17 de enero de 2017

VOCES DE MADRUGADA



CentónObra literaria, en verso o en prosa, compuesta 
en su mayor parte de sentencias y expresiones ajenas.


Embotellé aromas que prometí no borrar,
registré voces, arrullos y cantos
que me enseñaron a fabricar sueños;
algo así como chapotear
el vacío existencial.
Los días que siguieron fueron un gran desconcierto
entre la realidad y la fantasía,
que empieza a emerger con cada sorbo
buscando en medio de la penumbra
ese mundo íntimo que une y entusiasma.
Siempre que repaso mi infancia
todo vuelve a oscurecerse como antes:
el mismo ritual de todos los días
─no podía apartar la vista de aquel retrato─
La puerta se abrió y entró la persona
que hasta entonces solo conocía por referencias,
algo que acaricia la mejilla y no podemos definir;
equivocó la mirada;
en el fondo siente lástima.
Todavía tenía los sentimientos a flor de piel;
el dolor había desaparecido,
pero la vida también me negó esa satisfacción:
doble ración de realidad,
el corazón me dio un vuelco
y de pronto me sumergí
en un torrente de recuerdos.
Era ya la madrugada;
al fin he podido comprender
que lo normal deja de serlo,
que el tiempo ha desvencijado
todos los recuerdos…
Suena el teléfono, lo miro con desgana
y dudo si atender la llamada
hasta el último latido
entonando plegarias de nácar;
nuestras miradas se cruzaron de nuevo
y justo en ese momento
me tocó tu soledad
abrazada al mapa triste y desgarrado
en ese horizonte lejano
lleno de sueños y esperanzas.
El tiempo dictó sentencia:
todo era mentira
pensando volver a la ficción.
Eran…    eran…   eran,
Voces de madrugada.


En la entrada "Voces de madrugada"    podéis lees la reseña que sobre este libro ha hecho Felipe Tajafuerte 

31 de diciembre de 2016

Voces de madrugada

En Voces de Madrugada Jone Miren Asteinza utiliza un verbo fácil, espontáneo y convincente, lleno de metáforas asequibles y descripciones perfectas, para llevarnos a esos lugares pretéritos donde habitan el recuerdo y la nostalgia, el pasado aún es presente y el hoy es una copia del ayer en el que buscamos una respuesta que no termina de llegar, según se deduce de unas frases aleatorias que entresacamos de sus propios relatos.

Las cuatro partes diferenciadas en las que la autora ha dividido su libro nos traen historias verosímiles, sencillas y creíbles, a pesar de la imaginación de la que hace gala en todos sus relatos y de estar inmersos éstos en la ficción.

Para adquirir el libro pinchad en la imagen

En Voces de otros tiempos, la primera parte, nos muestra el desnudo adolescente de su ecografía interior con sabor a moras y olor a trópico, mezclados con los efluvios de la leña, el musgo, la tierra mojada y el dulce rumor de la hojarasca. Todo hace que se abran nuestras compuertas para que, a partir de ahora, entren sus letras en el jardín de nuestra memoria.

En Voces lejanas, la segunda parte,  todo desprende un tinte más otoñal, "esa época en que se dibujan caracolas en la luna, en la que es tan pobre el presente que hay que endeudarse soñando" con historias de traiciones insospechadas, venganzas amargas, distorsiones de la realidad  y un maravilloso relato titulado Ojos de hielo.

En la tercera parte, Voces cercanas, la sonoridad de los argumentos de sus narraciones nos deslumbra con brotes de erotismo, sorpresa y humor. Tan cercanas son sus voces que todas las historias están relatadas en primera persona, aunque en Un pijama frío utilice la segunda para referirse a esa misma primera persona. Y un cuento con verdadero empaque: Recuerdos rotos.

Finaliza con Microvoces y, en esta última parte, nos muestra la delicia de diecisiete microrrelatos. Con la brevedad requerida, alguno de tan sólo línea y media. No sabría con cual quedarme. Su corta extensión invita a no relegar ninguno.

Es cierto que los relatos cortos incitan a una segunda lectura. A mí me ha ocurrido con el libro entero y lo he leído dos veces casi seguidas para degustar todos sus matices. Aunque la totalidad de las narraciones dejan un bouquet agradable, redondo, siempre hay alguna que sacia más las apetencias del lector. Por particularizar, ya que cada cual tiene sus gustos, destacaría, respectivamente en cada una de las partes en que se divide la obra, los siguientes: Sabor a moras, Ojos de hielo, Recuerdos rotos y entre los microrrelatos quizás La búsqueda.

Luismi nos hizo esta foto a Miren y a mí

A pesar de no haber podido asistir a la presentación de Voces de Madrugada, como sí hice en Madrid con su primer libro La escritora y el enterrador y otros relatos, en un viaje reciente a Barcelona, tuve la oportunidad de pasar un par de horas muy agradables con Jone Miren Asteinza. Allí, acompañados de nuestros cónyuges, renovamos nuestra amistad y hablamos de proyectos y realizaciones. Durante esta charla, Miren me reveló el nuevo plan en el que está enfrascada. Como ella misma nos dice en el último relato de este su segundo libro, en estos momentos su vida está muy arraigada a la realidad, pero tiene pensado volver a la ficción en un futuro cercano. Así sea.


En la  entrada  "Voces de madrugada"  podéis leer un centón que sobre este libro,  ha escrito  Francisco Espada .

17 de diciembre de 2016

El retrato de Irene de Alena Collar


Me ha durado  lunes y cuarto, eso significa que me ha gustado. Y mucho. Después de tu experimento metaliterario con el Chico de la chaqueta roja, que me gustó y me entretuvo (aunque ya sabes, la metaliteratura no es mi fuerte), encontrarme con Irene me ha sorprendido muy agradablemente. Creo que has madurado como escritora, que le has echado valor y muchas horas de trabajo, un trabajo minucioso, casi un encaje de bolillos muy bien tramado. El resultado de tanto trabajo es una historia que se va colando suavemente, te desliza con sencillez a través de muchas vidas, sentimientos, la convulsión de la guerra civil, el exilio, el golpe contra Allende, la vida, la Belleza (así, con mayúsculas, como debe ser). Me gustan los personajes, creíbles, redondos, bien trabajados. Manejas el diálogo con soltura, rápido cuando ha de serlo, como a cámara lenta en las confidencias. Los silencios. Me gusta la forma de contar, así como entre suspiros. Me gusta la historia y cómo está contada.
Por ponerte “peros”, ahí van dos: Hay cosas, sucesos del pasado, que se intuyen demasiado pronto (supongo que a propósito has ido tejiendo suavecito todos los hilos), aunque también, ya lo sabes, soy más de sorpresas. Y ese final … demasiado dulzón. Ya sé que la tentación de darles algo de esperanza a los personales es fuerte, pero es lo que menos me ha gustado.

Editorial  El baile del sol

Reseña hecha por Marisol Torres y que ha sido pubicada en el muro de ésta en Facebook, con cuyo permiso la traigo al blog




Alena Collar es periodista y profesora jubilada de Lengua y Literatura española.

Creadora y Directora de Alenarte Revista. Revista cultural y artística de formato digital.
Publica reseñas literaraias y artículos sobre literatura y arte en su blog personal : Bitácora de Alena 

Ha participado en distintos libros de autoría colectiva. Cuentos suyos han aparecido eb 2016 en distintos medios en formato digital.
Y ésta es su quinta novela.