comentarios que algunos de los asistentes a dicho acto me han enviado para que sirva como reseña de dicho libro.

En la presentación del poemario de Mariana Feride El oído del viento, de la editorial Nazarí, todos los asistentes pudimos emocionarnos tanto con la autora como con sus versos.
Mariana es una gran mujer en un cuerpo pequeño, como la esencia de un mágico elixir de aromas dulces como su voz y la chispa luminosa de su mirada, por donde muestra el amor a la vida que fluye desde su corazón y se hace palabra.
Los poemas del libro, leídos por los asistentes al acto, nos fueron lloviendo encima hasta calar profundamente en nosotros. Voz a voz, sentimiento a sentimiento, emociones como nexo-puente entre los lectores y la autora.
Palabras verso, musarañas desgarradoras de una poética existencial elevada a la pura poesía de la vida, cada poema de este libro, viaja hacia el lector en consonancia enigmática con la naturaleza y lo humano. Seres vivos al fin y al cabo.
Asunción Caballero
-Mascab-

El recital de Mariana Feride fue un encuentro muy emotivo, en el que me sentí acogida, como en familia. Me transmitió mucho amor por la poesía y por todas las personas que estábamos allí. Su siguiente recital no me lo pierdo.

Verónica García (la benjamina del club) 


Mariana Feride, poeta en el verso y en la vida. Escucharla recitar sus poemas fue un verdadero placer, pero ella, ofreciéndonos en cada palabra todo su amor, fue la que realmente me llegó al corazón.
Carolina García (miembro del club)


Mariana, resulta que está llena de luz y así su presencia humilde, Iluminó toda la estancia. Su boca nos engalanó con sus poemas y nos hizo sentir atardeceres otoñales y pájaros que emigran para regresar de nuevo; iniciando, así como cada año, el ciclo de la vida. De las hojas caídas de los árboles, retoñarán nuevos versos que volverán a alegrarnos y a darnos su paz y su luz.
Pilar Ledo (miembro del club) 


El recital del pasado 15 de enero en la Pecera de los Cuentos de la Biblioteca Municipal Miguel Hernández de Villalba, donde se reúne nuestro club de poesía Carmen Conde, estuvo impregnado de magia y de emoción.
Nos presentó su libro, El oído del viento, Mariana Feride Moisoiu, poeta y pintora rumana, que tiene la cualidad de hacer poesía perfectamente en castellano,  con versos llenos de melodía y sentimiento.
Como solemos hacer en estas presentaciones los miembros del club, leimos algunas poesías de Mariana que nos había entregado nuestra promotora Isabel de la Cruz para este fin, que hace que nos metamos más profundamente en la poesía del que ejecuta el recital y establezcamos una especie de diálogo poético con éste. Mariana se emocionó oyendo sus poesías recitadas por nosotros, agradeciéndonos cariñosamente nuestra lectura.
Pilar Guijarro (miembro del club)


En Mariana Feride todo es poesía: hasta su delicadeza fortaleza. No hay vivencia que no pueda convertir en poesía, no hay pensamiento que no destile poesía. Con la simplicidad de las grandes construcciones su palabra llega auténtica y hermosa. Un verdadero placer poético.
Isabel de la Cruz (coordinadora del club) 

Si, como dice Joan Margarit, la poesía es una casa, Mariana Feride ha demostrado cómo ella, proviniendo de una lengua hermana, aunque distinta, ha hecho de la poesía escrita en lengua española una casa donde todos somos bienvenidos. Su poesía es admirable, acogedora y deslumbrante.
Leonardo Reyes (miembro del club) 



El miércoles pasado puede admirar la poesía de una mujer en la que la vida desborda su propia biografía. Mariana Feride  ha venido desde el otoño con una súplica : Mírame más de cerca / desde esta gota de agua que desprecia la gravedad…/ Una vez que hube escuchado su mirada y leído su voz me advirtió : Cuidado, cuidado, cuidado, alma de mi alma y de la tuya / mi otro yo. / … y al hacerle caso me he visto arraigado con ella en una Lengua común. Presentaba su poemario El oído del viento, cuyo tono es elegíaco y en el que admiro fragmentos como éste: Serpiente ávida, / he cambiado de piel mil veces y no he sentido / el dolor de las auroras. / Todo habita en mi y me habita todo, / fósil dentro de fósil se quedará, / hermoso bicho atrapado en una lágrima/ que gime por su peso. //  …Los ojos de la madre son / algo incierto escondido bajo sonidos dulces/ una matemática por descubrir…/ Hay que disimular siempre y todo, / continuamente, en un ejercicio de lirismo disoluto. … Así he dicho: / dejad que el campo florezca bajo los cielos generosos/ y a ti en mi alma, en mi madura carne; / gusano de seda donde tejer mis sueños, enriqueced el Cosmos con sublime índigo… / hasta encontrar el camino que me lleve a Ti,/ Dios que nunca termina./
No recuerdo con exactitud el verso que recitó Mariana Feride para concluir la presentación de su poemario, pero en él exclamaba que ser mujer era una alegría.
Ramón Emilio Mandado Gutiérrez (miembro del club) 
                                                                                                  


Cuando conocí a Mariana me cautivó su poesía y su humildad, humildad que volvió a desplegar durante todo al acto.

Voy a terminar esta entrada con unos versos del poema Poesía en los que la autora nos cuenta de dónde le viene la fuerza que encontramos en sus poemas.


Elegí una palabra y le pedí que hablara
y me contestó tranquila:
“Ya soy poesía
escúchame y luego cuéntame tú”




MARIANA FERIDE MOISOIU

Ciudadana del mundo, cosmos dentro del gran cosmos, poeta y pintora, ha trabajado en la televisión, radio y enseñanza, desplegando una enorme actividad: recitales, artículos, conferencias, colaboraciones, slams poéticos.
Presidenta de “Las Palabras Escondidas”, también fue la creadora del Concurso de Pintura para esta asociación. Presidenta del jurado en concursos literarios, de pintura y fotografía.
Miembro de “Verbo Azul”, “Aseapo”, “Rascamán”, es Delegada de la Zona Centro de la Unión Nacional de Escritores de España.

Ha escrito diez libros y ganado diversos premios de poesía. Recientemente la editorial Juglar le publicó Obsequíum, un libro que despertó el interés de la crítica especializada.


11 de diciembre de 2019

MEMORIAL DE ARENA

Hace aproximadamente un año, cayó en mis manos el último trabajo publicado de la escritora María Sangüesa. Se trata de un poemario bilingüe Castellano-Árabe, gracias a la magnífica traducción literaria que realiza el profesor Samir Moudi.

Cuando leí por primera vez los poemas que recoge este libro, me entretuve más con aquellos versos que parecían hablar de los miles de personas que cruzan el Mediterráneo en estos días, buscando refugio, que en aquellos otros poemas que hablaban de los sentimientos de una niña. Sin darme cuenta que todo eso, era lo que María Sangüesa quería transmitir: las emociones y los sentimientos de aquella niña que fue María y que aún sigue habitando en ella.

La semana pasada, próxima a la presentación que en el día de ayer se hizo en Madrid de Memorial de arena, volví a abrir el libro y releer de nuevo sus poemas. Todos ellos, del primero al último, me fueron envolviendo en emociones que no habían florecido la primera vez que lo leí. Fue como si la niña que hay en mí se hubiera apoderado no solo de mis ojos, sino también de mi corazón, y, como niña migrante al igual que María, de una provincia española a otra, y que no volvió a su pueblo hasta la edad adulta, fui saboreando estos versos que me acercaban a sentimientos olvidados.

La vida era un cabás
donde guardaba lápices y sueños
doblado entre pliegues
de una libreta a rayas y un catón
que me enseñaba el mundo tras sus letras.


Merendar era pan con chocolate
y música en la tarde que caía
sobre el  frescor del patio y las sonajas
de alegres panderetas y unos cantos
que sabían a espliego y era dulces.

Como lectora de poesía y como poeta, fui subrayando versos y colocando marcas en aquellos poemas que me hicieron casi llorar mientras me sacudían las emociones.

¿Cómo fue posible que en mi primera lectura de este poemario, no me diera cuenta de que María Sangüesa hablaba de mí? porque si bien yo, nunca viví en Alucemas, ni mi infancia salió de la península ibérica por mucho que migrara de un pueblo extremeño a Madrid, los versos de este poemario reflejan emociones comunes. Tan comunes, que todos los lectores de este libro podrán comprobarlo a nada que dejen florecer en ellos a la niña o al niño que les habita.

Presentación de Memorial de arena. Madrid nov-2019


Dicen que cada libro tiene su momento exacto, tanto para escribirse como para publicarse e incluso para leerse. Y en mi relación con Memorial de arena, el momento exacto ha sido esta segunda lectura y el momento más alto, la tercera lectura en la que de manera pública, las más de cincuenta personas que estábamos en el salón de embajadores de la Casa Árabe de Madrid, hemos conectado entre nosotras sincronizando nuestros sentimientos.

¿A caso no es esta la función de la poesía? 

De lo que sí estoy segura es de que esto es lo que María Sangüesa ha conseguido con su Memorial de arena: hacer auténtica poesía capaz de conectar con todos sus lectores.

Firma de libro


El libro recoge tan solo veintiún poemas y sus traducciones respectivas a la lengua Árabe que, como dije antes, el profesor Samir Moudi ha versionado en su Idioma de manera exquisita, según los expertos en lingüística árabe y literatura poética que estuvieron el pasado día 11 de noviembre en su presentación; no lo digo porque yo entienda algo de este precioso idioma que me recuerda mi época de estudiante de taquigrafía solo que en esta ocasión, no puedo dar sentido a ninguno de sus signos alfabéticos.

Maria Sangüesa y Mascab


Con Memorial de arena, María nos lleva de su mano por el recorrido emocional de una niña que ha de abandonar el pueblo que la vio nacer y cruzar el estrecho que separa África de España para regresar con su familia a la Península. Verso a verso, con permiso de Machado, nuestra poeta va narrando el sentimiento de exilio que se adueñó de la niña española nacida en Alucemas, no solo hasta llegar a su nueva casa, sino como ella nos cuenta, hasta la edad adulta y, sobre todo, hasta que pudo volver a llenar sus bolsillos con la arena marroquí tan añorada.




María Sangüesa. Nacida en Alhucemas, Marruecos, pero de nacionalidad española, pasó su infancia y juventud en Valencia. Actualmente reside en Madrid. Estudió Publicidad y Arte y Decoración y, más tarde, se licenció en Historia de España y en Biblioteconomía y Documentación. Ha colaborado en las revistas: ALGA, Arte en Valencia, Alkaid, Atticus, Imán, Álora y Piedra del Molino, entre otras. También ha participado en numerosas antologías de narrativa y poesía, las últimas: Enésima hoja (Ed. Cuadernos del Laberinto, 2012); Atlas de poetas viajeras, (Ed. Cuadernos del Laberinto, 2013); Microesferas (Ed. Lastura, 2014); Erotizhadas (Ed. Unaria, 2014). Es coordinadora de la tertulia semanal Pensamiento Marginal, del Ateneo de Madrid. Ha publicado los libros Del Más Allá, cuentos de fantasmas (2007), La Piel del Viento (2009), Juegos de Sirena (2012, Huerga y Fierro Editores) y Casi luego, casi tarde (2014, Huerga y Fierro Editores). Ha compuesto letras de canciones para Javier Calle, editadas en 2010 y del disco Rockesía, 2014. Con editorial Lastura ha publicado el libro de cuentos Raíces en las brumas (2015) y el poemario Memorial de arena (2018)