28 de julio de 2013

"EL ABUELO QUE SALTÓ POR LA VENTANA Y SE LARGÓ"





Autor:

Jonás Jonasson, nació en 1962 en Vaxjo una pequeña ciudad del sur de Suecia, fue periodista y productor de televisión, dejó la carrera para dedicarse a escribir una novela, se instaló en Suiza junto al lago de Lugano, desde ahí escribió "El Abuelo que saltó por la ventana y se largó" fue el libro del año 2010, premio de los libreros. El primer momento fue rechazado por varias editoriales. En la actualidad vive en Suecia en una pequeña isla del mar Báltico.
Está escrita por la editorial Salamandra en castellano y en catalán "la campana" se piensa publicar en 30 idiomas, vendió un millón de libros en Suecia Será llevado al cine. Es una novela de humor y sarcasmo en una entrevista dice Jonasson que en  su país se hace más el genero policial, el no hace novelas negras, su personaje principal Allan Karison lo define como idiota político, no es hombre común y deja que el lector decida si es bueno o malo.
  
COMENTARIO: 
Jonás Jonasson inicia su carrera de escritor con una de las novelas más divertidas que he leído. Su personaje principal es Allan Karisson, para mi su cualidad principal es cuando por alguna circunstancia tiene que resolver un acontecimiento que surge de improviso él dice con toda tranquilidad "Hay que pensar en positivo" , A pesar que tuvo que retirarse del colegio para trabajar, aprendió a leer lo suficiente como para ir a las bibliotecas públicas a leer. 
La novela está escrita alternando su vida desde quien es y sus padres, su recorrido a través de la historia, hasta que va a la casa de ancianos. La otra parte es su vida cuando él se escapa el día que cumplía cien años y se encuentra por el destino con otros personajes y una maleta..
La obra se inicia en la residencia de ancianos donde decide escaparse en momento que se encontraban reunido para festejar sus 100 años. para escapar de la espantosa enfermera Alice, que le exigía una disciplina que él no le gustaba, me parece que Allan es un hombre astuto que no tiene nada de tonto.      

18 de julio de 2013

VIAJE IMAGINARIO AL ARCHIPIELAGO DE LAS EXTINTA - Susana Camps




“Archipiélago de las Extinta (Del gr. ἀρχιπέλαγος y el lat. exstinctus): conjunto de islas narrativas agrupadas en una superficie extensa, tal vez ilimitada, de literatura. Explorado por primera vez en tiempos de la invención de la tinta, las sucesivas colonizaciones y la llegada del progreso provocaron su transfiguración electrónica. Paradójicamente su fácil localización vía satélite no lo hace más accesible. En la actualidad solo llegan al Archipiélago de las Extinta viajeros con cierta dosis de coraje, ambición y sentido de la aventura”. 

Viaje imaginario al archipiélago de las Extinta es tan original como su propio título. Está dividido en cuatro partes bien diferentes:
 - Hacerse a la mar
- Hacerse a las letras
- Mensajes hallados en una botella
- Retorno por la ruta astral

El libro comienza ya sorprendiendo. El relato Galerada, cuyas frases están construidas partiendo de las preposiciones españolas es, para mi gusto, un arte del equilibrio del lenguaje.
Viajaremos por rutas inexploradas, por paraísos salvajes con gente más sorprendente todavía, entre leyendas marinas, exploradores intrépidos que nos harán sentir como si hubiéramos aterrizado en una época pretérita, como en aquellos relatos de la literatura inglesa de siglos pasados. Lo fantástico, lo irreal se convierten en magníficos relatos. La realidad de la vida vista desde otro prisma.
Nunca falta el humor, la ironía suave de Susana. Su escritura parece ligera porque así lo hace ella con la sabiduría de quien sabe manejar las palabras, los tiempos, la elegancia. Con ella, el microrrelato como género adquiere una dimensión más asentada.
He disfrutado de la lectura. Mucho. Aun conociendo a Susana, este libro me ha servido para redescubrirla. Para quienes todavía no la conocen, Los martes micro es su blog.


INSTRUCCIONES PARA LEER UN MICRORRELATO.

Para leer un microrrelato no nos importa cómo venga usted vestido ni se requiere reserva. Sin embargo se necesita buena predisposición. Deberá conocer el uso de los cubiertos (de común tres juegos) y las copas (en algunos casos, hasta cinco), aunque por supuesto, no va a utilizarlo todo. Quizá tenga que emplear la cuchara de plata, tal vez alicates de marisco o un cuchillo de sierra para entrecot, pero no dé nada por hecho. Aquí la consigna es sorprenderle. Las croquetas pueden contener helado y el soufflé esconder baba de hiena; es famoso nuestro turrón de calamar. En esta mesa nada es lo que parece.
Lo habitual es que se sirva un solo plato, de cantidad insignificante, sabor selecto y diseño espectacular. Puede ir regado con un vino culto o grosero, blanco, tinto o espumoso, pero jamás con insípido rosado. El agua se escancia escasa, únicamente cuando el plato es muy fuerte. Y raramente se sirve postre. Si hay dulce, viene integrado en el menú y tendrá que evocarlo usted mismo. No tenemos ningún interés en que salga de aquí con un buen sabor de boca.
Lo que sé es preceptivo es el pan, que se sirve al final para arrebañar bien el plato, lo que en este establecimiento se considera signo de interés y gusto por nuestros micros.

Esperamos que la experiencia sea de su agrado y repita hasta llenarse, como en los tiempos en que frecuentaba locales de gastronomía contundente.


Viaje imaginario al archipiélago de las Extinta.
Talentura.
Colección Relatos.

13 de julio de 2013

Sin novedad en el frente, Erich Maria Remarque

"No habíamos echado raíces y la guerra nos ha arrancado; se nos ha llevado, como un río, en medio de su corriente. Para los que son mayores, la guerra es una interrupción, pueden seguir pensando más allá de este hecho. Pero a nosotros nos ha cogido de lleno y no sabemos cómo terminará. Lo único que conocemos ahora es que nos ha embrutecido de una manera extraña y melancólica, a pesar de que, a menudo, no podamos ni siquiera sentirnos tristes."
"En una mesa cualquiera, unos caballeros que nadie de nosotros conoce firman un escrito y he aquí que, desde aquel momento, por largo tiempo, nuestra suprema obligación consiste en hacer aquello que, en tiempo normal, es abominado por todo el mundo y castigado con la última pena."

Todo un alegato antibelicista publicado en 1929. En él, un joven soldado alemán nos muestra su visión de la 1ª Guerra Mundial sin escatimar en escenas cruentas. Sus amigos y él eran aún unos niños cuando les convencieron para ir a la guerra: les hicieron creer que eso los convertiría en héroes de su patria. Sin embargo, el protagonista pronto se da cuenta de que les han robado su juventud y su futuro pues, en el caso de que consigan sobrevivir, el lastre de lo sucedido en el frente les acompañará toda su vida. Ve morir uno a uno a sus amigos, mata a jóvenes como él por el simple hecho de ser considerados enemigos, convive entre las ratas y la suciedad...

"Ya no somos jóvenes. Ya no queremos conquistar el mundo. Somos fugitivos. Huimos de nosotros mismos. De nuestra vida. Teníamos dieciocho años y empezábamos a amar el mundo y la existencia; pero hemos tenido que disparar contra esto. La explosión de la primera granada nos estropeó el corazón.Estamos al margen de la actividad, del esfuerzo, del progreso... Ya no creemos en nada; solo en la guerra."

Sin duda, toda una obra para reflexionar sobre los daños que provocan las guerras y que, como se podía esperar del tema que trata, me ha resultado bastante dura.

"Veo que los pueblos son lanzados los unos contra los otros, y se matan sin rechistar, sin saber nada, locamente, dócilmente, inocentemente. Veo cómo los más ilustres cerebros inventan armas y frases para hacer posible todo esto durante más tiempo y con mayor refinamiento. [...] Durante años enteros, nuestra ocupación ha sido matar; ha sido el primer oficio de nuestra vida. Nuestro conocimiento de la vida se reduce a la muerte. ¿Qué puede, pues, suceder después de esto?¿Qué podrán hacer de nosotros?"