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17 de enero de 2023

Manuela Temporelli.- Sabor de moras en agosto



Manuela Temporelli

Nacida en Madrid en 1956, ha publicado los poemarios Lluvia en Junio (Ediciones El Cazerón, 1997), Un ala rota (Poeta de Cabra, 2008), Cuaderno de Budapest (Bartleby, 2014) y el disco-libro De cal y arena. Homenaje a Camarón de la Isla (2010). Sus poemas fueron incluidos en diversas antologías como La república de la imaginación (Legados), 11-M poemas contra el olvido (Bartleby, 2004), Donde no habite el olvido (Legados) y En legítima defensa. Poetas en tiempos de crisis (Bartleby, 2014). Dirigió la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo y ha sido coordinadora de la Tertulia Poética “indiojuan” desde 1998.

"Sabor de moras en agosto" ( Editorial BARTLEBY)  es su último poemario publicado y de él vamos a hablar aquí. 

 

1.- ¿Tiene tu poesía, en concreto la de este libro, un sabor dulce y afrutado como el de las moras en agosto?

 

M. T : No, ojalá. Tiene un tono de derrota que se va superando en el devenir de la lectura

 

2.- "Sabor de moras en agosto" es un libro con tres partes bien diferenciadas y en las que nos habla de ti y de tu relación con el mundo: 

De lo alejado de ti o exterior (“Un poco de locura en primavera"); de tu entorno personal e intimo (“Voy a volver a mi" ) y de quienes te continuaran ("Mayo y Dario").

Un libro: "Conmovedor donde el tiempo se detiene ante las puertas de la tristeza y la vida pareciese haber encontrado definitivamente el gran sueño pendiente de ser soñado."   Nos dice Mestre en la contraportada.

Sí, un libro que conmueve y emociona, pero...

¿Cuánto de sueño? y ¿Cuánto de catarsis hay en este libro? 

 

M. T :De sueño no tiene nada, en todo caso esa irracionalidad desde la que pretendo escribir. Es un libro catártico, como han sido catárticas las experiencias que nos ha tocado vivir estos últimos años. Yo aún no he superado, ni siquiera asumido, lo que el confinamiento ha supuesto para el mundo. ¿Somos capaces de imaginarnos, de ver, todo un planeta quieto, parado, en sus casas o, en el peor de los casos, en los hospitales muriendo?

 

La parte dedicada a mis nietos es la única esperanza. Ha habido mucha muerte y muy cercana. Yo no he podido obviarlo.

 

3.- "Un poco de locura en primavera" es un solo poema "Por las galerías" y sí, me he cogido de tu mano y libre de normas gramaticales, entre versos, versículos o aforismos, las he recorrido contigo dejando que me trasmitieses ese poco de locura porque yo también

Siento una indecible aversión hacía los filósofos // tampoco me gustan los lagartos...

 Además de ser un fingidor ¿debe, el poeta, tener un punto de locura para poder transmitir lo que ve y siente ante el mundo que le rodea? 

 

M. T : No creo que el/la poeta finjan y quien lo haga tiene los días contados. No cabe la mentira, el fingimiento en la poesía. Yo hablo desde mi experiencia vivida o adquirida en lo que vivo, veo y siento. Paso la realidad por el laboratorio de mi hígado y enseguida sé dónde me encuentro y qué de lo que ocurre me interesa contar.

Alguien, ahora no recuerdo quién, sobre la poesía que loco no se puede escribir y cuerdo no se quiere. Coincido en que cuerdo no se quiere. Pero loco, claro que se puede. Y no estoy hablando de diagnóstico psiquiátrico, que también, pero se necesita un punto de locura para vérselas una todos los días con su yo más oscuro, más dramático, más enfermizo.

 

4.- Esa primera parte ¿Cuánto tiene de diario? ¿Cuánto de delirio? 

 

M. T : de biográfico, supongo que quieres decir. Yo parto de que en la poesía no hay narradora, la narradora es la poeta. Todo lo he sentido, vivido… He estado en esa trinchera. Pero lo importante, como siempre en poesía, es la palabra. ¿Llega, emociona, encuentras pertenencia en ella? Eso es lo importante. Durante dos años (20 y 21) todos hemos estado encerrados y es  de eso de lo que intento hablar. Quizá lo expresa mejor el profesor Pedro Torres en la reseña que dedica al libro, concretamente a esta primera parte de la que hablamos: “ni la locura es enfermedad mental ni la primavera estación del año. La locura es, por emplear una expresión célebre, el «malestar en la cultura», es decir, la alienación inevitable que produce vivir en un mundo inhóspito, en un mundo enfermo; la primavera es la remota esperanza, colándose por algunas rendijas, de que el mundo sane.”

 

5.-La segunda, "Voy a volver a mí" en la que nos hablas de tu vida, de tus recuerdos pasados y próximos y  la comienzas: 

Si sumas tres// y restas tres// sobre el papel da cero. //En la vida// te quedas desahuciada. //

¿Te has quedado/sentido alguna vez, de algún modo desahuciada en la vida? 

 

M. T : Sí, He sido desahuciada varias veces por la medicina, en el terreno sentimental y en el económico. He empezado varias veces de cero y no es lo mismo comenzar con 20 años que con 60.

 

6.-En el poema "Despertares" dices

Mi tiempo lo firmo en la veintena, // - cuando luchar, correr y gritar era el guión-// más no rechazo los días de mi vida. // Me vienen recuerdos de niñez verde antiguo, // un atisbo de otro tiempo con un silencio// tenso de nota musical no declarada.

¿De qué color piensas que serán los recuerdos que tendrán mañana los niños de hoy y, en concreto, tus nietos? 

 

M. T : Viví, vivo; luché y sigo luchando para que mis hijos supieran que son parte de una genealogía de luchadores y luchadoras; perdedores, pero pacientes y que aún esperamos una penúltima victoria.

Mis nietos ahora viven, todavía, en el arco iris de la felicidad cromática. Mucho me temo que si no estamos atentos puedan volver al gris. Deseo que el feminismo triunfe definitivamente, solo con eso ya no será posible volver al blanco y negro. La humanidad, el pueblo no dejará que la historia se tuerza ni que el planeta sucumba. Tengo confianza.

 

7.-En esa reflexión sobre lo vivido, en el poema "Renacer" dices: 

Para volver a mí pondré distancia de hoy hasta mañana.

¿Es posible renacer? ¿Es posible poner esa distancia?

 

M. T : Bueno, yo he renacido, lo sé. Muchas veces hay que ponerla, para mí ha sido la única forma de poder continuar. Descubrir la satisfacción de decir NO es ya una liberación.

 

8.- En el poema "Postguerra" que, por cierto, considero que es un impresionante poema en prosa poética, denuncias una situación que nunca debió existir y lo haces con bastante serenidad, por lo menos aparente, cosa que no es fácil. ¿Eso lo da el oficio de buena poeta? 

 

M. T :Es la vida quien te dota o ayuda a determinar el carácter. No quería hacer un poema vengativo, solo quería hacer un poema sencillo sobre lo que sucedía y se decía en mi entorno, sin obviar, al mismo tiempo, el sufrimiento que se vivía. 

 

9.-Y llegamos a esa tercera parte “Mayo y Dario" dedicada a tus nietos, y que abres con una nana, en todoel sentido de la palabra. Esta parte es para mí de una sensibilidad exquisita además de un valor añadido el que cada poema este basado en una frase de ellos.

Esa forma de concebir los poemas, como una glosa a sus dichos, a parte del buen oficio de poeta que tienes, ¿te ha ayudado a no caer en lo que podrían ser los tópicos propios de estos poemas? 

Tanto en la 2ª como en la 3ª parte del libro nos encontramos con 13 poemas. ¿Tiene algún significado especial ese número o es casualidad? 

 

M. T :Respondiendo a la última pregunta, no hay nada preconcebido en que las dos partes contengan 13 poemas cada una, o quizá el hecho de que no soy supersticiosa.

Sobre lo importante, conseguir que los poemas no fueran muy blanditos, cursis, etc. ha sido lo más difícil. Comenzar a tomar nota de lo que ellos decían y me llamaba la atención, porque me parecían verdaderos logros intelectuales –hay que tener en cuenta que ellos tenían dos años y medio y tres años-, fue fundamental para que el poema se desarrollase. Yo también estoy muy contenta. Puede que cuando crezcan se sientan orgullosos de su abuela. Por lo menos tendrán algo para que me recuerden.

 

10.- Un libro en el que, además de escribir versículos, aforismos o prosa poética, como ya he mencionado en preguntas anteriores, nos dejas poemas con una métrica clásica perfecta como puede ser ese soneto blanco “Un  vestido nuevo",  o el poema "A trompicones", donde juegas con la posición de los versos.

Tanta variedad, no es normal encontrársela hoy día en un solo libro. ¿Ha sido buscado o te lo pedía el tema en cada momento?  

 

M. T : Siempre escucho al poema y hago lo que me pide. El soneto está escrito a propósito, me gusta incluir por lo memos uno en cada libro. El corsé del soneto me permitió hablar de un dolor inmenso que no cesa: la muerte de mi sobrina con 37 años. Ceñirme a su fórmula me ayudo, pero tuve que escribir un segundo poema para completar la imagen que yo guardo de ella.

 

Otro poema que también está escrito a propósito, es el de versos monorrimos, aunque vayan todos juntos, del poema Testamento. Yo estaba hablando de algo muy serio, pero quería que la dulzura, la suavidad de la rima jugara con el ritmo y hacerlo más accesible. Los demás poemas nacen. Nacen aforismos que crean un poema. Corriges, porque yo corrijo mucho, pero si el ritmo está, si la lectura va sola, no cambio el tipo de estrofa.

 

11.- Y, para terminar, muchas gracias por acceder a contestar a mis preguntas y si quieres decir algo más, es tu turno. 

 

 M. T : Agradecerte esta oportunidad, recomendar a vuestras lectoras y lectores que sigan acercándose a la poesía. Y, de nuevo muchas gracias


 Chelo de la Torre

2023-01-17 


El libro se puede adquirir en este enlace (entre otros)



*** También podéis leer más sobre el  libro en :


https://nechester-leoycomento.blogspot.com/2022/10/sabor-de-moras-en-agosto-de-manuela.html



30 de octubre de 2022

Sabor de moras en agosto de Manuela Temporelli


 

Editorial: BARTLEBY

Año de edición: 2022

Materia Poesía

ISBN: 978-84-125940-4-1

Páginas: 74

Encuadernación: Rústica

El libro se puede adquirir en este enlace (entre otros)




El pasado jueves 26 de octubre, asistimos a la presentación del último poemario de Manuela Temporelli en el salón de actos del mítico edificio de "Los abogados de Atocha", en Madrid.


Sabor de moras en agosto, es el título de este libro, pero también es uno de los versos que encontraremos en el poemario que está dividido en tres partes y un epílogo.

Un libro que emociona desde su primer capítulo: "Un poco de locura en primavera", donde encontramos un único poema llamado "Por las galerías", del que resalto  algunos de sus versos:

(...)

         "la locura es una llama que se enciende solo para esos cuantos que arriman la cómoda al armario para que no se escapen los silencios"

(...)

         "no se vuelve

          miente quien nos ofrece volver a los veinticinco.

          se retrocede y no es lo mismo,

          dejamos las últimas horas abiertas a la posibilidad

         del encuentro con el futuro, el porvenir llega a quien lo busca y a los demás solo nos queda                     confiar en un futuro imperfecto."

Poema en el que también encontramos algunos aforismos:

(...)

       "la línea entre el homenaje y la venganza es tan sutil como la que separa la envida de la                             admiración"

(...)

       "la ambición es tan salvaje como la supervivencia de los caídos en desgracia"

Componen este poema, unos versos que ocupan las primeras doce páginas del libro. Presentado sin norma entre los signos de puntuación y la gramática, cuyos versos comienzan siempre en minúscula, como si a pesar de los puntos y apartes, el poema fuera un diálogo interior como una invención de la locura o un sueño donde se suceden las imágenes unas tras otra casi sin hilo que las hilvane y que, consigue  estremecernos en ocasiones y, sobre todo, nos hace reflexionar en muchos de sus versos, versículos y aforismos.


El segundo apartado, llamado "Voy a volver a mí", se compone de 13 poemas y comienza con estos versos:

              "Si sumas tres

                 y restas tres

 sobre el papel da cero.

                   En la vida

te quedas desahuciada."

Son muchos los versos de estos trece poemas que nos llaman la atención y nos desgarran en ocasiones. Particularmente, destaco del poema "Despertares":

(...)

"Alargo el día tanto como me es posible para intentar colgar tu sombra en un castaño".

(...)

"Y, ¿cuánto mide un hombre?           Lo que mide su sombra al mediodía"

(...)

"Suben por las laderas las armas con sus hombres,

los hombres con su hambre

el hambre con su horca

la horca con su oficio de hacer quebrar la rama."

Del poema "Renacer"

(...)

"Así ha de ser mi renacer, un continuo derroche de líquido embrionario, una carga doliente en la rama del roble, MI renacer será esdrújulo, como la cúrcuma enraizada en el nombre de la tierra"

Del poema "El valle de los reyes"

(...)

"no voy a darte adioses te dejo mi sonrisa

recuérdala en tus ojos cuando se nuble el cielo."

Como dije antes, la creatividad de su autora, consigue grandes versos en este segundo capítulo y solo muestro aquellos que más me sacudieron, sabiendo que a cada lector, le desgarrarán otros diferentes, pues es un poemario que de principio a fin va cosiendo emociones encadenadas.

Del poema "La muerte cierta", y para finalizar con este apartado del libro, destaco:

(...)

"no mueras por tu idea muérete de agonía

por saber que la luz se apagó antes de tiempo."

La tercera parte del poemario, la componen también trece poemas dedicados a "Mayo y Darío", y así se llama este capítulo cargado de ternura. 

Trece poemas como un legado de trece rosas para sus nietos. Trece poemas que nos acercarán a la infancia para emocionarnos con la candidez de los niños y el amor sin medida de la abuela. 

Una herencia para los pequeños de la familia, con la que siempre recordarán que su abuela fue poeta y les hacía tocar el cielo con cada verso.

Comienza el capítulo con esta nana:

"Arrorró, arrorró,

mis niños duermen

arrorró, arrorró

que mis niños tienen

arrorró arrorró

dos sueños hermosos

arrorró, arrorró,

jugando con osos."

Y la abuela les cuenta en el poema dedicado a Mayo y Darío:

"FUI PRECOZ en el llanto y en la risa, en andar y contar historias cortas. También fui precoz en la ausencia y en la fatal espera de un abrazo que nunca se produjo. Fui precoz como quien quiere huir a toda prisa del tiempo que el tic tac marca a segundos."

(...)

"No tolero el exilio de los abrazos viejos y me refugio siempre en tu sonrisa clara."

(...)

"BUSCAD NIÑOS la luna

en su embeleso

que dibujas faisanes

los ojos negros.

Cerrad los ojos

que la luna se enciende

si están redondos."

En otros de los poemas, dedicados a Mayo, le dice la poeta al niño:

(...)

"Yo me quedé quieta conforme con todo lo vivido pero naciste tú y se movió la rueca que hilaba la memoria la costumbre la sorpresa y volvió la lluvia sin cenizas"

(...)

"Si tú te mueves elevas la estatura y consigues girar la noria de los antepasados para dejar en tablas la partida."

(...)

"Tú, saltando en tu unicornio blanco; yo volando en mi amapola azul."

Y en los poemas dedicados a Darío, le canta la abuela al nieto:

"Darío, color de azucena

cuando encuentra tus brazos extendidos,

cuando sube tu espalda y la conquista,

cuando envía un cohete contra el techo."

(...)

"CRECEMOS Y buscamos el agua de los mares entre el pulmón henchido y la boca de pez, entre los ojos ciegos y la virtud de sal del océano"

(...)

"LO MALO de las burbujas

es que se rompen

y te quedas desnudo

a merced de cualquiera

que te quite la risa

que te quite palabras

que te quite una idea."

Y finaliza la poeta el tercer capítulo, dedicada a los nietos, con un rotundo poema titulado "Testamento":

"REGALO  pitillera con un baño de plata (...)una mesilla baja, un sillón de orejas, dos ventanas cerradas. (...) una canción de cuna, dos versos y una estampa (...) Dos dedos amarillos, una sonrisa rancia...(...)

Y así, con el amor de la abuela y su legado, con las emociones a punta de canción y verso, llegamos la última parte del libro, titulada "Epílogo" y donde encontramos un solo poema dedicado a la amiga ya ausente para siempre, pero siempre en la memoria. 

El poema lleva por título "Sabor de moras en agosto" y de él destaco:

"Voy recogiendo piedras para labrar tu voz y tu armonía a golpes de cincel. A paso torpe camino por tus libros y reencuentro la música de siempre, la misma invocación, sabor de moras en agosto. Ya no han de volver los abrazos y los besos, el cigarrillo a medias ni los vinos del brindis de las diez." (...)

Recomiendo encarecidamente este poemario. Lo hago porque sé que te llegará a lo más profundo de tu memoria y lo más superficial de tu mente. En ninguna de las partes que componen tu cuerpo, tu energía, tus entrañas, dejarán de estremecerte estos versos.



Manuela Temporelli Montiel (Madrid, 1956), Ha publicado los poemarios Lluvia en Junio (Edic. El Cazerón, 1997); Un ala rota (Poeta de Cabra, 2008); Cuaderno de Budapest /Bartley, 2014); y el disco-libro De cal y arena. Homenaje a Camarón de la Isla (2010). Ha sido incluída en numerosas antologías poéticas y Dirigió la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo, y coordinó la Tertulia Poética "índigojuan"






*** Entrevista a la autora