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2 de mayo de 2013

NOYUD ALÍ




"Me llamo Noyud y soy una niña yemení, tengo diez años, o creo, en mi país los niños campesinos carecen de documentos, ya que no se registran al nacer. Mi padre me casó a la fuerza con un hombre que me llevaba treinta años. Me pegaba abusando de mi sexualmente. Sin embargo una mañana cuando salí a comprar el pan, me subí en un autobus y me refugie en un tribunal hasta que un juez me quiso escuchar, soy una niña divorciada" (Resumen de contra caratula)


Autora: Delphine Minoui periodista francesa iraní, hija de padre íraní y madre francesa, graduada de periodista en París en 1997, vive en Beirut es corresponsal de la prensa francesa, cubre el oriente medio para "El Figaro" "L´express" y radio francesa, es premiada por varios artículos, su libro "Las Muchachas de Teherán" fue publicado en Francia en el 2007.
En una entrevista a raíz del libro de Noyud Alí la periodista dijo que fue una experiencia nueva para darle a la niña voz en primera persona, que tuvo que ver las cosas a través de los ojos de una niña de 10 años. "Juntos examinamos quienes desempeñaron un papel en su historia, tuve que sentir lo que ella había sentido, no fue facil".


COMENTARIO: 
Es la biografía de una niña, escrita por una periodista que ella dice en su entrevista que no fue fácil darle la voz en primera persona  y a veces encuentro que no habla como una niña de 10 años su vocabulario es de la escritora.
La gran cualidad que encontré en Delphine Minoui fue seder los derechos de autor a Noud Alí, cuando en un momento dice:

 "La joven divorciada ha vuelto a la escuela, los derechos de autor de este libro le permitirán financiarse los estudios hasta convertirse como desea en abogada y tal vez incluso pueda construirse un techo bajo el que protegerse".

Me pareció muy interesante saber costumbres tan opuestas a nuestra cultura, como es el matrimonio con niñas y que la mujer no seatreve a protestar porque es una deshonra a la familia.

 "Para muchas yemeníes las bodas precoces son una costumbre una tradición, recientemente una niña yemení de nueve años murió tres días después de su boda, los padres se excusaron ante el marido como si le hubieran entregado una mercancia en mal estado y en cambio le ofrecieron a la hermana pequeña de 7 años. Para los extremistas Noyud merece ser castigada por haber incurrido en un crimen contra el honor". 

Chada Nasser la abogada de Noyud y los jueces frl tribunsl fr Saná fueron los que la ayudaron. El 10 de Noviembre del 2008 la divorciada  más joven del mundo recibió el premio de la Mujer del Año compartido con otras personalidades.
Esta costumbre de casa a niñas es frecuente en países como Afganistán, Egipto, India, Malí Paquistán. Su argumento es que Mahoma tenía una mujer de 9 años Aixa.
Chada la abogada tiene amenazas la culpan de difundir imágenes negativas de Yemen, los jefes de tribu locales les acusan de no respetar las leyes del islam y de difundir entre sus gentes la decadencia de Occidente. Encuentro esta religión Islámica machista que la mujer es una propiedad como un objeto no una persona humana.   

12 de octubre de 2012

El paraíso en la otra esquina

Acabo de leer esta novela de Mario Vargas Llosa que no sabría decir si se trata de una historia novelada o una novela histórica, algo que ya me ocurrió con El sueño del celta y La fiesta del chivo, producciones estas del mismo autor. En El paraíso en la otra esquina se cuentan las vidas de Flora Tristán y de su nieto Paul Gaugin, Koke,  a quien nunca le interesó mucho la de su abuela Madame-la-colère, por lo que en realidad se trata de dos novelas en una. La historia paralela de dos seres antagónicos que sin embargo tienen en común la búsqueda de un mundo distinto al que les ha tocado vivir.


Flora Tristán es una empedernida luchadora social por los derechos de los obreros y las mujeres, defensora acérrima de los oprimidos. Escarmentada de su matrimonio, cree que el sexo es un instrumento de dominio masculino y por tanto el enemigo a batir, renunciando totalmente a él salvo la corta relación lésbica con Olympia Maleszewska.

Paul Gaugin  es un individualista que solamente piensa en sí mismo y considera el sexo como la fuerza vital imprescindible para desarrollar su creatividad por lo que mantiene numerosas relaciones. Deja su cómoda vida de agente de bolsa para dedicarse a su obsesión pictórica abandonando a su suerte a su mujer e hijos.  

Parecen unas vidas dispares, sin embargo tienen algunos puntos simétricos. Los dos padecen penurias económicas y abandonan a sus respectivas familias por seguir lo que llamaríamos su vocación, ella en pos de un mundo más justo y él de uno más puro. Ambos murieron en un relativo abandono y sufrieron por sus enfermedades, Flora atribulada por sus cólicos y maltrecha matriz; Paul carcomido por la sífilis, la enfermedad impronunciable.  Los dos coinciden en la utópica persecución de un ideal perfecto, de un paraíso perdido.  

Con un lenguaje muy castellano que hace olvidar la procedencia peruana del autor, los capítulos se van relevando en el relato de las vidas de una y otro.   A pesar de que la narración está hecha en tercera persona, Vargas Losa va alternando ésta con aseveraciones o interpelaciones hechas a sus personajes:

El vértigo te rondaba cuando oías estos lugares comunes, Florita. En ninguna parte habías visto, como en esa ciudad de mercaderes ostentosos, una exhibición tan cínica de la lujuria y de la explotación sexual. Ni tantas prostitutas que buscaran clientes con osadía y descaro parecidos.

Koke se moriría en cualquier momento ¿y qué harían ella y el niño? Prefería regresar donde su familia.

No te importó mucho. La verdad, Pau'ura y Émile hubieran sido un estorbo para empezar esta nueva existencia. En cambio te irritó que Pierre Levergos se negara a acompañarte.

Esta novela, o estas historias, las he leído con verdadero interés. Quizá le falte el suspense o la intriga propias de una novela para atrapar al lector pero, a mi juicio, lo suple con creces la atracción que producen ambos personajes. Flora Tristán como abanderada de la liberación de la mujer y de los derechos democráticos de los obreros. Paul Gaugin como apóstol del arte moderno y de las libertades eróticas. 

- ¿Es aquí el Paraíso?

- No, señorita, aquí no. Vaya y pregunte en la otra esquina.



El título, El paraíso en la otra esquina, parece surgir de este juego de niñas que se describe en el último capítulo de la novela. Nos indica que los seres humanos perseguimos el paraíso y cuando creemos haberlo encontrado alguien nos dice que no es aquí, sino en un lugar parecido, pero no éste y ... seguimos buscando.

17 de enero de 2012

El sueño del Celta

Acabo de leer El sueño del Celta, la última publicación de Mario Vargas Llosa, tras haber conocido una serie de juicios contradictorios sobre ella. La mía no va a ser una crítica literaria, para eso ya hay personas más cualificadas y especializadas que yo, sino una serie de impresiones muy subjetivas sobre esta obra que quizá puedan orientar al futuro lector en su elección.


Este relato toma como base la vida del irlandés Roger Casement. La narración se desarrolla en dos coyunturas alternativas, la primera en la cárcel de Londres en la que se encuentra condenado a muerte por sedición en espera de una conmutación que nunca llegará; la segunda es la biografía de Casement desde su infancia en quien se fue fraguando el ánimo aventurero que lo determina a embarcarse como diplomático inglés hacia el Congo Belga en cuyo territorio tiene conocimiento de las brutalidades que los colonizadores descargan sobre los aborígenes para someterlos y aprovecharse sus recursos naturales. Es el argumento de la primera parte denominada El Congo.

Más tarde viaja también al territorio amazónico como encargado de una comisión investigadora desde la que denuncia las atrocidades a las que  los dirigentes de la Peruvian Amazon Company someten a los indígenas para la extracción del caucho. Sus indagaciones y experiencias en El Perú, de Iquitos al Putumayo constituyen el temario de la segunda parte titulada La Amazonía.

En ambos casos el protagonista nunca es testigo presencial de estos actos, descritos minuciosamente, sino que los conoce de oídas y en algunas ocasiones de forma anónima.

El nexo de unión de estas dos primeras piezas lo constituye la rememoración por parte de Roger Casademont de la última fase de su vida en la que, como consecuencia del descubrimiento de este mundo insospechado de vileza, infamia y perversidad, abandonó la postura de leal servidor y defensor de la corona británica para convertirse en uno de los más acérrimos independentistas, en un revolucionario que no dudó en arrostrar los más osados riesgos que le llevaron definitivamente a su arresto y posterior ejecución una mañana de 1916. Este es el guión de la tercera parte denominada Irlanda.

A pesar de que las dos primeras partes son un tanto reiterativas con la narración de las aberraciones, torturas, violaciones y muertes a que son sometidos los indígenas congoleños y peruanos por los expoliadores extranjeros llegados a sus tierras, el texto siguió acaparando mi atención. En la tercera se atenúa el interés notablemente. Los principales sucesos de la faceta independentista ya han sido revelados en las dos anteriores por lo que la seducción se va diluyendo en las páginas restantes.

"Aquí se cuenta la peripecia vital de un hombre de leyenda: el irlandés Roger Casement. Héroe y villano, traidor y libertario, moral e inmoral, su figura múltiple se apaga y renace tras su muerte."

Esto es lo que escribe Ricardo Senabe en la contraportada. Yo no tengo la certeza de saber si lo que he leído se trata de una novela biográfica o una biografía novelada.


Comencé este relato con gran entusiasmo y poco a poco el atractivo fue decreciendo, posiblemente debido al carácter exhaustivo y repetitivo de todas las infamias cometidas por los explotadores. En el último tramo la apatía se hizo dueña de mí, haciéndome más tediosa la lectura. Desde luego no es la novela que más me ha gustado del escritor peruano. 


Para los que, como yo, tienen dificultades para leer a los autores sudamericanos, les diré que esta narración es la más "castellana" de las de Mario Vargas Llosa. Apenas aparecen palabras utilizadas comúnmente al otro lado de charco. Solamente he constatado "cuadra" por calle. No recuerdo ninguna más, pero quizá se me haya pasado por alto alguna otra.