22 de mayo de 2014

LOS AIRES DIFÍCILES

La novela de Almudena Grandes, nos presenta unos personajes sumergidos en tragedias familiares y personales de las que desean salir a flote por pura necesidad.

Cada uno de estos personajes, tiene su historia particular e íntima. Cargada de emociones y sentimientos a flor piel que les llevarán a ser quienes son y ha influir en las vidas de los demás.

Son como neuronas interconectadas que se necesitan para seguir viviendo, dependiendo unas de otras, para avanzar o morir.

Los aires difíciles hace conjuro con estas historias y el paisaje envolvente de la costa gaditana de Rota. Más concretamente, de la urbanizada Costa Ballena, donde las mágicas puestas de sol se pierden en un océano bravo y dulce y a la vez. Donde el viento de levante, puede desestabilizar los patrones neuronales de cualquiera.

Pero Juan Olmedo y Sara Gómez, no necesitan del viento de levante para que las dunas internas de sus almas, salgan a la superficie removiendo viejas heridas y nuevos goces.

Ellos mismos viven internamente la confrontación de los vientos de poniente y levante. Ésos Aires difíciles de calmar. Para tranquilizarlos, para ayudarles a que vivan conjuntamente, ambos se han instalado en el bello y tranquilo paisaje de una Costa Ballena recién nacida para recibir a sus nuevos residentes.

Como en todas de sus novelas, Almudena Grandes con "Los Aires Difíciles",  nos hace vivir emociones encontradas. No sé si por los matices oscuros de sus personajes, sobre todo Charo, "la mujer que desembarcó en la vida de Juan, como la reina de un castillo de fuegos artificiales": explotándolo todo, reventando relaciones y estrujando corazones. O si, por la vida de la propia Sara, queriéndose esconder en una esquina del mundo, un lugar en el que comenzar una nueva vida.

Pero nadie puede huir de su pasado, porque cuando menos se espera, éste se presenta a la puerta de nuestras casas tocando fuerte los timbres, para que todos sepan que las vidas escondidas no tienen lugar para el descanso.

No quiero revelar mucho de esta novela. Su historia es de ésas que se leen en un par de tardes de descanso. De ésas que te dejan el sabor agridulce de la propia vida. Es una historia que acaricia la realidad de cada día, en la vida de muchas personas. No es una mera ficción que transcurre por parajes imposibles. Sus personajes son tan reales que creerás reconocer en ellos a tus vecinos...y ¿por qué no? quizás también, te reconozcas a tí mismo en muchas ocasiones.

Os animo a leer "Los aires difíciles", no creo decepcionaros. Como siempre que leemos a Almudena Grandes, podemos apreciar  lo bien ambientadas y documentadas que están sus novelas... Y a quien ya lo haya hecho (tener en cuenta que es una novela de hace 12 años), les animo a comentar sus impresiones.

A los que hayáis visto la película sin haber leído la novela, no déis por sentado que las características de los personajes de la pelicula tienen mucho que ver con los personajes creados por Almudena Grandes. Personalmente no ví la cinta, pero no lo hice por el simple motivo de que no me gusta ver películas sobre historias que me han emocionado, ya que suelo decepcionarme al hacerlo.


Almudena Grandes (Madrid, 1960), es una de las escritoras españolas más relavantes en la actualidad.

Desde sus comienzos con "Las edades de Lulú", premio sonrisa vertical en su primera novela;  ha sido galardonada en múltiples ocasiones como con el premio Julián Besteiros.

Sus obras han sido traducidas a más de 20 idiomas diferentes y en algunas ocasiones como en la novela reseñada hoy, llevadas al cine con gran éxito.


15 de mayo de 2014

UNA HISTORIA VIOLENTA, ANTONIO SOLER

 Una historia violenta, una mirada a la infancia a través de la pupila de su narrador: un niño de unos diez años que vive en la calle Lauzana, enclavada en un barrio malagueño que podría ser de cualquier parte del mundo, durante un tiempo indeterminado de los años sesenta o setenta, cuando aún quedaban descampados cerca de las barriadas y los niños jugaban solos en la calle, y se peleaban y descubrían la sexualidad, así casi sin darse cuenta. Cuando los mejores amigos eran impuestos por la cercanía, aunque fueran unos psicópatas en potencia. Cuando deseabas haber nacido en otra familia, en otro lugar y te sentías extraño ante el mundo que giraba en tu entorno. Una novela con silencios y verdades a medias, con una mirada llena de curiosidad y a la vez de extrañamiento. El despertar a la sexualidad, al primer amor platónico, a la maldad del ser humano y la entrada de lleno en vida. Un viaje al corazón de la infancia, como diría el propio Soler.


Le pregunté por qué repetía a lo largo de la novela y me dijo que era un recurso que había utilizado a propósito como si fuera un bolero que siempre dice lo mismo pero que a la vez avanza un poco, y que quería crear una situación como cuando hay tormenta y se está a la espera de que rompa y la verdad es que lo consigue ese sentimiento de expectación.

También me llamó la atención la forma en que describe a los personajes, lo encontré muy original. A la madre la describe por cómo son sus manos y cómo se sienta a llorar en el filo de la cama "Me tocaba sufrir, había caído en el lado de sombra de la vida y eso ya no tenía remedio ni había marcha atrás. Me lo habían dicho las manos de mi madre. Su carne enrojecida, de matadero, al lado de las de doña Julia".  

Al padre por sus zapatos “Los zapatos de mi padre transmitían una inconsolable sensación de tristeza cuando uno los veía solos. Sin los pies de mi padre dentro (…) Cuándo los pies de mi padre los ocupaban, parecían más nuevos, se volvían casi alegres e incluso invocadores, heredaban súbitamente el carácter de mi padre”

Al vecino como una caricatura de gigante, nervioso y educado: “Ernestito era nervioso y su padre también lo era. Era una familia de gente nerviosa. Eran tan nerviosos que lo disimulaban. Ponían mucho empeño en disimularlo. En realidad era en lo que más energía gastaban, lo que más les preocupaba en el mundo.”  



          También expresa el miedo de la infancia, de forma muy curiosa, y la enfermedad cuando empieza a pillar un enfriamiento: 
"En aquel pasillo me encontré mal. Las raíces de un árbol enorme crecían dentro de mí, trepaban por mi garganta y me llenaban todo el cuerpo de humedad"

Soler afirma que tiene bastante de autoficción, creo que es por eso por lo que llega al corazón del lector, porque aunque la ficción y la realidad se mezclen sin dejarnos ver las diferencias, se nota que hay un trasfondo de verdad. Hace mención a un suceso que ocurrió en aquella época, y a raíz de esa historia gira la trama.
Una novela con voz propia, un antes de El Camino de los Ingleses, tal vez.

9 de mayo de 2014

La reina descalza


Autor: 

Ildefonso Falcones de Sierra, abogado y escritor español nacido en Barcelona en 1959, su lengua materna es español y Catalán, hijo de un abogado que murió cuando tenía 17 años, estudió en el colegio de los Jesuitas de San Ignacio, luego en la Universidad obtuvo la licenciatura de abogado y de economista. trabaja como abogado tiene su propio estudio, comparte su trabajo con su pasión de escribir libros, tardó 5 años en escribir su primera novela. Simpatiza con el "Partido Popular".  

SUS OBRAS: 

 "La Catedral del Mar" (2006) (reseñada en este blog, pichar en el nombre para leerla ) ,"La Mano de Fátima" (2009) y "La Reina Descalza" (2013). Obtuvo varios premios en el 2006 la mejor novela en lengua castellana, en el 2007 el mejor autor extranjero, Su segunda novela "La Mano de Fátima" le dieron el premio Roma 2010.

COMENTARIO: 

Novela histórica, me pareció muy instructiva, Se inicia en 1748 (siglo XVI). Cuando Caridad una esclava negra va a España con su amo, este muere en el barco y deja como testamento la libertad de su esclava. Ella no conoce el país ni que es ser libre. 

Es para mi  la historia del dolor de dos razas, la esclavitud de los negros que venden y maltratan y la persecución de los gitanos, con sus leyes propias que no aceptan someterse. Entre los gitanos destaca Melchor Vega, que acoge en su grupo a la negra Caridad, quizá al descubrir que sabía confeccionar cigarros y conocía bien el verdadero tabaco Cubano. 

Melchor compraba tabaco a los contrabandistas, Caridad encontró en la nieta de Melchor Milagros el cariño que nunca tuvo, a Melchor lo habían detenido y testigos dijeron que le oyeron hablar el caló y en el barrio que el rey les había prohibido, Vega supero la tortura y trató de inculcarle a su nieta el orgullo de raza. Un detalle me sorprendió fue que mientras trabajaban en el campo de Cuba les obligaban a cantar para que no piensen, el canto era triste la negra Caridad cantaba su pena, por otro lado Milagros le decía a su abuelo cuando moría "Cante abuelo cante hasta que la boca le sepa a sangre.

Finalizando la novela hay una "Nota de Autor" que nos dice "No hay tradición escrita sobre los gitanos, pero muchos autores coinciden en los valores de orgullo de su raza y ciertos principios morales que rigen su vida, sorprende que el al España Católica ningún gitano fue agarrado por la Inquisición y Santo oficio. 

Otro detalle que me interesó fue cuando habla de la música y el canto triste de tres pueblos perseguidos, el moro el negro y gitano, no menciona el judío en esta fusión musical.    

2 de mayo de 2014

Nada. Carmen Laforet.



Me encanta este libro. Ya lo había leído hace muchos años, pero "nada" ha sido igual en su relectura. Os contaré cómo ocurrió: esta semana santa, en un mercadillo de segunda mano, lo vi en edición de bolsillo al precio de un euro, me miró y me sonrió. Estaba forrado y con un nombre en su margen derecho: "Adrián Guerro. 1º bach. A. nº 14". Entonces me asaltó una duda tremenda: ¿los estudiantes de Bachillerato leen este libro?

Me acordaba de que en él se retrataba una sociedad de postguerra, en 1939, sumida en la miseria en oposición de una sociedad, supuestamente más afin al régimen, en la que Andrea, la protagonista, no encajaba, y que también  había un matrimonio en el que el hombre pegaba continuamente a su mujer. Lo he leído ávidamente devorando sus páginas como si fuera la primera vez que lo leía. El personaje principal, Andrea, es una chica de dieciocho años que acude a la Universidad de Barcelona llegada desde un pueblo. Tenía todas sus esperanzas en salir de su círculo pequeño en el que dominaba su prima, pero en Barcelona, en casa de sus familiares se teje una historia de desesperanza y ambiente sombrío que la enredan en un círculo aún más pequeño.

Allí está su abuela, una mujer menuda que vela por sus dos hijos, Juan y Román. El primero de carácter agresivo, desequilibrado y violento, el segundo un hombre que podría haber hecho una buena carrera musical pero que vive atenazado por la envidia y el odio hacia su hermano y su mujer. Gloria, la mujer de Juan, es un personaje que no se revela ante el maltrato de su marido, que lo ama hasta el punto de arriesgar su vida por unos cuantos duros con los que poder alimentar a su hijo pequeño.

En la primera parte del libro, Andrea, vivirá dominada por Angustias, una tía suya de carácter recto, autoritaria y moral rígida. Cuando esta se marcha encuentra la luz en unas nuevas amistades de la Universidad que reflejan la alta sociedad de Barcelona, la de los vencedores, la de los bailes y la del opulencia en contraste con la miseria de la casa de la calle Aribau donde vive Andrea. Ena es su mejor amiga y muchas de las páginas de la novela giran alrededor de esta amistad, con sus decepciones, con la exaltación de los valores, con sus vergüenzas, sus secretos y finalmente prevalece lo mejor de las dos mujeres.

En la última parte se desvela el significado de la palabra: nada. "De la casa de la calle Aribau no me llevaba nada". ¿Hasta dónde puede una persona sentir un desapego total con su familia y creer que su vida carece de sentido cuando se encuentra entre ellos? La siguiente frase a la anterior: "Al menos así lo creia yo, entonces", nos abre a la idea de que quien narra es una persona distinta a la Andrea que vivió aquellos acontecimientos en plena catarsis de una juventud que le estaba siendo usurpada.

Entre medias, el lector quedará atrapado por Andrea, y saltará las páginas de una en una temiendo pasarse algún párrafo que Carmen Laforet borda como si estuviera escribiendo con una prosa casi lírica en la que las descripciones de los ambientes están perfectamente armonizadas con las acciones de los personajes. Equilibrio perfecto, para mi gusto.

Carmen Laforet obtuvo el premio Nadal en 1944 (la primera mujer), fue alabada por la crítica del momento por desempolvar una sociedad sin idealizar el régimen, por descubrir a los lectores algo que ya conocían: una sociedad pobre, triste y desorientada tras los tres años de guerra civil, y por todo ello fue incluída en la corriente de aquel momento denominada "existencialismo", y fue recomendada entre las cien mejores novelas en español del siglo XX.

Al finalizar esta reseña, sigo preguntándome ¿qué puede encontrar de interesante un estudiante de bachillerato actual en esta novela? Es claro que es difícil que se identifique con la necesidad y con la pobreza de Andrea representada en sus vivencias en los espacios claustrofóbicos de la vivienda en la calle Aribau de Barcelona; puede que donde resida el eje conductor es en su romanticismo, en sus ansias de libertad —vertebradas en los espacios de una ciudad que ella la toma con curiosidad y con ansias de vivir su propia vida— y en la angustia que produce el traspasar las puertas hacia el mundo de los adultos. En cualquiera de los casos, si un estudiante de bachillerato se acercara a este lugar, me encantaría leer su impresión de este libro que para mi, es ...eterno.