La historia de esta novela se situa en la Barcelona del siglo XIV, donde llega buscando refugio Bernat Estanyol, un siervo del campo que huye de las crueldades de su señor feudal con el fin de que su hijo Arnau crezca como ciudadano y hombre libre.
Sin embargo, Arnau no tendrá una vida fácil. Será testigo del ahorcamiento de su padre que le obligará a desempeñar distintos trabajos siempre a la sombra de la Iglesia de Santa Maria de la Mar que se construye en el barrio de pescadores, junto a la ribera. La catedral es pagada por el pueblo y los hombres colaboran con sus manos tras cada día de trabajo trasladando las piedras necesarias desde la cantera hasta el pie de obra.
Por las constantes guerras con el reino de Castilla y los cambios en la corona de Aragón, Arnau va a la guerra de donde regresa convertido en un hombre honesto y respetado dispuesto a prosperar. A cambio de ésa vida en ascenso, termina casado con una mujer de muchas dobleces, cuando en realidad, desde su juventud, amaba a Aledis , exuberante y sensual mujer, fuente de deseo y pasión en su vida…
En demasiadas ocasiones, algunos de los hombres que nos describe el autor, son absolutamente misóginos, como muestra os dejo las palabras de Joan al referirse a las mujeres: “(…) Un buen marido debe procurar controlar la malicia natural de su esposa según algunos principios: el primero de ellos es que la mujer se halla bajo el dominio del hombre, sometida a él (…) el segundo, (…) que si la mujer tiene primacía en la casa, será contraria a su marido. Otro principio (…) que quien trata delicadamente a aquellos que deben servirle, entre quienes se encuentra la mujer, encontrará rebelión allí donde debería encontrar humildad, sumisión y obediencia. Y si pese a todo la malicia sigue haciendo acto de presencia en la mujer, el marido debe castigarla con la vergüenza y el miedo; corregirla al comienzo, cuando es joven, sin esperar a que envejezca.(…)”. Las crueldades a las que son sometidas las mujeres en ésta novela, me hace pensar que por muy mal, como ya sabemos, que nos fuera a las mujeres a lo largo de la historia, no es posible creer que en realidad se hiciera tan impunemente. Por lo que en algún momento deseé tirar el libro a la papelera culpando a su autor de exagerada tendencia a mitificar la misoginia.
La historia, entremezcla a las almas más indeseables con la Iglesia, como es el caso de Joan, un amigo de la infancia de Arnau que crece viendo a su madre sufrir un castigo denigrante por la barbarie de su padre. Joan, llegará sostener con el tiempo los hilos de la Catedral del Mar y sufrirá una transformación de carácter que le convertirá en un hombre muy distinto al niño que fue.
El contexto histórico de la novela es decorado a la necesidad del autor, distanciándole ocasionalmente de la historia real para amoldarla a su interés, y conseguir en todas ellas, una novela en mi opinión, demasiado catalanista. Sin buscar con ésto polémica con los catalanes, a quienes respeto en todos sus ámbitos sin pretender en ningún momento caer en los tópicos.
Esta novela la leí en Agosto del 2006, pasando hojas tras hojas sin que su trama me atrapara realmente. La historia pasó de parecerme un cuento de ambiente medieval en algunos de los pasajes de sus capítulos, a enfadarme con las descripciones, repito, misóginas hacia las mujeres y a parecerme un “quiero y no puedo”, ser otro “Los pilares de la Tierra”, para finalmente cerrar el libro y expresar un: “Parece simular en muchas ocasiones a Los Pilares de la tierra, pero no tiene ni mucho menos el mismo enganche..."
En ésa época, la novela comenzaba a verse en los stands de las librerías como la novela del año. Hoy es un éxito de súper-ventas con muchos lectores a quienes les ha apasionado la historia y la continúan comprando para disfrutar de sus personajes. Incluso la sitúan a la altura de “Los pilares de la Tierra” e incluso tengo muchos conocidos a quienes les ha gustado ésta novela mucho más que la de Follet. ¡Cuestión de gustos!.
El éxito, además de los sentimientos catalanistas que exalta, pueden ser la sencillez de su prosa y la facilidad de su lectura, incluso en las incómodas exposiciones de algunos de sus personajes cuando explican las leyes del lugar o en algunos pasajes históricos que parecen introducidos un poco a la fuerza para ilustrar la historia y que igualmente son fáciles de entender por el lector.
Sin embargo para mí, sigue siendo una novela simple que no me dejó más huella que la de acrecentar mi deseo de visitar Barcelona y no solo entrar en la Sagrada Familia, sino hacerlo en la famosa, gracias a ésta novela, Iglesia consagrada a Santa María de la Mar, en el barrio de la Ribera.
Espero que quienes la hayáis leído y admirado, podáis darme a conocer geometrías que no tengan tantas aristas como las que yo descubrí, puede que demasiado influenciada por lo mucho que me gustó "Los Pilares..."
Espero que quienes la hayáis leído y admirado, podáis darme a conocer geometrías que no tengan tantas aristas como las que yo descubrí, puede que demasiado influenciada por lo mucho que me gustó "Los Pilares..."
Ildefonso Falcones es un catalán nacido en Barcelona. Está licenciado en Derecho y es un apasionado de las leyes Medievales. En éste libro nos deja imágenes de los abusos por el uso de las leyes de aquella época y de la influencia de la religión en los hombres y mujeres de la época medieval en la Ciudad Condal.
Editorial: Grijalbo
Páginas: 670
Autor: Ildefonso Falcones

