22 de diciembre de 2020

Todas direcciones de Inmaculada Pelegrín


Aunque Inmaculada Pelegrín es una poeta consagrada, no había leído nada de su obra hasta ahora que ha obtenido el premio Premio Pulchrum 2020 y que su poemario, "Todas direcciones", ha sido merecedor del XXIV Premio Internacional de Poesía " Antonio Machado en Baeza", premio otorgado por unanimidad, según dice el Acta del Jurado.

He ido leyendo los poemas despacio dejándome empapar por la ritmo de sus versos, cadencia que consigue al utilizar una métrica impar, pero también por lo que dicen y por las vivencias que trasmiten.


Al llegar a Paris

busca el hotel Lutetia.

Sigue la fila de los moribundos.

Reconocerlos te será muy fácil;

ninguno tiene prisa...

Así empieza el viaje que haremos con Inmaculada Pelegrín  en  "Todas direcciones" , un poema dedicado al Hotel Lutetia, hotel que en 1945 fue un centro de acogida y recibió la mayor parte de los superviviente de los campos de concentración nazis. Hoy es un hotel de lujo. 

Con ella he recorrido la Reserva Mabira Central Forest  de Uganda, donde ha hecho que me sienta uno más de los turistas reseñados, me he mojado las manos en las aguas del Nilo y he viajado "A 107.000 km/h " sintiendo el vértigo que trasmite su lectura. 

En este mismo instante

son las tres menos cuarto en algún sitio,

 

 se desprende una fruta de una rama

 y tropieza en el suelo,

.../...

unas ruedas chirrían al raspar el asfalto,

 

una mujer se viste

para ir a la ópera,

 

su hermana se desviste en un burdel ,

 ../...

 desaparece el último

 rinoceronte macho de Sumatra,

 

un hombre engominado,

 viola a un niño,

 .../...

 Mejor no investigar en los lugares

 donde pudiera estar no sucediendo nada.


Pero leer "Todas direcciones" no es solo hacer turismo, es también hacer un viaje interior desde nuestra infancia, hasta nuestro yo actual y la muerte.


El globo se dirige,

en su ascenso imparable,

camino al firmamento.

…/…

Atrás quedó la feria con un niño

que, al volver la cabeza, recibió

de su mano vacía

la primera enseñanza.


En otro momento de su poemario, nos dice ...


Que nos vamos haciendo

a cada paso y con lo que nos pasa,

a tu edad y la mía

no es ninguna sorpresa.

…/…

Encontrarse no es más que el resultado

De innumerables pérdidas....


 Y en los versos finales del poema Alguien leemos


... Alguien tiene que hacerlo

tan solo por haber quedado vivo.

 

La muerte no termina, continúa

en todo lo que falta por hacer

cuando ya no podemos hacer nada.  


Y ha sido con el comienzo de este poema

Alguien tiene que hacerlo. / Ocuparse de las cuestiones prácticas:

que Inma Pelegrín me ha llevado hasta el poema,  Fin y principio de  Wislawa Szymborska,

 

Y como Pelegrín se mueve en todas direcciones  también nos deja ver algo de realismo sucio  en su libro.

 Escucho, desde aquí, como gritan los cerdos.

 

Un instante después

observo sus cadáveres

que, siendo transportados por la cinta,

descienden hasta un hombre.

 

Su trabajo consiste

en colocar grilletes

a sus patas traseras

para izarlos luego con la grúa

y que queden colgando al desangrarse.

.../...


Y terminamos nuestro circuito en Alejandría


... Encuentra ese lugar 

para fundar tu sueño recurrente

en donde los desiertos 

de la arena y del mar se contraponen.

.../...


Enhorabuena Inmaculada por este merecido premio y por darnos la oportunidad de viajar contigo en Todas direcciones.

    

Inmaculada Pelegrín (Lorca, Murcia) ha publicado, entre otros, Trapos sucios (ed. Tres Fronteras 2008); Óxido (Pre-Textos, 2008), Premio Internacional de Poesía Gerardo Diego; Cuestión de horas (La isla de Siltolá, 2012), Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez.

Ganadora del Premio Pulchrum 2020 que concede la Fundación O­Lumen y  con Todas direcciones (Hiperión), ha ganado el XXIV Premio Internacional de Poesía «Antonio Machado en Baeza».


13 de diciembre de 2020

IDEARABIA

 



En esta ocasión, quiero hacerme eco de la publicación de una revista cultural que nació en 1996 para la difusión de la cultura árabe actual. En este mes de diciembre, ha sido publicada su 15 edición con la novedad de que, además de obtenerla impresa,  se puede descargar el pdf para su lectura en cualquier dispositivo digital.

En Idearabia, podemos leer interesantes artículos y saber más acerca de autores de narrativa y de poesía de origen árabe.

Siempre es interesante conocer otras culturas para crecer como personas, porque solo la diversidad de conocimientos nos ayudan a desarrollar un pensamiento propio libre de  dogmas de cualquier índole.

Para quienes gusten de saber os damos a conocer esta revista de la que os dejamos más abajo su extenso índice para elegir la lectura entre sus artículos o sus reseñas.

Hago especial mención, a las páginas 91-101, donde podremos conocer sobre la vida y obra de la poeta siria residente en España,  MAYSUN SHUKAYR. Una muestra de la buena poesía árabe de esta excelente persona que bebió de la fuente poética de nuestro admirado y llorado Lorca.

También podemos conocer más sobre la Mezquita de Córdoba, esta vez de la mano del poeta Abu-l-Fadl al-Walid. Gracias al artículo de Antonio Martínez Castro, en las páginas 43-52.




También podemos adentrarnos en la novela  El girasol azul, de Rima Bali, traducido para Idearabia por Victoria Khraiche RuizZorrilla, páginas 70-90. 

Sin olvidar las reseñas sobre libros que nos dan a conocer Carmen Ruiz Bravo-Villasante y Pedro Martínez Montávez entre otros.

 IDEARABIA Podéis leerla desde vuestros teléfonos o cualquier otro dispositivo, a través de este enlace de Calameo.com  y/o descargaros el PDF desde la propia web de LA REVISTA. También podéis solicitar la revista en papel, a través de este mail: revista.idearabia@gmail.com.

Os dejamos su interesante índice para que vayáis abriendo los ojos al saber y conocer...

Índice

Pedro Martínez Montávez | Significado y símbolo de al-Andalus.

Christina Stephano de Queiroz | Jamil Almansur Haddad (1914-1988), un extranjero inventado.

Antonio Martínez Castro | La Mezquita de Córdoba vista por un poeta del ‘Mahyar’ meridional: Abu-l-Fadl al-Walid

Alberto Sismondini | Las «Narrativas orientáis» de Alberto Mussa

Claudia Mejía | Espectáculo (relato)

Victoria Khraiche Ruiz-Zorrilla | Presentación de El girasol azul, de Rima Bali

Rima Bali | El girasol azul (capítulos de la novela)

Traducción por Victoria Khraiche Ruiz-Zorrilla

Maysun Shukayr | Mi experiencia con la poesía, la prensa, el refugio y el destierro. Madre Poema

Traducción por Carmen Ruiz Bravo-Villasante

Trino Cruz | SureS – una revista cultural internacional y tangerina

Souad Hadj-Ali La Revista Argelina

Antonio Mengs Impresiones fotográficas en la Casa Árabe

Shaima Al-Tamimi / Thana Faroq: Desplazamientos – Diásporas de Yemen. Jordi Esteva: Arcadia Arábiga

José Miguel Puerta Vílchez | السعي التنويري لمشروع “كلمة” الإماراتي

 

 

 

RESEÑAS

Carmen Ruiz Bravo-Villasante | Nizar Qabbani: Veinticuatro poemas finales (Edición bilingüe español árabe)

Selección, traducción y prólogo de Pedro Martínez Montávez

Pedro Martínez Montávez | Juan Carlos Gimeno Martín et alii (Eds.): Poetas y poesía del Sahara occidental

Antología de la poesía nacional saharaui, prefacio de Boaventura de Sousa Santos

CRBV | Juan Antonio Tello Casao (Ed.), Victoria Khraiche (Trad.): Al sur de la palabra: poetas marroquíes contemporáneos

CRBV | Montserrat Abumalham: Todos extraños

Ana Isabel Martínez Valiente | Pilar Salamanca: Lesbos

Antonio Martínez Castro | -سميح مسعود Samih Mas`ud: انطونيو التلحمي رفيق تشي جيفارا Antonio el betlemita, un camarada del Ché GuevarA, por Samih Masoud.

 

 

 

EN EL RECUERDO…

Guadalupe Sáiz Muñoz

Rosa Isabel Martínez Lillo | Recordando a Guadalupe, un ser solar

Aurora Cano Ledesma

Miguel Cruz Hernández

6 de diciembre de 2020

PIEL

 

Piel es el título del tercer poemario de Eloísa Pardo Castro, y, aunque llevaba un tiempo con ganas de hacerme con él, llegó a mí en el momento menos esperado y de la mano de su propia autora.

Ya había leído en Redes Sociales, algunos de los poemas que contiene el libro, pero palparlo, olerlo, sentirlo, es algo que solo podemos hacerlo a solas, porque ese abrazo entre el poema y nuestras emociones, es una relación íntima entre el libro y la lectora.

La poesía de Pardo Castro, habla de tú a tú a sus lectores, utilizando un lenguaje sencillo capaz de remover las fibras a golpe de palabras verso que buscan la luz de cada día a través de las vivencias y de lo cotidiano. 

En ocasiones, juega con la visualidad de sus poemas formando a veces un oleaje de versos, y otras, como banderas sacudidas por el viento de esa rosa que se tatuaba en el suelo del portal de su niñez.

Leer a Eloísa Pardo Castro, ha sido como subirme a una máquina del tiempo que me teletransportara a mi niñez en el primer capítulo del poemario, titulada "La rosa de los vientos", y lo hizo a través de versos que describen esas vivencias de una memoria común a una generación:

(...)Yo bajaba a ver a mi amiga,

con pan y chocolate 

en una mano

y con la imaginación

bien apretada,

dentro de la otra.

.../...

(...)Y olía a boniatos,

           a cocina encendida

                            y a tebeos,

a infancia sorprendida

           que volcaba en cuadernos

de tapas azules y naranjas.

.../...

                                                                                                        (...)Olor a tierra mojada y recortables.

Desfile de hormigas,

contentas, suponía,

con las miguitas que dejaba caer del bocadillo,

con el polvillo a salobre de cáscaras de pipas.


Eloísa nos pasea por sus recuerdos y a la vez, quizá sin saberlo ella, también por los nuestros. En la segunda parte del libro "Esquinas dobladas", la niña que fue, se convierte a veces en una adolescente inquieta y curiosa que busca saber y experimentar todo aquello que la vida le ofrece:


Las primeras minifaldas, aquella boina reclinada,

rímel azul y botas altas

y una curiosidad escondida entre los pechos livianos (...)


Y en otros versos, es una joven mujer a la que comienzan a perseguir los poemas...


Son ya varias noches en las que me visita la poesía.

Un poema se acerca en el silencio de la alcoba

y se mete en mi cama (...)

.../...

                                                                                                                         Se me enredan las palabras 

en el cuello,

danzan, locas,

cuando intento coger algunas (...)


"Piel", es la tercera parte del poemario y la que da título al libro. Aquí la poeta se desnuda a jirones y nos muestra textos más intimistas en los que analiza una a una emociones como el dolor, y aquello que la eriza inesperadamente...

Un día de estos

dejaré salir a esa mujer

que escondo dentro(...)

.../...

Necesito respirar con fuerza,

hondamente,

enviar al fondo de mi cuerpo

todo el aire que se enreda

en las esquinas de esta casa vacía (...)

.../...

No sé de dónde ha salido

este olor a amapola y llanto,

a trueno y a despedida(...)

.../...

(...)Cuando nadie me ve

arranco las fotos del principio

y dejo las hojas del álbum limpitas,

disponibles,

para pegar esos instantes encendidos y plenos

que aún me debes (...)


Y con estos poemas de cenizas, llegamos al "Abanico de nostalgias", cuarto capítulo del poemario, que hilvana textos entre la supervivencia y la rabia:


Tengo un cicatriz en el pecho izquierdo,

estoy marcada por la noche

y por el ruido (...)

.../...

En las esquinas del miedo me apoyo y observo, con ojos entornados, el fragor de la batalla (...)

.../...

Y caí.

Caí como esos edificios

desahuciados

que implosionan hacia

la culpa (...)

.../...

(...)Llegará la noche y el invierno

y te comerá la boca

y hará un nido estúpido

en tu cintura (...)

Piel, es sin duda un poemario de dolor con un canto incontenido a la vida. Es el ave feníx que se incinera para resurgir una y mil veces de manera pletórica. Y, tras el nuevo amanecer al que nos va llevando en su tercera parte, en el capítulo final, "Noches de lunas menguantes", sentimos de nuevo la caída sin fondo que es el viaje hacia la despedida de la madre-hija. ¿Cómo se vuelve de este viaje entre el deterioro global y la pérdida de recuerdos en una madre? Evidentemente, Elosía Pardo Castro, lo hace a través de la poesía. Es así como se salva una vez más, del dolor y de la pérdida.

(...)Mi madre tiene ocho años

y tengo que cuidar de ella.

Por la tarde me pide el espejo

y se perfila despacio la tristeza y los recuerdos (...)

.../...

(...)Yo le diré más tarde que ya dí cuerda al reloj,

que las cortinas están limpias

y que llevaré los libros al desván

para dejarle espacio(...)

.../...

Mi madre ha muerto.

Ha dejado su silla vacía

y suelto el timón de la nave(...)

.../...

(...)hoy me he levantado sin piel.

Será por eso (...)

Un poemario para leer a sorbitos, y disfrutar de una poesía que huye de los adjetivos para hacerse fuerte nombrando a las cosas como son, y no dejar indiferente a sus lectores.


Eloísa Pardo Castro, nace en Tomelloso (Ciudad Real). Es autora de narrativa y poesía. Ha obtenido entre otros premios  y reconocimientos, el Primer premio de poesía de la Universidad de Getafe; Primer premio de narrativa breve de la Universidad Permanente de Alicante; Primer premio de poesía en el IX y X concurso de Poesía de Leganés en 2004 y 2005 y el Primer premio de narrativa de Leganés en 2011.

Es Dama de la Orden Literaria Francisco de Quevedo de Leganés y desde 2003, ocupa su tiempo en impartir clases de alfabetización a mayores como monitora voluntaria en la Universidad Popular de Leganés y en la Casa de Cultura de Castilla-La Mancha en esta misma Ciudad. Donde Dirige los talleres de escritura creativa y ludolingüistica "Asiole Dorpa"

Tiene publicados tres poemarios y el libro de relatos "Galería de Trampantojos" y actualmente, está trabajando en su primera novela.

Para saber de la autora, visita su blog